La Coyuntura venezolana actual. Conjunto de respuestas para Aljazeera (I)

Una periodista, que se identificó como profesional al servicio de Aljazeera, me solicitó una entrevista para lo cual me envió cuatro muy largas preguntas. Lo que sigue son las respuestas, expuestas en cuatro partes, una por cada larga pregunta.

Aljazeera

1.- Desde su perspectiva, qué está sucediendo en Venezuela y qué sigue en corto y mediano plazo.

Eligio Damas

La irrupción de Hugo Chávez en la política venezolana marca un antes y un después. Es bien conocido por el mundo entero el valor estratégico de Venezuela, no sólo en el marco de la América Latina sino en el mundo todo. Es el nuestro, el país con la mayor reserva de petróleo certificada en tiempos cuando el hidrocarburo comienza a escasear. Muestra de ello, es como Estados Unidos, en un gesto como de desesperación, comienza a extraerlo de esquistos, con los conocidos graves daños a la madre tierra y los propios ciudadanos estadounidenses que viven en las áreas aledañas donde eso se practica. Sin olvidar el altísimo costo en dólares de la extracción.

Pero nuestra riqueza potencial no termina allí. Poseemos agua en abundancia, como para regalar al mundo y las tierras son de una fertilidad envidiable, unido esto a que estamos ubicados en el área tropical, donde no hay estaciones, sino que la oscilación térmica es casi insignificante, lo que permitiría mediante un expedito sistema, sembrar y cosechar todo el año.

Para decirlo con una expresión muy popular e inherente a nuestra cultura, Dios nos premió. Tanto que, además de lo antes señalado, en el vientre de nuestra madre tierra, "Pachamama", como dicen los indígenas bolivianos, se hallan recursos minerales que la industria moderna y el capital ansían y buscan con desesperación, como mineral ferroso, coltán, oro, diamante y paremos de contar. Y de eso lo hay, según lo ya certificado, en cantidades como para desatar la locura del gran capital y los agiotistas del mundo.

Dice un viejo cuento venezolano que interrogado Dios, ¿Por qué había creado este país con tantas riquezas y pareció ser demasiado discreto o poco generoso con otros? El señor con su sabiduría respondió:

-"No se preocupen. Me cuidaré que con frecuencia haya allí gobiernos para que con eso acaben, lo dilapiden y mal usen."

Pero para más, estamos ubicados – busque el lector en el mapa – en la parte norte de América del Sur – frente a un mar abierto que nos comunica fácil y rápidamente con el mundo entero, Este de los Estados Unidos y cercanos, muy cercanos, casi vecinos, al canal de Panamá. Para dar una idea exacta, pensando cómo nacional de un país petrolero, apelaré a un habitual comentario, de un muy conocido comentarista internacional venezolano, "estamos a sólo cuatro (4) días de llegar a las costas del sur de Estados Unidos mediante un buque petrolero, mientras que uno venido del oriente duraría cuarenta y cinco (45)".

Somos pues, una presa demasiada apetecible para cualquier potencia del mundo, sobre todo en un momento que ellas, las potencias, con mayor intensidad que en los tiempos de la guerra fría, intentan posesionarse, expandir sus influencias en el mundo o establecer relaciones estrechas con países claves como el nuestro.

Pero para más señas, como dice nuestro lenguaje coloquial, tiene este país una internalizada y larga historia de deseos de libertad, independencia y hasta liderazgo que parte de la gesta de Simón Bolívar. En toda América Latina, desde que iniciamos las luchas contra los intentos de dominio neocolonial por parte de las grandes potencias, se grita con frecuencia la consigna: ¡Alerta! ¡Alerta! ¡Qué camina la espada de Bolívar por América Latina!

Pese esas enormes riquezas, por lo mismo que dijimos antes y haberse convertido Venezuela en el espacio hacia donde toda la pobreza y humillación de los pobres del área buscaban refugio, la pobreza interna creció desmesuradamente, a la propia se le unió la ajena, para lo que la generosidad del venezolano sirvió de sustento. Unido al hecho que el petróleo, por maquinaciones del capital internacional, pese la existencia de la OPEP, llegó en los finales de la década del noventa del siglo recientemente fenecido a cifras irrisorias, como la de siete (7) dólares el barril.

En esas circunstancias llega Chávez al poder. Con el petróleo casi que se regalaba sobre todo a Estados Unidos, donde pese la nacionalización las empresas extranjeras que aquí operaban en la faja que llamaron despectivamente, pero con sentido estratégico y especulativo, "bituminosa", pagaban cifras irrisorias por extraer el hidrocarburo y una enorme "deuda social acumulada".

El accionar de Chávez, las leyes habilitantes que rescatan para el Estado y los venezolanos mucho de la riqueza que antes disfrutaban las trasnacionales y el capital interno, asunto del cual habría mucho que hablar, como la ley de Tierras y la relativa al mar y la pesca, los beneficios a los trabajadores, la política de vivienda, salud, educación, etc., que llevan al gobierno a invertir más del ochenta por ciento del ingreso nacional en lo que llama con justicia "inversión social" y no gasto, aunado a nacionalizaciones de empresas como la eléctrica, telefónica, transporte y la conservación en manos del estado de lo que ya estaba como las empresas básicas – del hierro y acero – de Guayana y por supuesto la petrolera en todas sus fases, le generó enfrentamiento tanto con el capital internacional como el interno que casi totalmente se dedica a importación y escasamente a la exportación. Para ilustrar esto basta un dato. El 95 por ciento de las divisas que entran al país, corresponden al petróleo, es decir al Estado y del otro cinco por ciento más de la mitad también corresponde al Estado por otros rubros. La burguesía nacional, el empresariado, no ha dejado de ser lo que los gobernantes de la cuarta república, antes de Chávez, no dudaban en llamar parasitaria. Ha usado los dólares derivados del ingreso petrolero para comprar mercancías en el exterior, venderlas en Venezuela y de paso dejar allá parte de esas divisas.

Por lo anterior, Venezuela no sólo es básicamente un país monoproductor y exportador, sino que vivimos básicamente de la renta petrolera. Por lo que decimos, en lenguaje coloquial, que importamos hasta el modo de caminar. Por eso nuestra economía es demasiado vulnerable, pese esta expresión es incapaz para expresar completamente la realidad.

De lo anterior, el lector puede entender por qué la nuestra es determinantemente una Burguesía parasitaria, que no sólo no produce dólares sino que tampoco produce para satisfacer las necesidades internas del país. Por nuestra dinámica económica terminamos siendo un país en exceso dependiente del mercado exterior y por eso vulnerable.

Chávez fue la figura que empató con Bolívar, el gran padre de la patria americana nuestra. Lo fue en la medida que se propuso cambiar todo eso. Y hasta como Bolívar, reactivó el movimiento de unidad de nuestros pueblos que había sido acallado por las clases dominantes a lo interno en cada uno de nuestros países. Los nacimientos de Petrocaribe, Alba, CELAC y la derrota del ALCA hablan en ese mismo sentido. No olvidemos que Bolívar dio nacimiento a la Gran Colombia e intentó unir a todas las patrias "antes españolas", en una confederación de naciones para defenderse del gran bloque del norte.

Lo que ahora sucede en Venezuela, es que desde el mismo momento que Chávez llegó al poder, las clases dominantes, el capital internacional, se han propuesto matar y desaparecer no sólo al gobierno chavista sino a todo ese fuego encendido en América Latina que se expresa a través del movimiento sandinista de Nicaragua, la indiada que acompaña a Evo Morales, la fuerza que desató Rafael Correa en Ecuador, lo acontecido en la Argentina donde la llama sigue viva, en Brasil con el movimiento que lideran Lula y Vilma y en todos los pueblos de nuestra área, desde México hasta la Patagonia.

La derecha venezolana, apoyada con todo por Estados Unidos, intenta deshacerse de nuestro gobierno, pero más que por él mismo, por nuestras riquezas y por el fuego que desde aquí "sopla".

A Venezuela se le ha aplicado una guerra de cuarta generación, cuyos rasgos en detalle parecieran increíbles para cualquier lector o escucha del mundo. Se aprovechan de esa debilidad de nuestra estructura económica, de la cual ya hemos hablado, para fomentar escasez, inflación desmedida y privaciones de toda naturaleza que llega hasta las medicinas. En el campo financiero, donde se hacen los grandes negocios, se nos obstruye para que no fluyan mercancías, créditos y hasta pagos. El débil aparato productivo nuestro, como ya dijimos, derivado del rentismo petrolero, que viene desde hace más de cien años y por una burguesía parasitaria y cadena de gobiernos serviles, no es competente para compensar los estragos que nos causan. Sin ocultar que el gobierno suele ser demasiado torpe, lento y hasta incompetente para dar las respuestas adecuadas y a tiempo, sin olvidar el sectarismo de los gobernantes que se niegan a reconocer el derecho a la participación de quienes no forman parte de los círculos íntimos.

Pero esa guerra, también ha estado acompañada de una violencia sin antecedentes en la historia nacional. Destruyen bienes del Estado y particulares, con el uso desmedido del fuego, armas del mismo tenor, han llegado a incendiar escuelas y hasta centros de salud, secuestrar a miles de personas, y lo que peor e inhumano, quemar vivas a personas por creerlas partidarias del gobierno, más que por su discurso, por rasgos propios de lo étnico, etc. Lo que la oposición venezolana, en buena medida, como agente del capital internacional, sobre todo aquella que privilegia esa forma de lucha persigue, en lo inmediato, es tumbar al gobierno. No sacarlo, lo que en momentos, si usase adecuadamente los procedimientos constitucionales como el revocatorio, hubiera podido haber hecho, sino derrocarlo para valerse de ese procedimiento ilegal y derogar la constitución vigente, la 1999, que entre otras cosas le impide revertir las nacionalizaciones y las conquistas sociales que el venezolano común ha alcanzado en estos últimos 17 años. Este país tiene cerca de tres millones de personas en la llamada tercera edad con una pensión que, pese las dificultades como la especulación, le sirve para calmar muchos males, sin contar que muchos de ellos, a su vez, gozan de jubilación. Cuando el golpe contra Chávez en 2002, que puso ilegalmente en el gobierno por apenas 48 horas, al entonces presidente de la patronal-empresarial Fedecámaras, Pedro Carmona Estanga, justamente lo primero que hizo fue derogar la constitución vigente y entre otras cosas más, las 19 leyes habilitantes promovidas por el presidente Chávez. La oposición hace reclamos constitucionales sólo en aquello que cree la beneficia o sirve a sus propósitos inmediatos. Por estas razones, no llamó a revocatorio, lo que está previsto en la constitución, ésta promovida por Chávez y el chavismo, lo hizo tarde, fuera del plazo y bajo procedimientos ilegales y tampoco quiso participar en las elecciones constituyentes recientemente convocadas. Pues lo que les sirve es un Estado de facto que le permita deshacer lo hecho por la llamada revolución bolivariana.

Por eso apela a la violencia desmedida, con la intención de generar una reacción de los militares o el pueblo en su favor y, en última instancia, facilitar una intervención foránea. Esa ha sido su estrategia, en esa dirección apunta su brújula, por lo menos de los más violentos de adentro y fuera.

Es un capítulo aparte el asunto militar. El ejército venezolana se forma de sectores humildes de la población. Desde el fondo de la historia, en Venezuela, las clases dominantes han usado a los militares para su beneficio, pero creen eso un servicio infamante, tanto que sus hijos no van a las academias militares y eso se ha vuelto contra ello. Nuestro ejército es distinto a la mayoría de los de América Latina, en gran medida, es progresista, nacionalista, caja de resonancia de la inconformidad popular y es antiimperialista.

Los resultados de las elecciones constituyentes dados por el CNE, desde mi perspectiva, un analista bastante crítico del gobierno, lo que puedo demostrar mediante mis abundantes opiniones a través de los portales Aporrea.Org y Blog de Eligio Damas, expresan la verdad. El CNE es un organismo por demás confiable y además fue demasiado obvio para cualquier observador que puso interés en lo que acontecía en su espacio en ese día y lo informado por los medios. Sin obviar que la oposición, desde más de dos o tres meses atrás y sobre todo en los últimos días se ocupó de crear un cuadro de terror para que la gente no acudiese a votar. Pero sucedió que no sólo el chavismo salió a votar, incluyendo entre estos a los miles o millones de venezolanos descontentos pero ganados para el cambio propuesto por Chávez y que en las elecciones parlamentarias de 2015 se abstuvieron, sino también miles de personas hasta opositoras cansadas de la violencia, el asedio, la escasez e inflación derivadas de ese estado de guerra. La votación a favor de la constituyente rebasó los cálculos de los más optimistas, pese que en varios municipios, sobre todo de las regiones del área andina al oeste del país, casualmente cercanos a la frontera con Colombia, no hubo votación por causa del casi estado de sitio impuesto en ellos por los violentos.

Invito al lector usar el siguiente link, para leer un trabajo nuestro, si se quiere, con el perdón debido, de singular referencia, sobre las reacciones del venezolano frente a ese estado calamitoso creado por un sector opositor que tiene respaldo en el gobierno de Estados Unidos:

https://www.aporrea.org/actualidad/a250494.html

Que la oposición y sus socios externos hablen de fraude es ya como una costumbre. No es esa la primera vez ni será la última. Todas las elecciones, salvo las que ellos han ganado, son fraudulentas, como cantaron fraude en Ecuador, hace poco cuando Lenin Moreno ganó al candidato de la derecha.

Por ahora, la Constituyente está instalada. Ha habido reconocidas reacciones de Estados Unidos y hasta del bando opositor. La pretensión de instalar un gobierno paralelo, por demás ilegal, al margen de lo constitucional, anunciado por la oposición días atrás, ha sido desechada por el país del norte. Por estos días, hoy se cumplen ocho días de la elección constituyente, las acciones violentas casi han cesado. AD, partido importante de la oposición, ha anunciado su determinación a participar en las elecciones previstas en el calendario, de gobernadores este año, creo que en diciembre y las presidenciales. Los candidatos deben ser presentados entre el 8 y 9 del presente mes, hoy es seis (6), los partidos más importantes de la oposición están legalizados y aptos para inscribir candidaturas. Otros como VP y PJ de bastante presencia en las acciones violentas no se han pronunciado en ningún sentido. Esperaremos ver qué pasa. Aunque uno puede predecir lo que harán dada la posición de EEUU a última hora y lo acordado por AD. No es de extrañar que en lo inmediato se desate la violencia de nuevo para intimidar o tratar de convencer a opositores no presenten candidaturas a las elecciones venideras.

Lo que pudiera suceder a mediano y corto plazo pareciera responderse en el cuadro expuesto anteriormente. La Constituyente está actuando y tiene el respaldo legal y político dado el alto volumen de votantes. ¿Qué hará ella de ahora en adelante, aparte de aprobar la medida antes tomado por el más alto tribunal de la república de destituir a la Fiscal del Ministerio Público, señora Luisa Ortega Díaz? Será cosa de esperar.

Aunque tengo profundas dudas que la Constituyente, de por sí pueda resolver los problemas puntuales que agobian al venezolano, los derivados de la economía, ante los cuales el gobierno no ha podido responder con propiedad. No sé me ocurre pensar qué podría hacer ella para revertir eso en lo inmediato, sobre todo cuando pienso en las elecciones que están por venir en un relativo corto plazo. Temo que a ella suceda lo que antes a la Asamblea Nacional controlada por la oposición. Para ilustrar sobre este, "mi temor", ofrezco el link que lleva a un trabajo nuestro:

https://www.aporrea.org/actualidad/a250283.html

Por ahora se me ocurre pensar que el pequeño grupo de más influencia en el gobierno, se valga de la Constituyente para tomar iniciativas que antes dudó en tomar por no sentirse lo suficientemente acompañado y esto, lo que pienso, dejaré lo digan los acontecimientos.



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Eligio Damas

Militante de la izquierda de toda la vida. Nunca ha sido candidato a nada y menos ser llevado a tribunal alguno. Libre para opinar, sin tapaojos ni ataduras. Maestro de escuela de los de abajo.

 damas.eligio@gmail.com

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