A propósito de las elecciones del 23N

Un análisis no sesgado por los deseos ni las conveniencias, nos sale a los revolucionarios

Las elecciones del 23N nos permite radiografiar en la presente coyuntura la verdadera correlación de fuerzas entre los sectores revolucionarios y contrarrevolucionarios de la sociedad venezolana, claro está, tomando en consideración la variable electoral, que no necesariamente expresa definiciones ideológicas, pero que si se correlaciona con la variable compromiso. Creo que quienes nos consideramos revolucionarios estamos obligados a hacer la lectura y la interpretación correspondiente de los resultados de la última elección para la escogencia de gobernadores, alcaldes y legisladores regionales, con el propósito de identificar causas fortalezas y vulnerabilidades del proceso de la revolución bolivariana, en la perspectiva de las tres “R” enunciadas hace algún tiempo por nuestro líder el presidente y comandante Hugo Chávez frías, es decir para la revisión rectificación y reimpulso de la revolución bolivariana.

En tal sentido dicha lectura no puede ser sesgada, ni estar matizada por nuestros deseos y conveniencias particulares, por el contrario debe ser lo mas objetiva posible, ponderada y profundamente racional para no engañarnos nosotros mismos ni tratar de engañar a los adversarios neoliberales.

Al respecto me permito hacer las siguientes consideraciones:

La correlación de fuerzas revolucionarios vs contrarrevolucionarios no es simétrica, el segmento revolucionario venezolano es mayoritario, como se demuestra por la victoria obtenida en 17 gobernaciones y en las mas de 80% de las alcaldías ganadas a lo largo y ancho del territorio nacional.

El sector de la oposición neoliberal venezolana ciertamente que es minoritario, pero su proporción alrededor del 40 % es significativa, por lo tanto no debemos subestimarla, y más bien debemos observar su crecimiento con preocupación.

La oposición obtuvo una votación mayoritaria en las ciudades de mayor población electoral, como son los estados Miranda, Zulia, Táchira, y Carabobo, así como en la Alcaldía Metropolitana de la Gan Caracas y la del Distrito Sucre, esta última considerada como una de las municipalidades más grandes de América latina.

La fuerza bolivariana obtuvo votación contundente en la mayoría de las gobernaciones y Alcaldías; en algunas entidades el arrase fue total recuperándose las gobernaciones de los estados Guarico, Sucre Aragua, Trujillo y yaracuy.

En las Alcaldías Metropolitana, y Sucre, se refleja un voto castigo, ante las ineficientes gestiones de compatriotas nuestros, lo cual debemos reconocer en la perspectiva del ejercicio de la critica y la autocrítica que debe caracterizar la actitud del sujeto revolucionario.

La fuerza bolivariana perdió dos gobernaciones motivado a factores particulares, en el caso de la Gobernación de Carabobo por la deserción de un gobernador que llegó con nuestro votos y que en su momento fue designado por nuestro presidente, en una desacertada escogencia por parte del líder, es de hacer notar el esfuerzo del camarada Mario Silva y del colectivo del PSUV, lo cual se expresó en la victoria obtenida en la inmensa mayoría de las alcaldías de esa gobernación, y en el caso de Miranda la pérdida en el Municipio Sucre aunado a una gestión de gobierno con profundas fallas tuvo la inexorable consecuencia de la pérdida de dicha gobernación.

Es importante señalar que el crecimiento y desarrollo de la fuerza revolucionaria depende más de factores internos que de factores externos, en tal sentido debemos analizar la discrepancia entre el discurso político y la praxis revolucionaria de muchos, de muchos dirigentes y personeros que se desempeñan en cargos estratégicos del estado y de la estructura partidista del PSUV, de la existencia de practicas perversas de muchos pseudo lideres, y de la ausencia del ejercicio de la critica y la autocrítica, lo cual debe ser una práctica cotidiana en el revolucionario.

Creo que hoy mas que antes se impone concretar la aplicación de la fórmula de las tres “R” enunciada hace algún tiempo por nuestro líder comandante Hugo Chávez frías, con el propósito de cambiar lo que sea necesario siempre bajo la égida de la ética y la moral revolucionaria. La construcción del socialismo del siglo XXI, exige de nosotros un gran esfuerzo, es bueno recordar que el socialismo no cae del cielo.

mcrespo48@yahoo.es


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Mariano Crespo

Universitario, socialista, bolivariano y humanista, partidario de la no concesión a la derecha golpista.

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