El sujeto histórico de la revolución es el pueblo

La rebelión de las bases

A propósito del gran debate nacional y las líneas estratégicas que comienza a despertar el espíritu rebelde e irreverente del chavismo, nuestro presidente inteligentemente designó o le dio la correcta tarea de dirigir tan controversial debate a quienes de una u otra forma son responsables directos o indirectos de la situación actual del partido.

Es más, cuantos estarán disponibles a reconocer sus errores de manera autocritica, de resistir la interpelación de la base del partido sin reaccionar con prepotencia, subestimando la capacidad del pueblo y de nuestra militancia, de reconocer los cambios cualitativos que se han producido en la conciencia del pueblo, no verlo así, es una evidente demostración que muchos “dirigentes” se burocratizaron, no están a la altura de las nuevas exigencias políticas y son ciegos políticos ante los cambios intangibles que se dan en la revolución.

Este gran debate nacional, no es para cubrir un formalismo y llenar el formulario de las preguntas generadoras, NO, nuestra militancia y el pueblo chavista está vivo, les duele y sienten con fervor patriótico lo que están haciendo con su revolución, se cansaron de ser simples observadores o callar disciplinadamente las imposiciones de las elites esclarecidas.

Tanto es así, que aún en el marco del debate de las 5 líneas estratégicas, la dirigencia se sigue comportando y actuando con la misma concepción que se crítica del Partido/Maquinaria. Porque cuando aparenta movilizar u organizar actos con los movimientos sociales y moviliza lo que no es realmente, se evidencia improvisación, burocratización de la política y se utiliza a la militancia del partido como “masa de maniobra”. Y lo peor de todo es que no se comprende el objetivo estratégico “La construcción del Polo Patriótico”.

Esto indica, que las orientaciones del líder del proceso, muchas veces son tergiversadas en el camino de su aplicación y que la burocracia partidista priva por encima del sujeto histórico y el verdadero protagonista de la revolución. Acaso no se justifica la rebelión de las bases del partido cuando reclaman el derecho al debate, a la dirección colectiva y profundización de la democracia interna.

La rebelión de las bases, no es una consigna para anarquizarse o desconocer algunas autoridades del partido, sino un proceso de radicalización inevitable donde la dirigencia o las autoridades del partido, deben tener moral, capacidad autocritica, conciencia del momento político y mucha humildad para escuchar, atender y valorar a la base del partido. Porque independientemente de la legalidad que le enviste nuestro máximo líder, cuando los designa o en otros niveles de dirección son designados por el método de cooptación, si no tienen la moral y el respeto político de la base, no valdrá legalidad que valga porque la legitimidad se la otorga la base del partido por su conducta, su dedicación, su entrega, los estilos y métodos de trabajo colectivo.

Patria socialista o muerte

¡¡¡Venceremos!!!

pedro_infante2002@yahoo.es


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