Barack Obama vs John MacCain: el imperio y el imperialismo muestran sus debilidades internas

La Historia de los Imperios, para cualquier lego, es una guía para el serio análisis de las realidades que se desarrollan en los Estados Unidos de América tanto en su frente interno como en sus relaciones internacionales. La llamada “Democracia green-go” está de parabienes en su camino hacia las elecciones Presidenciales a celebrarse el próximo mes de noviembre. El pueblo norteamericano tiene tres opciones: votar “demócrata”; votar “republicano” o, sencillamente, “no votar”. Claro estas elecciones no se pueden “paralelizar” con ninguna de las elecciones celebradas después de Ronald Reagan. La elección a “huésped de la Casa Blanca” del líder laboral jolibusense significaba la “puesta en acto” de la obra teatral del llamado “neoliberalismo” en toda su expresión: política, económica y social. El llamado éxito de la “Caída del Muro” de Berlín; la “globalización” del mercado; y el “Fin de la Historia” (sic)

La curva de la propuesta del “Edén terrenal” ha entrado en declive y su impacto y consecuencias ya se vienen notando a lo interno de la sociedad norteamericana y en las relaciones exteriores de la Casa Blanca. Ya no está en la arena política Margaet Thatcher (parece que muy delicada de salud); no está su “pupilo laborista”, Tony Blair; tampoco está presente Pepe Mari Aznar, el “Comendador” de Fuenteovejuna; solo actúan “lideres de tercer nivel”. Pero el declive del Imperio y de su Imperialismo es cada día más evidente. No se trata de señalar los problemas financieros: tarjetas de crédito, la bancarrota familiar por no poder pagar las cuotas mensuales del crédito para la adquisición de sus casas de habitación; los problemas económicos: el creciente aumento del desempleo; el impacto de las consecuencias del traslado de las fábricas al Asia, en particular, a China; problemas sociales con los sectores afroamericanos y latinos como son los niveles de aumento de la población penal de 1000 presos/semana, porcentualmente, mayoritario en ambos sectores sociales, la “persecución en caliente” de los ciudadanos latinoamericanos que se trasladan al “Edén terrenal” en busca de la “fruta de la riqueza”; los problemas ideológicos como es la evidente “toma de conciencia” de la crisis profunda en la estructura socio-económica de los Estados Unidos de América como se evidenció en las “promesas electorales” de Barack Obama: “populismo puro y duro”. John MacCain no llegó ni a convertirse en un “líder populista” en su aceptación a la carrera hacia la Casa Blanca.

Vayamos a la Historia. La dialéctica de la evolución de los Imperios es “filosóficamente” inevitable inclusive para aquellos imperios que no fueron “expansivos” como el chino. El Imperio Romano terminó sus días gracias a los llamados “bárbaros” de la Europa Central. El Senado romano llamó a emperadores no romanos para buscar salidas a las permanentes crisis tanto internas como las externas. El Imperio donde se decía que “no se pone el sol”, la “crisis interna” se manifestó en las invasiones napoleónicas, los Borbones franceses, las derrotas militares en las “colonias americanas”, para concluir con la ya famosa frase: “porque no te callas”. Los franceses lo intentaron pero por razones, verdaderamente, incomprensibles no llegaron más allá de Napoleòn. Gracias a la Ciencia y la Técnica, los británicos entraron en ese “maremágnum” de ambiciones monetarias hasta que fueron, legalmente, humillados cuando la “Union Flag” (también conocida como “Union Jack”) fue arriada del mástil donde ondeaba en la llamada “colonia” de Hongkong. Ni el Hongkong and Shanghai Bank Corporation Ltd. y sus altas relaciones con el poder chino, huésped en la “nueva ciudad prohibida”, pudo evitarlo ¡la Historia no perdona!

¿Por qué el Imperio y el imperialismo green-go están en crisis? La “vox populi” nos menciona la potencia militar norteamericana, nos comenta sobre la capacidad de recuperación de su economía, sobre la capacidad de lucha, trabajo y constancia del pueblo norteamericano, de la “transición” de la “crisis económica” actual por la fuerza del capitalismo y la necesidad del mercado norteamericano en este mundo globalizado. Estamos, parcialmente, de acuerdo con estos argumentos pero solo, parcialmente. Tratemos de analizar cada argumento.

El mercado consumista norteamericano se ve, objetivamente, “amenazado” por el mercado chino. Hay una simple diferencia. El mercado chino es de 1.300 millones de habitantes frente a una población norteamericana que alcanza los 265 millones. Frente a la capacidad de trabajo del pueblo norteamericano ponemos enfrente la capacidad de trabajo del pueblo chino (sin mencionar los costos de la mano de obra/hombre). La crisis del capitalismo es tan evidente que se manifiesta en el creciente aumento de los llamados “parados”. No hay país del capitalismo del Primer Mundo donde el desempleo no esté “in crecendo”. Pronto veremos las manifestaciones de las organizaciones laborales exponiendo y protestando contra ese sistema inhumano llamado capitalismo. La crisis de los costos de la energía (especulativa y/o real) y de los alimentos, amenaza, particularmente, a Europa hacia una “peste negra”. La propuesta proteccionista que comenzará a surgir para la re-ingeniería del sistema capitalista producirá enfrentamiento en los organismos internacionales (Doha). Las políticas migratorias (de carácter puramente racista típicas del siglo XVI, XVII, XVIII, XIX y XX) llevarán a la “Europa cansada” a proponer, obligatoriamente, una salida digna y humanista. El escenario de una incorporación de las migraciones a y en las sociedades europeas, en todo su cuadro activo, si se da, como lo propone Deborah Seyman, podría ser la solución “no bárbara” para la llamada Europa Occidental; pero ello significaría, necesariamente, la aceptación de realidades ajenas a los intereses de los Estados Unidos de América, lo que llevaría a la crisis de la Alianza Transatlántica.

Por último, el sector militar norteamericano. Es cierto que los Estados Unidos de América es, objetivamente, una potencia militar. Era la potencia militar pero pareciera que se vienen desarrollando tecnologías de aplicación militar en Rusia y en China. No es un asunto de tener bombas atómicas que las tiene sino que la unipolaridad no se sustenta en las bombas atómicas propias sino que ese proyecto “neoliberal”, impulsado desde la Casa Blanca por Ronald Reagan con los apoyos políticos arriba mencionados, está en profunda crisis. Un somero análisis de las “guerritas del abuelo”, donde está incurso el Gobierno de los Estados Unidos de América, nos deja entrever la profunda crisis dentro del estamento militar norteamericano. El porcentaje de suicidios por cada 100 mil habitantes en el sector militar norteamericano podría superar este año al porcentaje de suicidios entre la población civil. Vuelven las manifestaciones contra la guerra y mientras Barack Obama propone una retira “digna” de Iraq y un aumento de los miembros de los ejércitos de la Coalición Mundial en Afganistán, el candidato republicano, John MacCain, propuso una permanencia norteamericana “ad infintum” en la “colonia Iraquí”.

Las variables que el Imperio y el Imperialismo maneja para presionar a sus opositores (los llamados “rouge states”) son: las supuestas políticas que promueven la violación de los Derechos Humanos en los países de origen. Cinismo absoluto!!

Solo hay que mirar a ambos lados para ver: Guantánamo; Iraq; migración perseguida y encarcelada por tiempo indefinido; periodistas norteamericanos presos en la Convención “democrática” Republicana; aumento del desempleo inclusive en niveles gerenciales; un aumento de las familias norteamericanas viviendo en automóviles; los “Cinco presos políticos Cubanos” y para usted de contar….

El tráfico de droga: cocaína y heroína. Si el lector es perspicaz se dará cuenta que las acusaciones del Gobierno de los Estados Unidos hacia Venezuela, la Revolución Bolivariana y Socialista y contra Hugo Rafael Chávez Frías, no es por, ejecutivamente, perseguir y combatir el traspaso de la droga por territorio venezolano sino por el descontrol de ese tráfico; es decir, las llamadas “entregas controladas”. Pero, debe el lector, también, captar que el Gobierno de los Estados Unidos no menciona ni critica al país productor (léase: Colombia) ni tampoco el país consumidor (léase: Estados Unidos de América). Cinismo absoluto!!

La ideología del “neoliberalismo” que se manifiesta en las “Revoluciones de Colores”. Fíjense ustedes como esas “falsas revoluciones” han llevado a un vulgar títere a ejecutar acciones de guerra contra una población que se merece ejercer su derecho a la autodeterminación o ¿es que la Corona Británica no ejerció ese argumento con las Malvinas? Cinismo absoluto!!

El “Fin de la Historia” parece que no es el fin sino el principio de la nueva etapa de evolución de las sociedades mundiales hacia las nuevas realidades. Ello se observa, analiza, se vive y se disfruta en Suramérica (léase: Centroamérica, El Caribe y Suramérica) Las sociedades judeo-cristianas están analizando, con seriedad, detenimiento y paciencia, las actuaciones que se viven en el continente americano. Las políticas solidarias con los sectores sociales más empobrecidos de los Estados Unidos de América; las políticas solidarias y sociales que implementa PetroCaribe; la “Misión Milagro”; los precios solidarios para la energía; las solidaridades con los movimientos sociales. ¡Estamos en Revolución!

delpozo14@gmail.com


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Miguel Ángel del Pozo


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