Quintero dirigió su mensaje directamente a la presidencia de Inparques, así como a los ministerios de Ecosocialismo (Ambiente) y Turismo, señalando que el Reglamento de Uso y Manejo de Morrocoy ha sido ignorado por años.
Entre las irregularidades más graves, destacó:
La inoperatividad de las plantas de tratamiento de aguas servidas, lo que provoca que los desechos caigan directamente al mar.
El permiso de motores de alta cilindrada que afectan el ecosistema marino.
La omisión de los límites de visitantes y actividades, lo que ha derivado en «desmadres» y daños irreversibles a la naturaleza.
La periodista enfatizó que esta situación no es aislada, mencionando el impacto del Arco Minero como una catástrofe que impide que Venezuela se convierta en un destino de turismo sostenible.
Recordó que el país cuenta con un vasto sistema de protección que representa más del 20% del territorio nacional, compuesto por:
Parques Nacionales 44.
Monumentos Naturales 37.
Parques de Recreación 65.
Finalmente, Quintero cuestionó la narrativa oficial sobre el desarrollo turístico del país, asegurando que mientras exista un «absoluto irrespeto a las normas», el sueño de una Venezuela como potencia turística sostenible será inalcanzable.
«Ustedes ignoran que los parques tienen una capacidad de carga precisamente para evitar estos horrores», sentenció.