¿Ya todo está en calma Sancho: solo ladrarán los perros en Venezuela en lo adelante? Sí o no. Claro que sí.
Hay una herida abierta que desangra a Venezuela. Han violado la libertad que nos dio nuestro libertador Simón Bolívar. Cayapa imperial. Sus deseos son: petróleo y más pe-tró-leo. La voz de Trump retumba con voz de crueldad. La ley y el orden se pierden de vista. ¿El bravo pueblo de Venezuela "sometido" por la bota imperial? Se habrá visto mayor castigo de oír imponencias. Yo soy el "rey", ustedes mis vasallos. Nada, absolutamente nada, es de ustedes -solo la sumisión es su destino. Obedecer, únicamente obedecer y, serán felices. Siempre paraos firme frente a mí os pido. Soy el escudo que cubre la claridad que no se han ganado. Es decir, ustedes en lo adelante serán mis miserables y, nunca jamás osen llevarme la contraria. Que la era como ira de los mestizos y castizos llega a su fin.
¿Democracia? Cuál democracia. De Grecia salió la palabra, pero peló bolas con Trump en Venezuela. Su democracia son mis deseos y mis deseos son llevarlos sin tropiezos por los rieles de la esclavitud. Viva la esclavitud que da trabajo, fuerza y ganancia. Mierda, otra vez a empezar de nuevo. A los inmigrantes venezolanos los echa Trump de su país y, como bichos raros no los quiere cerca de él, pero muchos de ellos celebraron la traición a la Patria. Indignidad propagada y, en eso Trump fue bien claro con MCM, mujer sin principio ni fines lícitos. Nada respetada y, aún así ella se ducha con el fascismo de su preferencia y, entre ella y Delcy hay un liderazgo de angustias. Una luchando por defender la Patria y, la otra pidiendo restricciones de venganza sin hipotenusa de esperanza alguna para el país. Y la inteligencia las aparta cuando una ama su Patria y la otra la vende sin remordimiento alguno y quizás por eso Trump no la quiere dentro de la servidumbre imperial. Él no la odia y, ella tampoco tiene los ojos azules para mirarse en ellos.
El único inmigrante que merece su respeto y su consideración a él como presidente de los EEUU es, Marco Rubio y, al señor Marco Rubio como su secretario de Estado también es su consejero que, lo ha llevado a ganarse su mayor adulación y, a quien Marco Rubio retrata en cuerpo y alma como un hombre de acción que cuando, se propone hacer algo el mundo es suyo y, como la vida tiene sus rebotes particulares, no vaya a ser que algún día no lejano a ambos de tanto disparar les salga el tiro por la culata.
¿Venezuela ultrajada por Trump? Aunque el vergaceo se respira en una Venezuela que le pertenece por el sometimiento de la violencia ejercida por su gobierno y, afinada de desprecio.
El Rey Lear -dentro de la tragedia de Shakespeare- se estremece muerto como está en su tumba en el Reino Unido de donde vuelve a soltar al mundo: "¡Oh, es plaga de los tiempos, cuando los locos guían a los ciegos!". Oh sorpresa: Venezuela en tinieblas y Trump imponiéndole órdenes: O cumplen o, mueren muchos. Su salvajismo es tal que el que no obedezca se enfrentará a la euforia de su castigo con su muerte para pasar a sumar el creciente montón que incluya entre ellos a los 32 cubanos fusilados por imposición de Marco Rubio en su monotonía de odiarlos como lo que son que, no se dejan someter a la existencia de placidez de acabar con La Revolución Cubana que, según él sería el premio más apreciado por el presidente Trump como trofeo a su desempeño de liberar "América de poderes extranjeros" .
La Venezuela de Trump erigida de publicidad como un atractivo potencial por su desempeño de planificación y acción de invadirla y someterla y llevarse prisionero como reos al Presidente Maduro y su esposa Cilia Flores para ser juzgarlos en EEUU por soberbia de poder al desoír las peticiones de Trump. Vaya pujanza de grandeza con cócteles de alabanza.
Delcy Rodríguez es la presidenta actualmente de Venezuela: no elegida pero sí encargada quien recientemente expresó:
«El pueblo venezolano es un pueblo que no se rinde, somos un pueblo que no nos entregamos. Estamos acá gobernando junto al pueblo. El gobierno de Venezuela rige en nuestro país, más nadie. No hay un agente externo que gobierne a Venezuela» -dijo. Y luego resaltó: «en lo personal, quienes me amenacen, mi destino lo decide Dios, esa es mi respuesta». ¿Acaso dijo que Trump decidía sobre ella y sobre Venezuela? Nunca lo dijo. Entonces porqué dudar de su desempeño a futuro.
Amén Delcy. Que la suerte te acompañe. Y a los majaderos de siempre bailando sobre lo mojado y patinando de resabios con un blabla más de egoísmos que de agoreros inconformes que tiñen el panorama de mucha…, que por allá hiede.
Lo de Venezuela es de ella. Y lo de Trump se lo tiene bien guardado el pueblo estadounidense.
¿Entonces Marco Rubio: te saliste con la tuya?