La nueva izquierda no sectaria de Maduro y la implosión del Polo Patriótico. Escupiendo para arriba

Maduro, haciendo quizás alarde de aquello de "claridad hacia afuera y oscuridad en la casa", hizo un llamado a los integrantes del Foro de Sao Paulo, a plantear la formación de "una nueva izquierda" y la definió como ajena al burocratismo y al sectarismo.

A pocas horas de ese llamado de Maduro, como ya dije, "hacia afuera", se produjo no un "estallido social" de esos a los que teme Jesús Farías, pero una manifestación de inconformidad frente a quienes controlan el gobierno, empezando por el presidente de la República, que significa una definitiva ruptura del Polo Patriótico.

En efecto según nota periodística, la llamada "Asamblea Popular Revolucionaria por Venezuela (APR) donde también participan movimientos sociales y los partidos PCV, PPT, MPA crean alianza electoral para participar autónomamente en las parlamentarias".

https://www.aporrea.org/actualidad/n357578.html

Es decir, se ha roto el definitivamente "Polo Patriótico" o lo que de él quedaba y se crea la llamada "Asamblea Popular Revolucionaria (APR), que actuará "autónomamente" en las próximas elecciones parlamentarias.

De acuerdo a lo declarado, entonces, por primera vez, desde que nació el "Polo Patriótico", esas fuerzas de izquierda, dejarán de concurrir a comicio electoral alguno, en alianza con el gobierno, como lo venían haciendo desde que Chávez asumió la presidencia por primera vez.

Entonces hay dos hechos políticamente trascendentes, se rompe el "Polo Patriótico", frente creado por Chávez para unificar a la izquierda y procurar que ese universo hiciese política en común, nace otra agrupación unitaria del mismo signo, pero distinta al gobierno y separada de este con la finalidad de presentar sus candidatos de manera "autónoma".

Pese pareciera que el propósito de tal alianza, nacida de la ruptura de aquella que se configuró en torno al gobierno desde los tiempos de Chávez, sólo tuviese como fin participar en las próximas elecciones parlamentarias; no obstante, en el documento donde eso hacen del conocimiento público, también se dice "Los objetivos de la nueva alianza política y electoral son defender los derechos legítimos del pueblo y salarios justos para trabajadoras y trabajadores, la independencia nacional, el efectivo ejercicio democrático de la participación, la ética en la función pública, y la soberanía e integridad territorial de nuestro país, para impulsar un desarrollo económico y social equitativo y diversificado dentro de parámetros ecológicos".

Hay en esa modesta declaración, calificada así pues es ajena a toda rimbombancia, como que no hay nada de objetivos a largo plazo, los elementos esenciales para configurar un programa unitario de luchas, en lo inmediato y hasta por el contenido, en abierta contrariedad con el gobierno. Pues aparte de lo general de "defender los derechos legítimos del pueblo", se habla de "salarios justos para los trabajadores", otras cosas, pero también del "efectivo ejercicio democrático de la participación popular desde las bases…"

El documento nos hace saber de las inconformidades de ese pequeño mundo, particularmente en lo atinente al salario que les deslinda y obliga a iniciar una lucha abierta en favor de esa causa. Pero también, en lo relativo al derecho popular, empezando por el de esas organizaciones que fueron del Polo Patriótico. A tener derecho a participar en las decisiones.

Pero en sus declaraciones, los integrantes del APR, dicen también que "se proponen invitar e incorporar en días inmediatos, movimientos sociales nacionales, regionales y municipales con vocación de lucha, organización y voluntad ética para el compromiso por la reconstrucción moral e institucional del país, hoy entrampado en una tragedia histórica sin precedentes.

El "Polo Patriótico" comenzó a desintegrarse desde su nacimiento, hablamos desde los tiempos de Chávez, porque el sectarismo y la poca convicción con respecto a principios definidos como fundamentales, como eso "de la participación popular desde las bases", enraizados en lo de participativo y protagónico, principios establecidos en la constitución vigente, fueron persistentemente ignorados. Dentro del propio Psuv, quienes le manejan, no han podido o querido construir un movimiento donde las bases y hasta los cuadros medios pudieran participar efectivamente en el diseño de las políticas partidistas y del Estado y aquél devino en una organización excesivamente vertical, donde la alta dirección se apoderó de todos los derechos. Y lo que es más, de manera definitiva se institucionalizó o legalizó el derecho y casi obligación de los integrantes del gobierno a ejercer también la dirección del partido a todos los niveles. Tanto que cuesta distinguir entre una cosa y otra.

Habiendo ocurrido así, dentro del partido de gobierno, resultó a la larga imposible que quienes gobiernan y al mismo tiempo dirigen al Psuv, o lo que es lo mismo administradores del dinero y quienes a estos deben vigilar, que es pagar y darse el vuelto, terminaron siendo las mismas personas, no había ni hay forma que reconozcan derechos a los militantes y menos a los aliados.

Por esta, entre otras razones, como las que de manera general se manifiestan en el documento de la APR, desde los tiempos de Chávez comenzó a romperse el "Polo Patriótico".

Es evidente, lo muestra el documento del cual estamos hablando, los factores mencionados que fueron del "Polo Patriótico", a quienes sólo se les dejaba de ignorar en instantes electorales, están inconformes con las políticas gubernamentales que no se les consultan, no sólo en lo relativo al salario y la negativa a la participación popular, que no es asunto como mucha gente en el gobierno concibe, que se trata de participar en marchas para apoyar, sino en un nivel tal que llaman "a la reconstrucción moral del país, hoy entrampado en una tragedia histórica sin precedentes".

Este contundente juicio, por sí solo, constituye un viaje sin retorno, pues conforma un trágico y sumamente negativo diagnóstico de la coyuntura y en consecuencia del gobierno. La APR, con esa declaración no sólo estaría anunciando su participación "autónoma" en las próximas elecciones, el definitivo rompimiento del "Polo Patriótico", sino con el gobierno mismo y el pasarse a hacer oposición. Pero su oposición, lo que no significa plegarse a la que se ha venido definiendo como tal y en buena medida controla la derecha de Guaidó. Lo que dejan claro al enunciar los objetivos que persiguen.

Parece entonces un contrasentido, lo que deben en tomar cuenta quienes forman parte del Foro de Sao Paulo y a ese evento concurren con regularidad, para no dejarse llevar por eso que los venezolanos llamamos "cuentos de caminos", historias sin autores y en veces sin definiciones precisas ni compromisos. Pues es dudoso que Maduro llame a la formación de una nueva izquierda no "burocrática" y sobre todo no "sectaria". A menos que su discurso, más que al Foro de Sao Paulo, lo dirija a factores de su partido y gobierno, que son exactamente la misma cosa, por sectarios y burócratas, lo que es muy difícil de creer.

De lo que sí es cierto, es que el actual cuadro político se caracteriza porque hay una oposición al gobierno que antes no existía y se fortalece, precisamente porque el gobierno y su partido, cada día que pasa, se empeñan en ser más sectarios y burócratas, tanto como despreciar a los aliados y negarle al pueblo no sólo su derecho a participar y protagonizar, sino el reclamo de sustanciales conquistas como la beneficiarse de salario justos.

La definitiva implosión del "Polo Patriótico", los periódicos desprendimientos que sufre el partido de gobierno, las expulsiones y hasta simuladas exclusiones y distanciamientos de mucha gente, hablan en sentido contrario del discurso de Maduro al Foro de sao Paulo.

A ese Foro, Maduro habló con absoluta indiferencia de lo que en Venezuela sucede y particularmente en torno a su gobierno, partido y política de aliados, pues fue como un escupir para arriba. Todos los vicios que llamó a erradicar y fragmentan a la izquierda, están incubados dentro del Psuv y del llamado gobierno bolivariano y el discurso pareciera tener sentido contrario. Por lo que habría que decir también, hay que fortalecer el espíritu autocrítico, para percibir lo malo que hago y digo y, por encima de todo, para corregir.

Aunque no sé si, con relación a restablecer las relaciones con el "Polo Patriótico" y el APR, hay tiempo para eso.



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Eligio Damas

Militante de la izquierda de toda la vida. Nunca ha sido candidato a nada y menos ser llevado a tribunal alguno. Libre para opinar, sin tapaojos ni ataduras. Maestro de escuela de los de abajo.

 damas.eligio@gmail.com

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