Estado venezolano, FARC, ETA

¿Intervención legítima?

La pretensión ontológica del Auto de la Audiencia Nacional española, queriendo vincular al Estado venezolano con la organización vasca ETA y las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia FARC., es un esfuerzo mórbido por deslegitimar drástica y radicalmente cuanto antes su probada y demostrada anuencia, y convocatoria deliberante como grupo organizado social en derechos políticos adquiridos vigentemente reconocidos internacional y nacionalmente, he allí la verdad política.

El dilema constructivo para el ALBA o destructivo para el Partido Popular PP., español que es quién sujeta todo este maniqueísmo absurdo.

No es conveniente ni al gobierno de Uribe ni a la rancia derecha española que promulga esta trama, ya que lo que se avecina políticamente en cuanto a derechos obtenidos por ambas organizaciones políticas es inminente en la suma del poder popular internacional.

Preocupados del proceso eleccionario colombiano y venezolano próximos que exitosamente triunfará confiriendo legitimidad creciente y progresiva en ambas organizaciones políticas han de desatarse en un impulso regional más radical y con repercusiones internacionales de alto impacto político sobre la hegemonía del capital moribundo, catapultando estas genuinas aspiraciones etarras y far colombianas en el continente fortaleciéndose los movimientos de los movimientos sociales en el continente y desarrollando la justicia social de manera nunca antes experimentada por la historia. Parodiando a Fukuyama al reverso, la genealogía de la Justicia Social en ciernes. El Principio de la Historia.

Así, y, como va a ocurrir realmente; les son adversos los sufragios populares al fascismo de turno prepara microscópicamente varios toques, tener el plan “c” en ciernes.

La geopolítica preparada en estructura de guerra y quizás un terremoto-harpp más distraído y angustiante en la región.

El plan “b”, trascurre mientras el “a” se instaura, actualizándose frecuentemente movido por la interfaz de la CIA y el servicio de inteligencia Israelí Mossad, están atentos, preparando agentes dispuestos puntualmente latente siempre en laboratorios oportunos catalizador ante cualquier descuido para el magnicidio en Bolivia o en Venezuela, empleando para ello contratistas israelíes y Húngaros de la guerra de los Balcanes como la Blackwater que captarían oriundos regionales preparándolos para tales fines.

Pues desacreditar es la consigna política “por ahora” del uribismo santanderista colombiano y sus departamento nacional de seguridad DAS, deslegitimar como sea posible y con cualquier medio-munición todo posible político carácter beligerante legitimo adherido moralmente ético en la doctrina política por la liberación y la justicia social en las FARC y la ETA, carácter cada vez más crecientemente aceptado multitudinariamente en virtud del reconocido y amplio clamor nacional empeñado por la justicia social e inclusión mayoritaria de los tradicionales desposeídos en sus contextos de derechos humanos específicos por sus demandas en las acciones políticas que refieren más libertad humanista que a sujeciones políticas hegemónicas colonialistas para la conquista de justicia social.

Clamores, que entre otras particularidades especificas se refieren universalmente; en lo socio-político, jurídico y económico al reconocimiento como organizaciones políticas vinculantes a derechos consagrados.

Y deben ser ajustadas a derechos políticos actuales, accediendo, orientado y organizando, proponiendo, libremente sus estrategias y visiones y objetivos políticos, con propuestas nacionales en equilibrada y democrática beligerancia, pues ya la han obtenido de modo soberano y automático por sus pueblos.

Su aceptación es tácitamente legítima y esto no simpatiza con lo que se prepara en amenaza EE.UU. para Sur América y el Caribe.

De allí el fundamento de una Organización de Estados Americanos OEA sin EE.UU., ni Canadá.

No simpatizan con el ALBA ni UNASUR.

La intervención es ya legitima, por ello, desde la implantación de las bases militares en Colombia 2009, la invasión colombiana que mato a Marulanda en Ecuador en 2009, el golpe de Estado en Honduras y la ocupación “humanitaria” haitiana, evidentes indicios de intervención de fases planificadas asistidas experimentales con los proyectos Harpp y el concierto de la hegemonía capitalista como dispositivo operativo base estratégico de múltiples acciones-catástrofes; de causas políticas ecológico-ambientales para crear condiciones propicias ante los súbitos desastres aparecidos.

El tratado del Atlántico Norte OTAN., y los intereses de la Unión Europea UE., en bancos de Bruselas no son solo para la defensa europea continental ante posibles amenazas y agresiones islámicas de corte socialista.

Son planeadas ahora mismo como defensa preventiva contra Venezuela y sus socios comerciales.

Para allanar territorios soberanos con del uso de la fuerza militar disfrazado de rescate humanitario, tecnocracia, ocupación y sometimiento prolongado y sistemático en pro del apoderamiento saqueador de los recursos naturales. La injerencia con el poderío de las ciencias. Imperialismo de la ciencia.

Con avances gestados desde Colombia sobre el Zulia seguidamente el centro y sitio de Caracas, la Amazonía boliviana y venezolana al unísono.

Creando objetivas las estrategias “puentes” con el Caribe, Curazao, Aruba, las Malvinas, Honduras, Panamá, Trinidad y Tobago contra el concierto de la Alternativa continental comercial socialista para las Américas ALBA y el sistema orgánico comercial agrupado en las Naciones del Sur UNASUR.

Deslegitimar “fracturar la moral revolucionaria progresista” en distintos frentes con múltiples e impredecibles injerencias en el plano científico y tecnocracia expansionista que buscan minar las diferencias antagónicas de luchas de clase ideológicas, económicas y políticas presentes en el seno de las contradicciones de la población que asistirá a sufragar el 26 de septiembre próximo en Venezuela, a través del sesgo mediático elaborado con matrices de posibles intervenciones paralelas y múltiples es el objetivo medular de la invasión en inter fases.

Lo que aun no es legitimo y la hegemonía norteamericana lo sabe inaceptable, es el sentido beligerante que cobran día a día, más y más, las FARC y ETA ante el fracaso de las políticas neoliberales.

El sistema progresista político siglo xxi “otro mundo es posible” le asisten en derecho para la justicia cuando ambos grupos manejan causas y caracteres básicos inherentes la humanidad, aspectos sociopolíticos reconocidos por mas de 50 años en la acción política, -praxis y teoría- ahora homologados legítimos bajo y sobre el clamor de los movimientos sociales que hoy asisten exigiendo por la ecología política para el bienestar común.

La legitimidad de las luchas populares por la consagración de la justicia social es lo que se juega.


arteawao2003@yahoo.es


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Alejandro Álvarez Osuna


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