Mis queridísimas, estimadísimas y confundidísimas escuálidas bellas

Siento que esta vaina es un deber en las circunstancias actuales, así que en nombre de nuestra amistad, les ruego que se calen esta lectura de 3 minutos. Por favor obvien los lugares comunes y la jerga cuasi-marxista que tanto les molesta. Considero que no hay otra forma de plantear el tema. Pero bueno, al grano:

Un socialista verdadero sabe que los intereses de la burguesía/oligarquía han sido y serán siempre contrarios a los intereses de los trabajadores y del pueblo de a pie. Sabe que la actividad del burgués/oligarca está centrada en la explotación del trabajo de otros.

Independientemente de que sea el dueño de los medios de producción, y que su operación le acarree costos, el burgués jamás podrá derivar ganancias sin el trabajo de otros, eso lo sabe, pero aun así, jamás lo reconocerá en su justo valor. Nunca tratará al trabajador como el socio que realmente es. Por el contrario, siempre tratará de aumentar sus ganancias a costa de él.

Esa es la lógica imperante, el rendimiento irracional del capital. La suerte del trabajador no importa, lo social no importa, nada que no sea la ganancia importa.

Así son los capitalistas, no les importa la creación de miseria, es más saben que les conviene estimularla para lograr mano de obra barata. Solamente permiten el ascenso de una clase media si ello les facilita aumentar sus ingresos, sin olvidar nunca su esquema depredador. Su único compromiso es con otros socios capitalistas que comparten la misma orientación.

La Burguesía/oligarquía, se perpetúa a si misma. Educa a sus hijos para repetir el esquema de la plusvalía.

El Henriquito Capriles es un burgués/oligarca de cuna. ¿¡Coño, les queda alguna duda!?

Admirarlo y apoyarlo definitivamente no es socialista. Es una contradicción. Resolverla puede requerir un poco de sinceridad, declarándose admiradoras del capitalismo, lo cual es consistente con la admiración por el verdugo, pero esa es otra contradicción que seguro no tardará en aflorar. N’est-ce-pas?...Right?

En una novela mexicana quizás el asunto funciona. Pero, en la vida real, lamentablemente no hay matrimonio feliz, ni bonito, entre clases diferentes. Al contrario.

El Chamo Corazón del Pueblo es de nuestra misma clase social, la que esta pariendo un país nuevo con dolor y amor, sobre todo con amor, como todos los partos.

alvenmiguel@hotmail.com


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Álvaro Brazon


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