Creíamos que no pero ocurrió

Lo que ocurrió refleja la combinación de sorpresa operativa, superioridad técnica y fallas internas en la cadena de mando y de inteligencia, no fue sólo cobardía, sino el colapso táctico y político con consecuencias trágicas. Las explicaciones y causas probables, se vinculan a las evidencias públicas, a los pasos prácticos y demás consideraciones. Ante el reconocimiento de la realidad, siento rabia, vergüenza, decepción, estoy indignado, y es comprensible que así sea, porque hubo pérdidas humanas y una honda sensación de abandono a su suerte, por parte de quienes tienen la máxima responsabilidad directa sobre lo ocurrido. Pero separando las emociones para un análisis de la situación y las circunstancias, tatar de entender cuáles fueron las fallas y las demás respuestas al asunto tan bochornoso. Lo que tengo son los reportes de los medios y sus informes nacionales e internacionales, porque seguimos con esa falta de seriedad y de honestidad, poque nadie asume, no lo hacen desde que eliminaron físicamente a Chávez, entre muy pocos, el único que siempre dio la cara con honestidad y franqueza, asumiendo sus fallas y derrotas, siendo resiliente como era. Ya vemos cómo hay muchos guapos y apoyados que son como se dice, buchiplumas nada más, los piqui juye.

Por informes internacionales nos enteramos, sobre todo desde Europa, téngase en cuenta que hay una diferencia de 6 horas adelante, es decir, que cuando aquí era la una de la madrugada del 3E26, en España o Italia, eran las siete y ocho de la mañana. Se decía que los americanos habían ejecutado acciones militares, logrando capturar al dictador Maduro y a su esposa, con un número de bajas y heridos en ambos bandos. Washington confirmó heridos entre sus fuerzas, y los medios reportaron que hubo decenas de muertos entre los venezolanos. Las reacciones diplomáticas y cuestionamientos sobre la legalidad de la operación se llevaron a las instancias internacionales respectivas. Pero en cuanto a las posibles causas del fracaso se pueden argumentar la sorpresa, superioridad tecnológica, operaciones especiales modernas, uso de fuerzas Delta, aviación, ISR, con capacidad de neutralizar las defensas locales con inmediatez, rápida y precisa, con lo que queda poco margen de maniobra y reacción inmediata. Sobre todo, en cuanto a las fallas de inteligencia, de contrainteligencia, de alertas tempranas, por no haber detectado ni movimientos y la desinformación incompleta, por lo que las unidades no tuvieron tiempo para coordinar una defensa eficaz.

A esto hay que sumarle los problemas de mando y coordinación, la dispersión de las responsabilidades entre ministerios, fuerzas armadas, policías y milicias, retardando las decisiones críticas, órdenes contradictorias o ausencia de liderazgo operativo, que generaron la paralización y la inacción. Claro que debió haber corrupción y filtraciones; en contextos de redes internas y manejo de información sensible, donde es que hay fuga, hubo mucho dinero invertido previo a la operación, lo que facilitó la penetración del enemigo. En algunos casos no se puede descartar decisiones políticas deliberadas, por diferentes motivaciones, por ejemplo, las autoridades priorizan evitar escaladas o proteger ciertos activos; lo que puede traducirse como que hubo una retirada previa hacia los refugios en búnkeres. Sin duda que lo subsiguiente fue la desmoralización ante quienes no obtuvieron entrenamientos suficientes, habiendo fuerzas mal preparadas para enfrentarse a situaciones reales en el terreno, lo que echó por tierra la moral al verse frente a los agresores profesionales. Por eso es que tal vez no se respondió como correspondía.

El culillo es libre, pero no se puede atribuir a todos y todas las mismas reacciones, por lo que no siempre la falta de respuesta es sólo por cobardía. En la mayoría de los casos es resultado de una combinación de incapacidad técnica, de ausencia de información fiable y de decisiones políticas, con el fin de evitar una escalada mayor, con mayores consecuencias. Otro factor tiene que ver con la rapidez y coordinación por parte de los operadores profesionales y que han estado en teatros de operaciones reales, con capacidad de neutralizar centros de comando, antes de que se puedan organizar para una contraofensiva efectiva, lo que ocurrió el 3 en la madrugada. Aunado a lo anterior también se debe considerar los riesgos respecto a una mayor represión interna, el vacío de seguridad, la crisis humanitaria y la legitimidad internacional en disputa, que son factores que se consideran por parte de los responsables de las políticas en sus distintas carteras, cancillería, relaciones interiores, defensa, fiscalía. Las acciones emprendidas y las consecuencias de las mismas ameritan acciones contundentes, por parte de toda la sociedad en su conjunto, estar bien informados y acopiar toda la documentación sobre las violaciones, para exigir con transparencia, se rinda cuenta, fortaleciendo desde las redes sociales los apoyos de las comunidades, para presionar interna como internacionalmente, y se investiguen con actores independientes, sobre las acciones y todo lo que ha ocurrido. La comunidad internacional y los organismos de derechos humanos, están involucrados en garantizar que las investigaciones y las protecciones a las víctimas sean atendidas.



Esta nota ha sido leída aproximadamente 799 veces.



Franco Orlando


Visite el perfil de Franco Orlando para ver el listado de todos sus artículos en Aporrea.


Noticias Recientes:


Notas relacionadas