14 de Abril

El próximo domingo 14 de abril va a ser un día cargado de símbolos, recuerdos y esperanzas en distintos rincones del planeta. En Euskal Herria se celebrarán en numerosas localidades actos de homenaje a la II República en su 82 aniversario. Aquel sistema político que prometía convertir al Estado Español en un Estado democrático, libre de las garras de la oligarquía, del caciquismo, de la corrupción y de la miseria que habían caracterizado su historia fue destruido a los cinco años de su nacimiento por un golpe militar fascista que iba a instaurar uno de los regímenes totalitarios más sanguinarios y brutales de la Historia Contemporánea. La derecha española y parte de la derecha vasca no supieron aceptar su derrota en las urnas y recurrieron una vez más a un ejército que se había convertido ya en un instrumento habitual de gobierno. El Ejército Español era desde hacía décadas una herramienta acostumbrada en la gestión política de los intereses de la oligarquía: En 1874 el general Pavía dirigía un golpe de estado, clausuraba La Asamblea Nacional Constituyente de la I República y entregaba el poder al general Serrano. Una de las primeras medidas que tomo el gobierno golpista fue ilegalizar a la sección española de la Internacional (Federación Regional Española.) hostigada por la prensa burguesa desde hacía años. A finales de ese mismo año otro golpe de estado esta vez protagonizado por el general Martínez Campos proclamaba a Alfonso XII (el bisabuelo de Juan Carlos I) rey de España. En 1923 el general Miguel Primo de Rivera daba un golpe de estado y Alfonso XIII (el abuelo de Juan Carlos I) lo nombraba presidente del Directorio Militar golpista. Para muchos historiadores una de las razones de este golpe fue salvar al rey de una comisión que iba a investigar su responsabilidad en la derrota que la resistencia bereber rifeña había infringido a las tropas de ocupación españolas dos años antes (el “desastre de Annual”). El siguiente golpe militar fue el de Franco (quien nombró sucesor a Juan Carlos I).

También el próximo 14 de abril tendrán lugar las elecciones presidenciales en la República Bolivariana de Venezuela. Parece más que evidente que se producirá una abultada victoria democrática del candidato bolivariano Nicolás Maduro. La extrema derecha venezolana, sabedora de su derrota, ha iniciado, ya desde el inicio de la campaña, una maniobra de difamación contra el sistema electoral venezolano reproducida con tesón por diversos medios de la derecha mundial. En el Estado Español el ABC, El País, El Mundo, La Razón, entre otros, redoblan esfuerzos por deslegitimar una vía (la electoral) que consideran ya agotada como vehículo para que sus aliados y valedores de sus intereses recuperen el poder en Venezuela.

Los titulares que con este fin aparecen en estos medios tienen un tono semejante y varían solo en la intensidad de una mediocridad que por lo demás es bastante acusada en todos ellos. El periódico El País, por ejemplo, saca casi a diario alguna supuesta noticia con esta orientación determinada. Entre todas ellas dos nos han llamado especialmente la atención por su insoportable ramplonería. La primera de ellas es una entrevista al presidente golpista de Paraguay Federico Franco, realizada por Juan Carlos Iragorri y titulada “La ausencia de Chávez puede no ser un milagro pero sí es una bendición” en ella el periodista hace esfuerzos rocambolescos por presentar a Franco como un presidente legítimo y democrático, víctima de una siniestra orquestación de la izquierda internacional dirigida por Venezuela. Franco saca a colación el recurrido ordenador de Raúl Reyes y fabrica una teoría conspirativa de estilo garzoniano en la que aparecen Las FARC, Chávez y el Ejército del Pueblo Paraguayo. La entrevista retrata perfectamente la raquítica talla humana, intelectual y moral del golpista Franco y también-ya desde el título- del corresponsal que lo entrevista.

La segunda noticia de El País a destacar aquí lleva por título “líderes latinoamericanos exigen elecciones limpias en Venezuela” Esta “exigencia” resulta obviamente ridícula cuando está dirigida a un país que tiene un sistema electoral que ha pasado ya holgadamente todas las pruebas internacionales de trasparencia y que incluso ha sido calificado por el nada sospechoso de bolivariano expresidente norteamericano Carter como el “mejor del mundo” Pero llega hasta lo esperpéntico cuando vemos quienes son algunos de estos “líderes latinoamericanos” que la realizan. Nada menos que Fernando de la Rúa (el presidente argentino del “corralito” y procesado por corrupción) el mexicano Vicente Fox, el costarricense Oscar Arias o el peruano Alejandro Toledo. Todos ellos inmersos en escandalosos casos de corrupción, prevaricación y nepotismo, y que han dejado huella en la Historia reciente de América por su carácter servil con los intereses del las oligarquías y el imperialismo y su marcada hostilidad contra sus propios pueblos, aplicando políticas neoliberales que hicieron crecer de forma exponencial la pobreza, el desempleo y el sufrimiento en sus paises. Estos son los campeones de la libertad y de la honestidad para los escribas igualmente honestos de El País, que exigen al gobierno bolivariano trasparencia el próximo domingo. Estos son por otra parte los aliados del candidato de la extrema derecha Capriles y retratan, en nuestra opinión, que se puede esperar realmente de este sujeto.

El próximo 14 de abril está cargado de sugerentes signos para los pueblos mundo. Por un lado se recuerda el nacimiento de una República que quiso en suelo ibérico acabar con el hambre de miles de campesinos; con el analfabetismo; con la infamia de los niños yunteros; que representó una esperanza para los deseos de autogobierno de vascos, catalanes, gallegos y andaluces; que quiso dignificar la vida del pueblo trabajador; y que murió luchando y queriendo ser la tumba del fascismo y de las “cluecas del capital y sus doblones” que dijo Miguel Hernández. Esas cluecas del capital que el próximo domingo 14 de abril tratarán de reconquistar el poder en la Republica Bolivariana de Venezuela en vano.

Al revés que el ejército fascista que entre 1936-1939 aniquilaba la democracia en suelo ibérico, la Fuerza Armada Nacional Bolivariana representa una garantía sólida del poder popular, de la democracia y de la soberanía, y los planes de los saboteadores tienen hoy en las tierras de Bolívar poco recorrido histórico.

El proyecto del comandante Hugo Chávez, el camino hacia el socialismo y la democracia participativa, recorrerá este domingo un nuevo trecho. Será un bonito domingo de abril cargado de signos, recuerdos y sugerentes esperanzas.

Carlos Sánchez. Eraikuntza (grupo vasco de historiadores socialistas)


cjsanvicente@gmail.com


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Carlos Sanchez


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