El especialista en petróleo, Carlos Mendoza Potellá

La apropiación norteamericana del petróleo venezolano nos devuelve a tiempos coloniales

Decir Venezuela en el mundo, es decir petróleo, desde 1922, cuando la explosión del pozo Barroso evidenció la ingente riqueza del subsuelo del país caribeño. Durante el siglo que siguió, un país rural, exportador de cacao y café, pasó a ser una pujante nación moderna, de grandes ciudades y autopistas. Gobernaba cuando se inició esto, y desde 1908, J.V. Gómez, un brutal dictador que obsequió a las compañías extranjeras, generosas concesiones para explotar el oro negro. Desde entonces, esa enfermedad de la economía conocida como "rentismo", sometió a Venezuela a ciclos recurrentes de auges eufóricos y crisis depresivas, en torno a las cuales ha girado toda la historia contemporánea de esta tierra del norte de América del Sur. Hoy, después de la intervención norteamericana del 3 de enero, al parecer, ha vuelto la historia a Gómez, o, incluso, a períodos anteriores.

Esta es la impresión que queda al entrevistar al economista y profesor Carlos Mendoza Potellá, investigador especialista en petróleo, reconocido en todo el mundo por sus aportes. El es profesor del postgrado en Hidrocarburos de la Facultad de Ciencias Económicas y Sociales de la Universidad Central de Venezuela, ha sido asesor del Banco Central de Venezuela en el cual coordinó el equipo de Estudios Petroleros. También, fue embajador de Venezuela en Rusia y Arabia Saudita y docente en el Instituto de Estudios Políticos UCV, la Academia Diplomática "Pedro Gual", la Escuela Venezolana de Planificación, la Universidad Bolivariana de Venezuela y la Universidad Venezolana de Hidrocarburos. Tiene innumerables publicaciones sobre el tema de los hidrocarburos.

JP: El Presidente norteamericano, en reiteradas declaraciones, ha dicho que la motivación principal de la intervención militar del 3 de enero en Venezuela, es tener el control sobre el petróleo. Aunque existe también una justificación que apunta a las presuntas actividades de narcotráfico, acciones como la captura de buques tanqueros, la reunión con las principales compañías petroleras para instarlas a invertir, entre otros eventos, subrayan la importancia del tema petrolero ¿Cuál es su impresión ante los anuncios de que EEUU "tomará" el petróleo venezolano?

Mendoza Potellá: Se trata de un intento de volver a tiempos coloniales que no existieron en Venezuela desde 1831, cuando se ratificó el decreto de Bolívar en 1829 en Guayaquil, provincia de Quito de Colombia, en donde los derechos del rey de España, del imperio español, sobre el subsuelo pasaban a ser derechos de la nación colombiana y después de la nación venezolana cuando nos separamos de aquella Colombia en 1831. Desde 1831 Venezuela es soberana sobre todos los recursos del subsuelo. Y de acuerdo a la reforma hispánica, que viene del derecho romano, el soberano, anteriormente el rey de España, y ahora la República Bolivariana de Venezuela, otorga concesiones temporales y de acuerdo con las condiciones que imponga para que un privado, durante determinado tiempo, explote el recurso. Haga sus inversiones, pague impuestos y pague sobre todo la regalía, que es el heredero del quinto real hispánico, que era lo que se reservaba el rey, por eso se llama regalía.

JP: Trump ha convocado a las principales compañías petroleras para que inviertan en Venezuela. La actitud de estas ha sido de mucha cautela, exigen mayor seguridad jurídica y política, aunque algunas compañías, comenzando por Chevron, que ya estaba en el negocio desde antes, han mostrado su interés ¿Por qué? ¿Habrá suficiente inversión en petróleo?

Mendoza Potellá: La cautela es comprensible, porque no todo el petróleo venezolano es como esa joya de la corona que es el pozo Boscán (donde todavía fluye petróleo), que a pesar de ser un crudo pesado y ácido, está adaptado al consumo de las refinerías del sur de los Estados Unidos, porque estas fueron diseñadas en los años 1940 para consumir principalmente petróleo venezolano que tiene un promedio entre 17 y 25 grados de alto contenido de azufre. Pero la masa fundamental de los recursos que Venezuela tiene hacia el futuro, está en la faja del Orinoco, un crudo extra pesado que tiene que ser mejorado, que tiene que ser pasado de 8 grados a 16 como mínimo, o con mejoradores muy costosos para pasarlo directamente a 30 grados, 25 grados. Entonces, como la masa fundamental de los recursos que Venezuela tiene hacia el futuro, está en la faja del Orinoco, las compañías no están seguras de esa inversión, entre otras cosas porque las perspectivas de desarrollar gigantescas cantidades o gigantescas capacidades de producción en Venezuela no tienen asegurado su retorno en beneficios sustanciosos, ante las expectativas contemporáneas del mercado petrolero, ante los descubrimientos recientes de otros puntos dulces de petróleo, petróleo liviano de más de 30 o en los alrededores de 30 grados.

JP: La empresa venezolana PDVSA, durante el período de Nicolás Maduro, ha tenido 6 presidentes, militares la mayoría, varios de ellos acusados de corrupción. Se señalan graves daños a la industria como pérdida de equipos, fuga de talentos, falta de mantenimiento, obsolescencia de la maquinaria, que habrían causado una caída dramática de la producción, desde 3 millones de barriles diario en enero de 2008, a apenas 963,000 b/d en diciembre de este año, cuestión atribuida a falta de inversión en la infraestructura. Para usted, ¿cómo se puede caracterizar la situación actual de la industria petrolera venezolana?

Mendoza Potellá: La situación actual de nuestra industria se caracteriza, fundamentalmente, por el abandono de unos 18.000 pozos petroleros, unos 3.000 campos petroleros de petróleo convencional, mediano-pesado, que tenía salida directa al mercado. Incluso yacimientos que producían 100, 200, 50 barriles diarios. Las expectativas eran que en la faja se iba a poder producir, en cualquier operación, un millón de barriles diarios, 1.000 barriles diarios por pozo, 2.000 barriles diarios por pozo, etc. Desde luego, esas eran predicciones basadas en presunciones como que venía una crisis energética, que a Estados Unidos se le iba a acabar el petróleo, que no iba a aparecer petróleo en ninguna otra parte fuera de Canadá, Venezuela y la Unión Soviética, que eran los únicos tres yacimientos que se veían en los años 70 hacia el futuro. Pero los tiempos han cambiado con la emergencia del fracking (técnica de extracción de esquistos) y con el descubrimiento de nuevos campos petroleros en sitios donde antes no se sabía que había petróleo. Eso ha determinado que las mega inversiones de la faja, las perspectivas de producir 5 millones de barriles de la faja (compartidas por casi todas las propuestas políticas venezolanas), se hayan quedado en ruina para Venezuela.

JP: Publicaciones especializadas como SyP Global estiman que los 50 millones de barriles de crudo venezolano contribuirán a la baja del precio del petróleo por el aumento de los descuentos. ¿Cómo aprecia este interés en el petróleo venezolano por parte de Trump en momentos en que se informa que la producción norteamericana está bien y los precios mundiales son moderados o con tendencia a la baja?

Mendoza Potellá: Las aspiraciones de Trump en materia petrolera, comenzaron a tener problemas desde el principio con su "drill baby drill". Las compañías petroleras han respondido moderadamente porque no se trata de perforar por perforar para producir más petróleo en un mercado que tiene tendencias al enlentecimiento del crecimiento. Se trata de un crecimiento muy moderado, que no avizora espacio para nuevas y masivas producciones. Trump sigue insistiendo en eso y las respuestas de las compañías han sido moderadas. Las compañías invierten moderadamente incluso en los propios Estados Unidos, aunque se estima que van a tener que invertir más porque ha llegado la etapa de declinación del primer Shell, del Shell de Dakota del Norte y de Montana, y las primeras perforaciones ya están cerca del tope. Como te decía, el petróleo de Shell Oil, el petróleo de las lutitas, es un petróleo que amerita de 3 a 4 para arrancar. y 4, 5, 7 o 10 años para comenzar el agotamiento. No es como el petróleo convencional, que se perfora hoy y la extracción puede seguir activa por unos 50 años.

JP: Algunos analistas del mercado petrolero señalan que las enormes reservas probadas de petróleo de Venezuela, reclasificadas hace 15 años, exageran su potencial a corto plazo. Gran parte del crudo de la Faja del Orinoco, es pesado y costoso de procesar, lo que hace poco probable un aumento significativo de la producción en el corto plazo, a pesar del interés de Estados Unidos en reactivar el sector. Otras observaciones de las compañías en la reunión con Trump, se refieren a seguridad jurídica y política en Venezuela, pero hay algunas empresas que, o bien ya están en el negocio, como Chevrón, incluso Repsol informó que aumentaría sus inversiones, pero otras compañías exigen mejores condiciones, tal vez reformas legales en momentos en que el presidente de la Asamblea Nacional y hermano de la presidente encargada, anunció cambios en varias leyes ¿Qué repercusiones tendrán a corto y mediano plazo estas anunciadas inversiones petroleras? ¿Cuáles?

Mendoza Potellá: La respuesta moderada de algunas empresas y su exigencia de mejores condiciones en esa reunión con Trump, no significa que no haya interés de compañías que ya están estabilizadas en Venezuela por yacimientos particulares. El caso de Repsol es perfectamente creíble, porque Repsol ya ha evaluado un campo maravilloso que descubrieron allí en el occidente de (estado occidental) Falcón, en la cuenca del occidente de Falcón, el campo Perla 1X del campo Cardón 4. Declaraciones del presidente de Repsol de hace dos años y medio, señalaban que lo que Repsol tiene allí puede satisfacer todas las necesidades de importación de petróleo de España. Además, desde luego, hay puntos dulces. Boscán es una maravilla. Boscán es uno de los cuatro campos gigantes que quedaban en el mundo. Pero, fíjate tú, ahí está la estrategia de las petroleras de minimizar las cosas para poderle meter la mano en las estadísticas venezolanas que yo reviso permanentemente. En varios trabajos míos, destacó la importancia de las reservas petroleras de Venezuela. Solamente en el Zulia (occidente de Venezuela) hay 10 campos que tienen mucho más petróleo que todos los países de Sudamérica.

JP: La vocera del gobierno norteamericano, Karoline Leavitt, acaba de anunciar que Trump firmó un acuerdo petrolero de 500.000 millones de dólares con Venezuela, lo cual equivale a 20 años de la producción petrolera venezolana actual. Incluso, si Venezuela aumentara la producción a 3 millones B/d para 2036, seguirá representando más de una década de exportaciones. ¿Qué opina de esto, profesor Mendoza Potellá?

Mendoza Potellá: Esto confirma la intención norteamericana de apropiación imperial de los recursos petroleros durante todo el tiempo en que sigan siendo rentables. Después, vendrá la caída global indetenible de la demanda en un mundo sobreabastecido. Para entonces recogeremos las sobras.



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Jesús Puerta


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