Esta guerra económica busca revivir la pobreza en Venezuela

La inflación puede inducirse.

La bandera mejor izada por el presente proceso revolucionario es la de "Pobreza Cero". Este objetivo social se ha vendido logrando por fases, algunas de las cuales ya muestran sus resultados positivos, como lo son la desanafalbetización pareja y las atenciones medicoasistenciales de indubitable presencia a lo largo y ancho del país. Los pobres están siendo beneficiados por la alta cirugía con métodos y equipos de reciente generación. La ONU ya reconoció estos logros.

También los niños de los pobres tienen garantizada su buena alimentación, y la educación gratis la reciben hasta los más humildes desde preescolar hasta nivel universitario, con dotaciones de libros y equipos como ayudas técnicas pedagógicas, tabletas, canaimitas, etc.

Los ancianos reciben pensiones con rígida frecuencia y por montos variables ajustados a los salarios mínimos. Los niños de la calle dejaron de serlo, y se cuenta por miles los drogos y alcohólicos que atiende Negra Hipólita, lo que reduce o hace desaparecer la mendicidad callejera y el antihigiénico "vikinguismo".

Los ranchos a la orilla del barranco y demás zonas están virtualmente eliminados; sus ex habitantes han sido dotados de viviendas dignas con propiedad intransmisible por compraventa.

Bien, todo ese cuadro de logros sociales que están reduciendo las marcadas desigualdades sociales anteriores[1] podrían ser desmejoradas mediante niveles de precios, tales que desemboquen en una nueva discriminación social y la pobreza que está exterminándose podría retroceder o realimentarse. Se trataría, pues, de una suerte de inflación inducida.

Creemos que detrás de esta guerra económica se esconde la búsqueda de un encarecimiento final de precios que necesariamente impida que todas las personas tengan acceso común a una cesta común alimentaria.

Desde luego, la buhonería o el comerciante pendejo y hasta el chavista coge cola con esta guerra en búsqueda de un "resuelve"[2], pero el gran burgués capitaliza el contrabando de extracción, el acaparamiento en grandes tonelajes, y sus inversiones son manejadas como el costo de que esa bandera de "pobreza cero" sea arriada de nuevo como método social para acabar con la revolución.

Por supuesto, son planes de la derecha que perfectamente el gobierno sabrá anular con regulaciones, subvenciones y subsidios protectores del salario de las mayorías.

 

[1] No confundir desigualdades económicas con d. sociales a secas. Las primeras son estructurales y se reflejan con proletarios y burgueses; las segundas se refieren a diferencia en el poder adquisitivo para ir al mercado y cubrir necesidades de consumo, y se expresan con ricos, clase media, pobres e indigentes. Muchos ricos simplemente son proletarios con alto poder de ingresos de consumo y ahorros para eventualidades. Por supuesto, los capitalistas son burgueses que no necesariamente trabajan con capital propio, pero terminan haciéndose ricos con las ganancias de sus empresas.

 

 

[2] Recordemos que el sistema capitalista convierte a todas las personas en potenciales comerciantes. Véase: http://www.aporrea.org/actualidad/a196729.html

 



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Manuel C. Martínez


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