Primer balance del ataque estadounidense contra Venezuela el 3/Enero/2026
El ataque de Estados Unidos contra Venezuela, en la madrugada del sábado 3 de Enero de 2026, constituye la mayor agresión del imperio estadounidense en contra de un país latinoamericano en el presente siglo.
Donald Trump ha violentado toda la legalidad internacional vigente en el mundo desde 1945, y regresa a la humanidad a un escenario similar a 1936, cuando Adolfo Hitler inició sus agresiones militares contra los países europeos.
Rechazamos esta brutal agresión, injustificable, aún considerando el caracter dictatorial del gobierno de Maduro, que se robó las elecciones del 28 de Julio de 2024 y gobernaba como régimen de facto.
Al mismo tiempo, la agresión de Estados Unidos ha provocado una enorme derrota militar de la dictadura.
Todos los supuestos mecanismos de defensa, de los que se jactaba Chávez, y también Maduro, fracasaron de la manera más rotunda.
El "nuevo Vietnam" del que alardeaba Maduro si USA nos atacaba, duró unos minutos. La "tumba del imperio" que ocurriría si los gringos entraban a la tierra de Bolívar, se revirtió en pocas horas.
Hasta el lunes 5 de enero, el gobierno del PSUV no ha dado ninguna explicación pública sobre las fallas que permitieron y facilitaron el ingreso de las fuerzas estadounidenses a Fuerte Tiuna (principal Cuartel militar de Venezuela), en dónde se observó que aterrizaron entre 10 y 15 helicópteros extranjeros. Esos helicópteros serían los que ejecutaron la captura de Nicolás Maduro y de su esposa.
No funcionaron los modernos sistemas de defensa antimisiles de origen ruso e iraní, ni la sofisticada red de comunicaciones militares de origen chino. Aún el país espera que el ministro de defensa, Vladimir Padrino López, aporte una explicación detallada sobre este ataque sufrido y sobre las causas de esta vergonzosa derrota militar que ha sufrido la República.
Ni siquiera existe información oficial sobre el número y los nombres de los militares venezolanos muertos en acción, aunque se conoce de su gran número por las fotografías de cadáveres en Fuerte Tiuna que han circulado por las redes.
Aparentemente, hubo decenas de muertos en los batallones élites de la FANB y la liquidación total del personal cubano que se supone protegía a Maduro (el presidente Díaz Canel ha reconocido que murieron en combate 32 militares cubanos).
Todo esto es expresión patente de una desastrosa derrota militar, nunca sufrida en la historia por las armas de la República.
Esta derrota equivale a la derrota de los militares argentinos en Las Malvinas. Los restos del régimen del PSUV - militares, no tienen mucha carretera por delante.
Podemos estar transitando el desmoronamiento definitivo del régimen chavista-madurista, que para sobrevivir sólo tiene la opción de subordinarse totalmente a los dictados del imperio.
Trump ha repetido varias veces, en los últimos días, que los Estados Unidos han asumido el gobierno de Venezuela. También ha advertido a la vicepresidenta Delcy Rodríguez que sufrirá una suerte peor a la de Maduro, si no obedece a sus dictados (que no son otros que el saqueo libre y descarado de nuestros recursos naturales).
Trump sugirió desde el mismo sábado, la inmediata juramentación de Delcy Rodríguez como presidenta encargada, antes de que el Tribunal Supremo de Justicia así lo determinara el sábado en la noche. Primera vez en nuestra historia que un presidente extranjero determina quien debe dirigir a Venezuela.
Por otra parte, ante las amenazas de Trump, Rodríguez respondió con un comunicado sumamente complaciente, en el cual ofrece mantener con los Estados Unidos unas relaciones de "cooperación para el desarrollo", y en el cual no hace ningún reclamo por el ataque sufrido ni exige la devolución de Maduro y su esposa.
En pocas palabras, Delcy Rodríguez invita a invertir en Venezuela a la potencia que nos acaba de bombardear.
Del antiimperialismo discursivo, la dictadura PSUV -militares ha culminado su obra destructiva sobre la República y la Constitución democrática de 1999, instalando un régimen sometido completamente al imperio.
Incluso, con el relevo que hizo Trump al descartar a María Corina Machado y proponer (ordenar) la juramentación de Delcy Rodríguez como presidenta encargada.
Ahora tenemos una dictadura proimperialista, encabezada por Delcy Rodríguez. Con una fuerza armada que ha sido humillada y doblegada totalmente, que por ahora ni siquiera han podido explicar cómo fue que capturaron a Maduro y porqué fallaron todas las armas rusas, chinas e iraníes que supuestamente garantizaban la seguridad de la nación.
Esta película no solamente no ha terminado, sino que apenas comienza.
Es necesario que otros actores políticos incidamos en el desarrollo de los acontecimientos. Exigir la vigencia de la Constitución de 1999, conculcada por Maduro en la última década. Exigir la libertad inmediata de todos los presos políticos y la anulación de los 10.000 juicios políticos contra ciudadanos excarcelados. Recuperación inmediata del salario como remuneración del trabajo.
Así hay que construir una plataforma o programa mínimo democrático, con muchos otros puntos, como la legalización de los partidos que Maduro suprimió, la apertura de los medios de comunicación cerrados, y otros tan importantes como los mencionados.
El momento exige la actuación publica de los demócratas, asumiendo todos los riesgos, para intentar salvar la República e impedir la voluntad norteamericana de convertirnos en un protectorado neocolonial .
Desde Maracaibo/Venezuela, este análisis continuará...!