Mosca con el PSUV, lo quieren secuestrar

He estado en estos últimos días un tanto quebrantado de salud producto de una fuerte gripe y con los pulmones con mucho catarro que me dificulta un tanto respirar, pero me encuentro en franca mejoría, aunque por algunas cosas que observo me tienen el espíritu un tanto decaído.

El Presidente Chávez el pasado 15 de diciembre de 2006, en el marco del acto de reconocimiento y felicitaciones a miembros del Comando Miranda, y entendiendo el momento político que vive la Nación y de las nuevas amenazas y nuevos retos que se ciernen sobre el proceso, decidió comenzar con el trabajo de crear una organización política unitaria, el PSUV como instrumento político que le de la consistencia y el necesario piso político en el cual deben consolidarse las bases de este proceso revolucionario.

Este proceso revolucionario ha tenido logros, ha tenido avances y mal pudiéramos decir que Hugo Chávez no ha hecho innumerables esfuerzos por esta Patria.Nadie puede quitárselo ni cuestionar jamás el liderazgo que él tiene en este proceso. Pero también hay que ver que este proceso tiene muchos coleados, tiene muchos dirigentes de derecha ocupando importantísimos cargos burocráticos y la estructura del Estado actual, diseñado espacialmente para torpedear y sabotear todas las iniciativas que impliquen una revolución e incrementar la solución de los problemas de la gente siguen intactos.

Si bien es cierto que el que abraza la política como una digna profesión y como instrumento de servicio colectivo, de solución de los problemas de la gente y como una forma de construcción de una sociedad más justa, más igualitaria, donde todo este en función y gire en torno al Hombre Nuevo y a la Mujer Nueva, necesariamente implicará una lucha por el poder, una lucha por ocupar posiciones donde llevar a cabo un programa donde ese azimut que ya he señalado deje de ser una utopía y se convierta en una realidad palpable y tangible para todos los que creemos en las mejores cualidades del ser humano y de que otro mundo mejor es posible.

La iniciativa del PSUV lanzada por el Comandante Chávez es muy positiva, la respaldamos porque creo que hay que creer en el líder de este proceso, pero entendiéndo que el líder es un ser humano, que el líder sólo no puede, entendiendo que el líder podrá en algunas ocasiones cometer errores, entendiendo que el líder en estos precisos instantes será víctima inmisericorde de las presiones de sus acólitos más cercanos que le están reclamando y le estan exigiendo más cuotas de poder, más prebendas a cambio de su lealtad a un proceso. No terminan de entender que las naves de retorno hacia la forma de hacer política y a las viejas formas del modelo de democracia representativa estan quemadas, y que el pueblo no se calará otra desilusión más.

El PSUV es una iniciativa que los quinta columna saben muy bien que tienen que ponerle la mano para evitar que la revolución toque sus intereses. En este debate y en este año pudiéramos decir que entrarán en pugna y en profundas contradicciones los sectores de derecha y los sectores de izquierda que respaldan al Presidente. Que los sectores de izquierda muy probablemente serán reprimidos por la derecha enquistada por este proceso. De que en este preciso instante que escribo ya se están dando reuniones cogolléricas para imponer la voluntad de pocos por encima de la de muchos dentro de esta iniciativa muy noble del Presidente, para que las cosas no cambien y el PSUV sea "más de lo mismo" o un "peor de lo mismo".

Se ha querido tildar a Muller Rojas de traidor, de tener posiciones en contra de Chávez, entre otras cosas. Podré estar de acuerdo que quizá fue un exhabrupto de que Muller hablará de partidización de la FAN y de que se haya convertido en aspirante a militante del PSUV siendo militar activo, lo cual nadie duda de que fue un soberano error. Pero si estoy de acuerdo con él cuando señala de que el ciudadano Presidente debe cuidarse porque está sentado en un nido de alacranes, y que si lo pican, pueden matarlo. De que el ciudadano Presidente debe coger mínimo, de que debe confiar un poco más en el pueblo y de que si alguien le señala que lo están engañando, y le muestra las suficientes pruebas, no aplique la solidaridad automática.Entiendo que él deba defender su gestión y la institucionalidad, pero no con sucesos como el del señor Nelson Mora, que más allá de tener este señor o no la razón, no era la manera de que el Presidente le diera a ese señor el regaño que le dió, tratando de desacreditarlo públicamente.Ese asunto pudo ser tratado de otra manera de la que se trato en el Alo Presidente del pasado domingo.

Este proceso revolucionario está llegado a etapa de definiciones. Recordemos que si bien es cierto que Hugo Chávez ocupa la Presidencia de la República Bolivariana de Venezuela, ése apenas es un espacio de poder. Sin embargo, aún el Poder económico, el Poder Judicial, el Poder Político dentro de importantes estructuras del Estado en todos sus niveles y la inmensa de mayoría de los gremios que agrupan a profesionales y técnicos tal y como estan organizados y concebidos actualmente están al servicio de la derecha, de la oligarquía. Sería un error pensar que por el solo hecho de creer que por tener 21 gobernadores que se presumen ser "rojo rojitos", el alcalde mayor del Distrito Capital y cerca de 280 alcaldes ya tenemos el poder, no compañeros y compatriotas, eso no es así y creer lo contrario es caerse a mentiras.

El proceso necesita gente con alta formación política. Necesita de gente leal al líder, y ello implica que esta gente leal al líder le diga las cosas y las fallas que él cometa, aún a riesgo de que el líder se moleste y pueda decir cuatro cosas, la lealtad, más que a una persona, se la debe a una idea, a un proceso, sino se puede caer en el riesgo de desviaciones, se cae en el riesgo de jugar al desgaste y se corre el riesgo de la desesperanza, elemento sumamente peligroso, ya que si este último elemento se da, pudieran ocurrir en Venezuela episodios anteriormente superados de nuestra historia y que los logros que hayamos podido conseguir en estos ocho años de revolución se reviertan y regresemos al modelo del Pacto de Punto Fijo que ya creíamos superado.

Todo aquél que tenga aspiración de ser dirigente del PSUV esta en su derecho de hacerlo, aún y cuando creo que en este momento la pelea debe ser en consolidar al PSUV y poder convertirnos en militantes de esta organización; de ponerle la mano como se dice en criollo.No concibo la política con personas que no tengan sus aspiraciones y eso es positivo, pero hagamoslo en el marco de la transparencia, del respeto a la decisión genuina de las bases y no a la manipulación de las mismas, con lealtad, honestidad, probidad. No empleando la majestad y las ventajas que me pueda dar un cargo de vicepresidente, ministro, gobernador, alcalde, concejal, diputado, miembro de junta parroquial etc. ,para obtener ventajas y privilegios dentro de esa organización novedosa. Si esto se hace de esta manera, el proceso, la Patria y el pueblo nos lo premiará, sino, esto se desviará, y la misma patria y hasta nuestros nietos nos lo reclamarán.


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Juan Martorano

Abogado, Activista por los Derechos Humanos, Militante Revolucionario y de la Red Nacional de Tuiter@s Socialistas (RENTSOC).

 jmartoranoster@gmail.com      @juanmartorano

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