Estanflación inducida con el Contrabando de Extracción

La opinión política acerca de que el gobierno se muestra ineficiente en materia del presente y crónico contrabando, hoy naturalmente reforzado en su modalidad conocida como "contrabando de extracción", pertenece sólo la derecha nacional que envuelve a quienes no son chavistas y también a muchos chavistas puntofijistas, tan acostumbrada por siglos, y sin ceder un milímetro, a todos los privilegios políticos, religiosos y culturales en general.

Por ejemplo, acaparar para la reventa a precios especulativos o, por lo menos, forzar desbalances en la Oferta-demanda que favorezcan unilateralmente al fabricante y a sus intermediarios es connatural al sistema burgués.

Que no haya la celeridad que deseamos para su solución es otra cosa. En revolución cambian muchos de los parámetros de la ECONOMÍA y la Política. Recordemos y tengamos claro que estamos frente a un problema estructural que está siendo atacado supraestructuralmente. Esto marca una clara desarmonía y desavenencia entre el poder económico y el poder político, ya que ideológicamente todo poder político es derivado del primero y por eso su velocidad de modificación es lenta en sus comienzos y en sus finales también, mientras el poder económico es conservador por excelencia. Tenemos la esperanza de que, una vez instalado el Socialismo, este sea tan resistente como está luciendo el capitalismo moribundo.

Desde luego, el desarrollo de la infraestructura económica y la lucha de clases pueden distanciar ambos poderes entre sí, como está sucediendo actualmente en países como el nuestro. Esta situación desarmónica es la que estamos confrontando, al punto de cobrar matices engañosos de una variante de "estanflación", en este caso inducida por un empresariado rentista que no ve estímulos para incrementar su oferta en el agigantado poder adquisitivo del venezolano que hoy ve mejorada su situación económica con un mejor y más justo reparto de la Renta petrolera, sino estímulos para especular, para inflar precios, mediante acaparamientos, contrabando de extracción, desvío malsano del uso de dólares otorgados por el Estado y mediante muchas otras formas de drenar esa renta petrolera y poder seguir enriqueciéndose como antes, a la vez que busca desprestigiar al gobierno y así retomar el Poder Político que conservó durante y hasta la 4ta. República.

Falsos analistas creen ver en la bonanza del burgués de hoy, del empresario privado enriquecido como nunca antes, una blandenguería o pacto del gobierno con ellos, en lugar de apreciar la maniobra burguesa que se halla en marcha.

Desde luego, un poder político afín y consustanciado con el económico termina desentendiéndose de cualquier malestar social que esos desbalances causen al consumidor, al trabajador y hasta la misma burocracia, pero, este no parece ser el caso de la presente Administración Pública, habida cuenta de que son evidentes sus esfuerzos positivos para zanjar ese malestar.

Ocurre que en la sociedad burguesa, regida naturalmente por el libre comercio, aunque la Constitución política les ponga frenos, los comerciantes se dividen en comerciantes funcionales u ordinarios, y comerciantes en potencia o personas listas para comerciar y sacar algún dinerito ante situaciones como la actual, cuando la demanda de diferentes bienes se ha visto fuertemente aumentada con la nueva distribución de la riqueza presupuestaria nacional, o sea, ante la nueva manera asumida por la presente Administración para repartir los ingresos petroleros.

Nadie puede negar que estamos ante un marcado cambio de destinatarios y beneficiarios directos de esa riqueza porque, mientras antes sólo iba hacia pocos bolsillos burgueses nacionales y extranjeros, y de sus incondicionales comerciantes y fabricantes, así como de esos trabajadores incapaces de sentir solidaridad popular, cargados como se hallan de ese veneno individualista que inculca la pedagogía burguesa,[1] ya desde hace más de 2 décadas se calcula que más de 5MM de personas, como nuevos comensales, están comiendo hasta 3 y más veces al día[2].

Para la gente de menores recursos económicos, se ha construido más de 600 mil viviendas acompañadas de una infraestructura complementaria sanitaria, educativa y productiva. Centros de salud gratuitos para control ambulatorio y hospitalario de mediana y alta cirugía como jamás se los concebía.[3]

Por supuesto, la derecha o los apoderados del poder económico aprovechan esta nueva relación demanda-oferta, no para incrementar la oferta[4], sino para hacerse indirectamente de ese poder dinerario que ahora se halla en los bolsillos de aquellos 5MM de nuevos consumidores, pero que no son precisamente asalariados suyos, sino que ahora están recibiendo directamente buena parte de la Renta Petrolera que se hallaba bajo control absoluto de esa derecha capitalista. Por estas razones, debemos cargarnos de la tolerancia necesaria para adaptarnos a nuevos precios, a las transitorias colas en supermercados, a ciertas insuficiencias temporales y coyunturales de inventarios, pero todas esas dificultades pertenecen a esta etapa transicional hacia el nuevo modo cuya instalación se halla en pleno y sostenido proceso de instalación.

 


 

 

[1] Luce de lo más natural que en una barriada, en cualquier centro urbano, entre algunos vecinos haya desempleados que por supuesto sufran rigores económicos derivados de tal desempleo, y que ese fenómeno ocurra a diario ante la mirada indiferente de sus vecinos, incapaces como se hallan ideológicamente para crear fondos de ayuda mutua oportuna e inmediata sin mayores protocolos burocráticos como "cajas de ahorro" politizadas y afines".

 

 

[2] En entrega anterior señalamos este nuevo reparto como causa de aquella violenta escasez de papel tualé porque, de perogrullo, esos 5MM de personas antes no comían, y no defecaban en consecuencia. http://www.aporrea.org/actualidad/a179382.html

 

 

[3] Recuerdo que años atrás, años prechavistas, le propuse a un médico y diputado, "comunista" y puntofijista, que se cobrara las emergencias menores, mayormente prestadas en los hospitales los fines de semana, y se donara los servicios de alta cirugía para los trabajadores y demás personas de escasos recursos: poco le faltó para reírse en mi cara. Hoy se presta gratis ambos tipos de servicios medicoasistenciales.

 

[4] Como esa burguesía ha sido rentista, más que industrialista, si antes mantenía asfixiada la economía nacional con ofertas estranguladas, con botes de leche para impedir bajones de precios estacionales, etc., hoy, con más razón, acapara y especula de mil formas y maneras para drenar en su favor la renta petrolera que pase por las manos actuales de quienes antes carecían de todo poder de compra. Por eso puede hasta hablarse de inflación con estancamiento, aunque contradictoriamente el nivel de empleo ha ya crecido, y esta sería una modalidad sui géneris porque para hablar de estancamiento con inflación debe haber desempleo de medios de producción y de mano de obra, que no es nuestro caso.



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Manuel C. Martínez


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