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¿Cuál es la diferencia entre tener 3 trabajos, y ser esclavo?

"Quien puede forzarnos al bien, también podría forzarnos al mal. Un primer déspota justo, enérgico y esclarecido, es una desgracia; un segundo déspota justo, enérgico y esclarecido es una desgracia mayor; un tercero que se pareciera a los dos primeros, al hacer olvidar a los pueblos sus privilegios consumaría su esclavitud". Fin de la cita. Denis Diderot.

Todos los esclavos son trabajadores, pero no todos los trabajadores son esclavos. Los trabajadores firman un contrato voluntario con un patrono, para realizar cierto tipo de trabajo (aun sin estar calificado, o sin tener experiencia) a cambio de un salario justo o contrato hasta que alguna de las partes, decide finalizar el acuerdo. A diferencia de un esclavo que es de hecho propiedad de su dueño y es obligado por fuerza a realizar el trabajo, típicamente por compensaciones indirectas que son para mantenerlo con vida y listo para seguir trabajando indefinidamente.

Un esclavo debe ser mantenido por su amo, mientras que un empleado no. El empleado con el sueldo que se gana pueda mantenerse a sí mismo.

¿Qué es la esclavitud salarial? Es la que padecen todos los que dependen de un salario para subsistir. La persona a veces no se dé cuenta que está siendo explotado, esto no exonera a su explotador: ya que esto es considerado como esclavitud.

Espero no estar mostrando una perspectiva muy negativa, creo que la esclavitud moderna es otro aspecto. Básicamente por la desigualdad, la precariedad laboral, el hecho que miles, y millones de personas tengan que aceptar un trabajo en las condiciones que sea porque la alternativa es sobrevivir.

La esclavitud moderna del siglo XXI, en un país con una terrible crisis socioeconómica como la Venezuela de hoy lleva al ciudadano a vivir con la dignidad pisoteada.

En varios países el 23 de agosto se conmemora el Día Internacional del Recuerdo de la Trata de Esclavos, y de su Abolición, de aquellos hombres y mujeres que allanaron el camino para poner fin a la esclavitud y la deshumanización. Hoy vemos como esta mala praxis ha regresado al siglo XXI.

Aún hoy los jóvenes venezolanos que no han emigrado son tratados como esclavos, por los comerciantes árabes, chinos, y persas que colonizan a Venezuela, tantos hombres, como mujeres ya no son libres de trabajar: se ven obligados a trabajar, para sobrevivir, nada más. Son esclavos: con trabajos forzados... son trabajos forzados, injustos, mal pagados, y que llevan a la juventud venezolana a vivir con la dignidad por el suelo… La esclavitud de hoy es nuestra indignidad, de lo que fue una rica nación petrolera, porque le quita la dignidad, y el futuro, al joven profesional venezolano, a la mujer, a todos los venezolano s de todas las edades: "este 1 de mayo de 2023, en el Día del Trabajador, ojalá la clase gobernante tome conciencia de esta grave situación, y se empiece a revertir este flagelo, que está afectando a los más vulnerables de la sociedad venezolana".

De empezar a revertirse este modelo de esclavitud moderna, se comportaría como una reivindicación revolucionaria de libertad, que va más allá de cualquier límite de tiempo y espacio. Se debe apelar a toda la humanidad, sin distinción de origen ni de religión, y que resuene con la misma fuerza, hasta que desaparezca esta miseria de la vida del pueblo venezolano.

La lucha contra esta practica en esta Venezuela de la esclavitud moderna, debe hacernos recordar la importancia fundamental de la transmisión de la historia para poner de relieve la lucha contra todas las formas de opresión que existen en la actualidad. El efecto expansivo que provocó la revuelta de 1791 ha marcado el curso de las luchas de liberación de los pueblos y de los movimientos en defensa de los derechos humanos y civiles desde hace más de 200 años. Cristalizando los desafíos, los conceptos y los principios que son imprescindibles conocer en la lucha actual contra este modo de esclavitud moderna. Creemos que la enseñanza de esta historia puede colocar a la juventud venezolana del mañana en el camino de la paz y la dignidad.

Hay que poner al descubierto este perverso modelo, de construir los mecanismos retóricos, y pseudocientíficos utilizados para justificar estas aberraciones, y negar a aceptar cualquier concesión o apología que por sí misma conduzca a comprometer los principios. Esta lucidez seria requisito fundamental para la reconciliación de la memoria y la lucha contra todas las formas actuales de esclavitud moderna, que siguen afectando a millones de venezolanos, en particular a las mujeres, y los niños que no pueden ser bien atendidos, y educados, ya que sus padres deben tener varios empleos para poder sobrevivir.

Esta nueva forma de esclavitud no puede existir en la rica Venezuela bendecida por la naturaleza, y menos este tipo de trabajo ser avalado, por un gobierno que dice ser socialista, donde tú trabajas, y el estado, y los comerciantes explotadores asiáticos, y del medio oriente te den lo que ellos estimen oportuno. Donde el trabajador, ya no goza de la elección de vivir donde quiera, trabajar en lo que quiera, o cambiar de residencia cuando quiera.

Esto se llama esclavitud, y viene a ser la misma que la de los campos de algodón en la época de la esclavitud pero edulcorada para hacer creer que le hacen un favor a la clase trabajadora venezolana.

Exactamente, ni más ni menos. Son muchos los hechos actuales que simplemente se han rebautizado con un eufemismo, porque las cosas no cambian realmente, no pueden hacerlo, pues todos los astutos sistemas implantados por el poder se han fabricado para que funcionen a piñón fijo, de otro modo sería imposible que quieran eternizarse, como lo están haciendo.



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Edgar Perdomo Arzola

Analista de políticas públicas.

 Percasita11@yahoo.es      @percasita

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