Hemos podido observar, por los diferentes medios de comunicación, como
tres miserables y tristes tigres, tres bachilleres conocidos por su
analfabetismo funcional, hablan con emoción, con placer del nefasto
ataque, que los criminales gringos, contando con el apoyo de su jefe
pedófilo, el mentiroso hombre naranja, han realizado contra nuestro
país Venezuela.
Estos estafadores se alaban y vanaglorian, argumentando que el
gobierno de Venezuela ha sido derrotado. Claman que la invasión gringa
fue un éxito: llegaron silenciosamente, derrotaron la seguridad
venezolana y secuestraron al “jefe del clan de los soles”. Están
contentos también, por el secuestro de su esposa, su cómplice., en la
dictadura que existe hace años en Venezuela. Así opera el poder del
imperio. Sin embargo, nada de lo que esperaban ha pasado y Venezuela
tienen presidenta, que sabe luchar por el país, todo ajustado a la
Constitución.
Revisando el caso de estos tres vividores, encontramos al llamado
Puma, convertido ahora en un gatico entecado, el famoso José Luis
Rodríguez, un joven que empezó su vida como un cantante, con el famoso
grupo musical Los Zeppy, fue apoyado y en su vida siempre tuvo el
aprecio del pueblo venezolano. Contando con la guía y el soporte, de
una gran mujer Lila Morillo, con quien tuvo dos hijas, a quienes no
reconoce y se sabe lo mal que se ha comportado como padre, llegando a
señalar que no son sus hijas.
En su vida pendenciera nunca tuvo tiempo para estudiar, escasamente
terminó sus estudios como técnico electricista. No es buen lector, de
ahí su visión miope de la vida. Aparenta ser un predicador del
evangelio, ya que fue bautizado en las aguas sagradas de Puerto Rico,
para esconder sus maldades, llegando al extremo de alabar y
vanagloriar al presidente gringo, por el crimen contra su patria,
llamándole libertador y héroe de América. Sin tomar en cuenta los más
de cien muertos que esa acción acarreó.
José Luis, el Puma es un mentiroso, se esconde en su religión, para
justificar sus fechorías, se esta muriendo y es tan imbécil que ataca
a Venezuela. Apoya haciendo alarde de su religión a un criminal,
estafador, pedófilo, celestino, quien al igual que él, no tiene
cultura histórica, de ahí los múltiples errores que cometen. Su
postura ante la vida, evidencia que nunca, en su lastimosa vida, ha
leído la historia de Venezuela, desconoce los padres fundadores, y la
gesta de la emancipación dada por toda esa hermosa gente.
Su falta de cultura, lo llevó a apoyar a Lorenzo Fernández, luego a
Carlos Andrés Pérez, y en si, como oportunista, plegarse al mejor
postor. Ha sido tratado como una figura especial, de ahí que
lamentamos que sea tan ignaro y apoye un crimen contra su país, no
dice nada de los asesinatos cometidos en Gaza y termina alabando una
nueva invasión a su patria.
Realmente es triste ver un sujeto con estas características, sabiendo
que Venezuela siempre le abrigó, siempre le apoyó. Sin duda, ahora que
está padeciendo, que está más allá, que acá, trate de no volver nunca
más a esta patria, busque morir allá en su refugio, con sus mentiras
y, amparado en esa religión que le permite apoyar aberrados sexuales,
estafadores, abusadores de niñas y niños, mentirosos criminales. Tu
simplemente, continuas haciendo lo mismo, apoyar y sonreír con placer.
El otro bachiller, analfabeta, un malandro mal oliente, que machaca el
inglés, como su lengua preferida, esto lo hace grande, el llamado
Franklin Virgüez, un mal actor que tuvo alguna fama con la novela “Por
estas calles”, es tan vulgar y arribista que se ríe y gesticula, con
prepotencia, que lo mejor que le ha pasado a Venezuela, es que los
gringos hayan invadido la patria y secuestrado al presidente Maduro y
a su esposa.
Como vulgar analfabeta habla que la libertad ha llegado a Venezuela,
pero claro no entiende, como iletrado, lo que implica libertad. Olvida
que la libertad en el norte, en el imperio gringo, es tan solo una
estatua. Ahora viviendo en el norte, no dice nada, ante tanto crimen
que se comete contra el pueblo gringo, no le importa que miles de
seres mueran en Gaza, no tiene orientación sobre los crímenes que
comete el hombre naranja, es posible que no lea nada sobre los
documentos de Epstein, ahora son millones de videos y datos, pero
sabemos que nunca lee libros, ya que en su estrecha mente cree que se
las sabe todas.
Este pobre rufián, podría recordar que en sus años de triunfo siempre
contó con el pueblo y el cariño de los venezolanos, de ahí que es
lastimoso que sienta placer cuando invaden al país y se atreve a pedir
otra invasión, para liberar al pueblo. Le recomendamos, a este pobre
hombrecito, que si tiene dignidad nunca venga a la patria de Bolívar,
de Miranda, de Sucre, de Zamora, de Chávez, la patria de todas esas
mujeres hermosas, tú no eres bienvenido. Recuerda quien no quiere a su
patria no quiere ni a su madre. Tu eres un perfecto delincuente, pero
no tienes fuerza ni poder para hacerle daño a Venezuela.
Finalmente, encontramos un mosquita muerta, un tal Guillermo Dávila,
este pobre bachiller, con muchas debilidades, se jacta de “los
libertadores” gringos y agradece que hayan secuestrado al presidente
Maduro y a su esposa, la diputada Cilia Flores. Este actor o cantante,
que es pésimo, se las tira de farandulero, clama por otra invasión a
Venezuela, y sin cifras, solo con la mentira, argumenta que el Edmundo
González, borrachito de bares, agente de la CIA en el año 1976 y
asesino en El Salvador, de curas y monjas, fue el ganador de las
elecciones el 28 de julio de 2024, ahora se hace llamar fan de la
Sayona Machado, quien también aparece con su amigote, el desviado
Epstein. Omite, las manifestaciones de apoyo, que ha recibido Maduro a
lo largo de todo el país y durante estos 34 días de la vil agresión.
Estos tres personajes, estos tristes bachilleres deben o deberían
reflexionar sobre su conducta, quien llame a invadir su propia patria
y no sienta vergüenza, debe ser un estafador, un mal vivido, una
persona sin dignidad. Es lamentable que ayer viéramos unas figuras
positivas, y ahora solo percibimos cucarachas, arribistas y gente
desleal.
Lo que más perturba, es como un venezolano puede apoyar a un pedófilo,
a un celestino vulgar, un mentiroso, violador, corrupto, una persona
que clama por guerra y muerte, viola el Derecho Internacional Público,
viola leyes gringas, se burla de su propia Constitución y ataca un
país amigo.
Seguiremos nuestra lucha, conquistar el socialismo, como razón lógica
para salvar la Humanidad, estos tres tristes bachilleres no podrán
derrotar los sueños y esperanza de un país que clama por paz y
justicia. Venezuela saldrá airosa y pronto nuestro presidente Maduro
regresara, junto a su esposa, es el clamor del pueblo. Mientras,
apoyaremos la inmensa labor que debe desarrollar nuestra presidenta
Delcy Rodríguez G, su trabajo es inmenso y requiere de toda la
colaboración posible, este pueblo es inmenso y al nos debemos.