Ricardo Sánchez, ¿aparece en el testamento secreto de Chávez?

Ricardo Sánchez demostró audacia para saltar la talanquera de derecha a izquierda y al caer lo hizo con el pie derecho, tal como lo muestra el hecho, de resultar favorecido con una nominación como candidato a diputado del PSUV. Detrás de su nominación, debe existir el agradecimiento del gobierno por información confidencial de cuando iba al norte a prepararse para, paradoja, combatir a Chávez.

De todos modos, en Venezuela es muy característico de los políticos saltar la talanquera, y sobre todo de la izquierda hacia la derecha, abundan. Por ejemplo, en mi época de estudiante universitario, por simpatizar, entonces con el MAS, di mi voto a candidatos de ese movimiento a la FCU, que luego terminaron en partidos de la derecha, cumpliendo funciones de gobierno. Igualmente, voté por candidatos de izquierda que se convirtieron en chiripas en el segundo gobierno de Caldera y les gustó la función de gobierno, y al sol de hoy parecen odiar lo que representa la izquierda, y han sido grandes oponentes, primero al presidente Chávez y ahora a Maduro.

Esto no lo digo para justificar a Sánchez. Pienso, que antes de darle esa oportunidad a ser candidato a diputado, debieron colocarle unas bragas rojas y soltarlo en la Plaza Altamira para que participara como orador en algún mitin; o debieron ponerlo a cantar el himno del PSUV al revés, o hacer una plana de tres mil líneas con el texto: “ Patria socialista, viviremos y venceremos”. Este caso de Sánchez, igualmente, me conduce a la siguiente pregunta: ¿Cuál será la opinión de los conductores del programa Zurda Konducta, que en la época de las manitas blancas, lo tenían como blanco de sus ocurrencias? ¿Será que, como en las universidades, el PSUV, tiene un sistema de equivalencia para los que saltan talanquera?

Creo que, como en las carreras de caballos, Sánchez se coló por la cerca y mató en la raya a más de un aspirante de base. Realmente, fue una sorpresa, no que se meta a Chavista sino que aparezca como candidato a diputado. Esto en el hipódromo pagaría grandes dividendos, como diría un narrador hípico.

Claro, ahora lo que no se sabe, es si Chávez nombra a Sánchez, directamente o de manera tácita en su testamento secreto, referido por Tobi Valderrama en artículo publicado en Aporrea el día 20-07-15.De acuerdo a ese testamento, existen 10 puntos, pero el número 3 y el 7, parece que constituyen las razones por las cuales Ricardo Sánchez, sorprende a propios y extraños, al aparecer de candidato a diputado por el Estado Miranda, después de haber hecho oposición férrea al gobierno del presidente Chávez.

El punto 3 del testamento secreto, dice textualmente así: “Vendrán épocas difíciles, la mentalidad burguesa en época de crisis arremete contra los humildes, los culpa de sus penas. Cuidado, bajo ninguna excusa se debe atacar a los humildes, al contrario, atraer a los confundidos, convencer a los incrédulos. Maldito el soldado que dispare contra su pueblo humilde”. Analizando dicho punto, se infiere que de manera tácita, Sánchez es un confundido ideológico, incrédulo y se tuvo que convencer para meterlo a Chavista y después darle la oportunidad de ser candidato a diputado.

Por su parte, el número 7, señala: “Ahí les dejo a esa muchachada que son como mis hijos, que se mantengan unidos, eviten el canibalismo que es propio del poder, ejerzan el perdón cristiano que es revolucionario. Al pueblo humilde le digo: es posible que los muchachos se equivoquen, pero no dejen de apoyarlos. Ellos, sólo ellos pueden rectificar, oblíguenlos a rectificar, no le den la espalda que será peor. Cuídenlos de los aduladores, esos son veneno para una Revolución. Critíquenlos…”

Analizando este punto, llego a la conclusión de que Ricardo Sánchez es un hombre con suerte. Chávez le legó en su testamento, el perdón cristiano, y si se vuelve a equivocar y se mete a escuálido otra vez, hay que seguir perdonándolo y apoyándolo. Es decir, Ricardo si aparece en el testamento de Chávez, sobreentendido pero aparece.

Bueno, además, es muy audaz. A lo mejor haciendo cálculos políticos, le resultó más fácil meterse a Chavista, que pagar los 150 mil bolívares que cobraba la MUD para tener derecho a participar en las mal llamadas elecciones primarias de la oposición. Al fin y al cabo, no será él, el único disfrazado de Chavista, ya que, desde que se inició esta revolución muchos han quedado en el camino y aun otros se mantienen, inclinándose hacia donde se mueva la balanza.



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Jesús Rafael Barreto


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