La oposición, formas de lucha y el asunto constituyente

Venezuela, de la lucha Armada a las guarimbas. Parte VI

Es verdad, en buena parte, que la oposición ha venido operando en Venezuela de acuerdo a los manuales de la subversión elaborados por el Departamento de Estado y la CIA y aplicados en el pasado reciente en Europa. Toda esa parafernalia que comenzó con aquellas comedias de las "manitas blancas" y las "Revoluciones de colores", aquí se ha aplicado.

Pero antes, en abril del 2002, intentaron un golpe militar, de lo que todo el mundo sabe los detalles, con oficiales de alto rango, formados en la "Escuela de las Américas", entre otras cosas para el golpismo, pero sin tropas. Se valieron de la sorpresa, las órdenes dadas desde arriba, franco tiradores para crear terror y hasta derogaron la constitución vigente, así de fácil y un energúmeno se auto proclamó presidente.

Aquella parodia, por serlo, se vino al suelo. "La unidad cívico militar" funcionó armónicamente. La multitud comenzó a salir a la calle a pedir el regreso de su presidente y su Carta Constitucional, la misma que había votado y dado más de un 65 por ciento de respaldo. Ante aquella reacción multitudinaria, los militares de grados inferiores recompusieron sus mandos, desconocieron al alto mando y Chávez fue restituido al solio presidencial.

De allí en adelante hay una repetitiva historia de elecciones y aspiraciones que suelen insistir en lo de antes, la ruptura del orden constitucional.

La oposición es compleja. Ella la componen corrientes de opinión demasiados disímiles, lo que no se da en el frente gubernamental o en el chavismo. Allá hay confesos ultraderechistas que antes no tuvieron espacio, desde la caída de Pérez Jiménez para acá. Socialdemócratas, Socialcristianos y hasta gente progresista aunque eso suene a pecado. Hay quienes no se avienen con los planes del FMI, porque tienen serios e históricos compromisos con quienes siempre son los primeros y únicos afectados por aquellos. Y, no me cabe la menor duda, también hay serías discrepancias acerca de las formas de lucha y los fines últimos de las mismas.

Ya es demasiado conocida, pese haya quienes no lo perciben, que en la oposición existen y han existido serios enfrentamientos por eso de las formas de lucha. Las guarimbas y los actos de terrorismo no terminan siendo del gusto de todos los opositores que giran dentro de la MUD. Es cierto, que en determinados momentos, cuando se llega a creer que ellas pudieran tener éxito, tanto como para tumbar a Maduro o concitar fuerzas que ahora ofrece Almagro, antes otras personas, aquellos sectores que eso no privilegian vacilan, temen; es propio de quienes no dejan de albergar en su conciencia y manera de ser, un dejo de oportunismo y del "agarrando aunque sea fallo". Es más, hasta el temor que aquellos tengan éxito y ellos queden por fuera los hace dudar, temer, vacilar, inhibirse y hasta discretamente dejar saber su regocijo. Falta además en ellos un liderazgo claro de ideas, sólido, competente para confrontar y plantear con voz clara y potente su manera de ver las cosas, abordarla y asumir la forma de lucha concerniente y lo vincule a la multitud contraria al gobierno. Tal como hice Chávez en 1997 estando rodeado de gente que en su mayoría no veían otra opción que la lucha armada, pese los fracasos de la historia reciente y el casi absoluto aislamiento de la izquierda.

Sólo la violencia habla. Los prudentes y discretos, cuando aquellos actúan, se hacen más discretos y prudentes. Además, los medios, nacionales e internacionales, por razones muy comprensibles, juegan al corto plazo, a la salida más rápida, la que le ponga a cobrar los beneficios por lo invertido más rápido que inmediatamente. A estos nada le importa, lo que si preocupa a los prudentes y discretos. Y ese jugar al corto plazo de los medios y capitales nacionales e internacionales, les hace elaborar un discurso, una intensa propaganda, donde el odio es el ingrediente más abundante y hasta apetitoso. Y el odio y violencia juegan parejo o en pareja armónica y contundente.

Si volviéramos a la década del sesenta del siglo pasado, a los tiempos de la lucha armada y seguimos por la del setenta y hasta los primeros años del ochenta y escuchamos el discurso de muchos de quienes desde la izquierda se acercaron a Chávez, observaremos que ese discurso y la actitud era proclive a la lucha armada; es decir, a la violencia. Todavía, los jóvenes que vieron y hasta presenciaron directamente el fenómeno del "Caracazo", no supieron leerlo y continuaron pegados a la práctica fracasada. La incompetencia para recomponer el discurso, el apego a viejas formas y hasta algo de sectarismo, en lo que habla de secta o grupo apegado a viejas fórmulas, los hacía seguir actuando como quien formaba parte de una iglesia En estos días, he estado escuchando a muchos jóvenes de entonces, hablamos del año 1997, entre ellos Iris Valera, Freddy Bernal, antes he leído lo mismo dicho por Maduro, admitir como Chávez hubo de convencerlos para irse a la lucha electoral. Porque los jóvenes, llenos de fuego, poco pacientes, suelen sentirse atraídos por las salidas a corto plazo y si en ellas intercede la violencia no importa. Su predisposición al riesgo, la capacidad de arrojo del joven, el sentirse ágiles, ligeros y hasta desligados de compromisos de todo tipo, les gana fácilmente para esas prácticas. Volveré a contar lo que alguien, quien estuvo de "cuerpo presente", como delegado en aquella, como convención de Valencia, donde el MBR-200 optó por la lucha electoral, Hugo Chávez casi tuvo que desafiar a los partidarios de la lucha armada, a que se quedasen en esa posición que él se iría a la calle con los pocos de ellos que lo acompañasen.

En el joven, hablo en sentido colectivo, siempre ha sido así, suele insertarse la idea que todas las verdades concurren a su discurso, pues pareciera ser que sólo bastara su buena intención y voluntad, y es el llamado al heroísmo y hasta el sacrificio.

Por eso mismo, jóvenes de ahora, que no son pocos, al margen que haya entre ellos muchos mercenarios, reclutados en la miseria humana de todo tipo, se incorporan a esas acciones con entusiasmo, convencidos que hacen una labor pertinente e importante.

Así como en la década del sesenta, los jóvenes ganados para la lucha armada, derrotaron e hicieron que hombres como Domingo Alberto Rangel o Gustavo Machado quedasen solos, partidarios de la lucha legal y de masas, hasta llegar a la primera contienda electoral, aprovechando el más pequeño resquicio legal, ahora en la MUD, la ultra derecha, por las mismas razones se gana el respaldo mayoritario de los jóvenes y arrincona a quienes dudan o no creen en sus procedimientos. Estos sólo reaparecen cuando llega la calma intentando recuperar los espacios y hacer que retorne la sindéresis hasta la próxima confrontación.

Pero a favor de la violencia juegan otros factores muy poderosos que gente de la oposición ajenos a ellos pone en duda. Los grandes poderes económicos nacionales e internacionales saben bien que aun derrotando a Maduro, en las actuales condiciones de Venezuela, las fuerzas interesadas en darle un vuelco a la actual situación venezolana que pasa por "disminuir ostensiblemente los gastos del aparato del Estado", lo que tiene una profunda connotación y amplitud porque toca el programa de pensiones, educación, salud, vivienda, servicios básicos y paremos de contar, sólo basta pedirle al lector que revise lo que ahora pasa en Brasil y la Argentina, con ánimo de informarse cabalmente, no logran lo que buscan a plena satisfacción. La oposición misma como ya hemos dicho no es bloque idóneo para respaldar eso, pese el desagradable carácter de sus relaciones con Maduro. Y la situación se complica más si partimos de la realidad que el chavismo, dentro y fuera del Psuv, es una fuerza respetable que en todos los espacios impedirá que aquellos logren sus propósitos. Además, como ya hemos dicho y lo confirman las encuestas y los analistas, el distanciamiento de una buena parte de la población con respecto al gobierno no significa acercamiento a la oposición que milita en la MUD. No es así porque esa mayoría inconforme por la situación económica que le afecta, sabe bien que en ese frente no hay propuestas a favor suyo; por algo el venezolano ha alcanzado un alto nivel de conciencia para saber bien lo que le conviene.

Pero además de lo anterior, las formas de lucha de un bando opositor, que el otro repudia pero no denuncia y menos condena públicamente, sino que intenta llamar la atención de las acciones del orden público y hasta acusar a ellas de los disturbios, un como para disimular entre los suyos el garrafal error y hasta acallar su propia conciencia, cada vez más se ganan más rechazo en enormes capas del pueblo, al margen que respalden o no al gobierno. Es un acto natural derivado del deseo de vivir en paz, en tranquilidad, resguardo de la vida y hasta la propiedad. Los hechos recientes, como los relacionados con el Hospital Infantil del Valle, en Caracas y el saqueo en el mismo espacio, como meses atrás produjeron en Cumaná, saquearon un preescolar con los infantes adentro, como actos vanguardistas, de voluntarismo y foquistas, a la buena de Dios, "a ver si eso enciende la pradera", pudieran estar produciendo los mismos efectos que aniquilaron a la izquierda a partir de la década del sesenta del siglo XX. Aunado todo eso, a la oferta persistente, cada corto tiempo, de ofrecer que ese día será el de la batalla definitiva para salir del gobierno.

De no conducir a su aniquilamiento, porque como me dijo alguien, este cuadro es distinto; tanto que ellos tienen fuerte apoyo económico, mediático a nivel universal capaz de ofrecer una imagen distinta, como que los actos terroristas provienen del gobierno, los saqueos son producto del hambre y los manifestantes pacíficos son víctimas de una feroz represión, cuentan con asesoría, respaldo económico y político del Departamento de Estado y de Almagro actuando en nombre de la OEA, si pudiera conducir a una salida de fuerza y un régimen dictatorial. Pues la salida electoral no es la mejor para quienes en lo más alto del mando de las fuerzas que manejan la salida violenta, como ya hemos dicho antes. Ilusos aquellos opositores que no miran la coyuntura con claridad y desdeñan las enseñanzas de la historia reciente. En Brasil y la Argentina, las salidas electorales, no han dado los resultados apetecidos; en ambos países, la oposición del movimiento popular crece y hay amenazas, que a corto plazo, sin violentar la legalidad, las aguas retornen a su cauce.

La propuesta de constituyente hecha por el presidente Maduro, se produjo cuando ya este trabajo estaba terminado. Pero aparte de la propuesta en sí, no veo muy claro como con ella se va a alcanzar la paz en Venezuela. Desde ya, la oposición y factores internacionales muy identificados, se están pronunciando contra este nuevo proceso constituyente. Por eso, es mejor dejar que los acontecimientos se desarrollen y se haga más diáfano, si esto puede decirse al hablar del futuro de Venezuela. Se ha llegado a la osadía, para no decir algo indelicado, que el gobierno colombiano y el de EEUU, se han pronunciado sobre un asunto que a todas luces, sea o no pertinente, sólo incumbe a los venezolanos.



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Eligio Damas

Militante de la izquierda de toda la vida. Nunca ha sido candidato a nada y menos ser llevado a tribunal alguno. Libre para opinar, sin tapaojos ni ataduras. Maestro de escuela de los de abajo.

 damas.eligio@gmail.com

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