¿Cuál Conciliación?

De nuevo, para hablar en un argot coloquial, “se encasquetaron las caretas”, pero una careta que ya no tapa nada, pues tienen tantos agujeros que se puede ver a través de ellos. Esa Careta no tapa las miserias humanas.

La oposición pretende que hablemos de sinceridad, reconciliación, amor, respeto, palabras que para los hombres y mujeres de este país son importantes, son valores que practicamos, pero para una gran mayoría de la oposición y sobretodo para los disociados, son simple palabras o parches que pretenden tapar los agujeros de esas caretas; agujeros caricaturescos que ya son parte de su piel, parches de egoísmo, rabia, para con los chavistas o sus aliados, asco para los que tenemos menos recursos, envidia por quienes día a día somos capaces de luchar con ahínco y desprendimiento por nuestros hermanos de clase, desprecio por quienes pensamos diferente a ellos, odio por quienes nos declaramos comunistas. Como escribí en una oportunidad “La burguesía y aquellos pequeños burgueses o quienes tienen mente pequeño burgués, no nos aceptan, nos soportan”, y eso es diametralmente opuesto a su seudo reconciliación donde dicen que “se acabaron las pugnas”, o que “todos cabemos en este país”, más son solo palabras, ellos declaran que todos somos iguales, pero la verdad es otra y si vamos a sus casas, no pasamos de la reja o nos ordenan que entremos por la cocina, es decir juntos pero no revueltos, y eso se ve, se siente, se palpa, las diferencias de clase no se eliminan por decreto o con falsas galanterías.

Esta mujer que hoy les escribe, no acostumbra ponerse parches, pues no usa ni usará caretas. Soy una Comunista cuyo convencimiento es mi práctica y la búsqueda de su confirmación en la teoría, en un proceso dialéctico que me permite direccionar mi accionar, creo en la justicia social, porque la practico [La Conciencia es producto de la práctica social; y hoy escribo sobre La conciliación, entendida como ese mecanismo de solución de controversias a través del cual, dos o más personas, naturales o jurídicas, tratan de lograr por sí mismas o con ayuda de un tercero, la solución de sus diferencias, pues siento el temor de que se pueda concebir como en efecto la conciben y practican ese grupúsculo, en bazofia, palabras esqueléticas y sin sentido, en nada, en paja, y camaradas, compatriotas y amigos (as), para una minúscula oposición burguesa esa es la conciliación que nos ofrecen; los invito ha pasearse por lo Centros Comerciales donde ellos gastan el tiempo en pueriles conversaciones, yo lo he hecho y he oído como ustedes lo oirían a personas del “NO” (algunas o algunos aún llevan el rótulo como estandarte) diciendo que somos unos ignorantes, unos tramposos y una sarta de epítetos donde dejan al descubierto su odio clasista; paséense por los mercados y oirán como uno de esos resentidos dirán cosas como el hecho de que no queríamos entregarle el triunfo, o que ganaron con más votos, pero se los quitamos, por cierto que ha esta joven le replique que yo no había oído cosa más absurda, será que ustedes piensan que los vamos a congelar y los guardaremos para la próxima contienda electoral, acaso no vulgarizaron la actitud noble del Presidente, cuando dicen que fue obligado, o cuando hacen chanza sobre su actitud y lo ponen rojo de ira o pálido de rabia, desvalorizan tan loable acto, se escandalizan ante el pronunciamiento de palabras escatológicas, que por cierto fueron sacadas de contexto, y cual sociedad casquivana se hacen los sordos y ciegos ante el genocidio, el consumo de drogas y cualquier otro tipo de anomias sociales muy bien practicadas por algunos integrantes de estos grupos; para ellos nada de lo que hagamos es bueno ni lo será, para ellos somos seres de segunda y lo demuestran se les nota, su contradicciones los delatan y tontos y tontas seremos si negamos la realidad, como decía en estos días “ganaron y no disfrutan su triunfo sanamente, sino que destilan odio y nos hablan de amor, ¡que risa!

Mientras nos miran de reojo, nos quieren mientras seamos serviles, o no se es servil cuando nos ponemos al lado de los patrones olvidando nuestras reivindicaciones de clase, o no es así cuando dijimos “NO” al articulo 109, siendo empleados (as), obreros (as) o estudiantes y nos pasamos a la otra acera defendiendo a las autoridades, nosotros hombres y mujeres universitarias y universitarios que no votamos, debemos votar, dejen a las autoridades que se defiendan solos y solas, por años lo han hecho, no seamos incautos, ellos y ellas defienden sus intereses de clase y por años lo han hecho muy bien, que lo disfruten, pues los días se agotan los procesos sociales son indetenibles, y “POR AHORA” ganaron. Hoy más que nunca digo como Timoshenko, mi viejo camarada y amigo “Yo no concilio con mis enemigos de Clase”.

ibarraelena@gmail.com


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Elena Ibarra

Licenciada en Educación egresada de la Universidad de Carabobo, Doctora en Psicología Educativa y especialista en violencia de género

 ibarraelena@gmail.com

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