La tragedia del 12 de Abril de 2002 no terminó ni con el asesinato de Hugo Chávez.

La tragedia que nos envolvió desde 2001 y que se hizo efectiva el 12 de abril de 2002 no ha terminado y aun está fuerte.

No se trata de una lucha por el poder político, no; así comenzó pero luego un sector de la población la hizo su lucha y el racismo, ese racismo odioso que creímos no teníamos salió a flote y venezolanos, que se llaman cristianos enfilaron su odio hacia hermanos que desprecian por efectos de sus condiciones sociales.

Esa lucha no sólo no ha terminado sino que cada día la vemos reforzada y en franco crecimiento; y así vemos a personas sin ningún tipo de condición económica que los favorezca se ensañan contra hermanos que tienen menor poder adquisitivo tildándolos de marginales y tratándolos con desprecio.

Personas que tienen que patear la calle para sobrevivir, reflejan su más franco desprecio contra hermanos que están en iguales condiciones pero que como son partidarios del gobierno no merecen el mas mínimo respeto y por lo tanto son tratados como ciudadanos de tercera.

Ya lo que comenzó como una confrontación entre poderes donde los oligarcas fueron despojados del yugo con que oprimían al pueblo, ha ido cambiando a una verdadera confrontación entre pueblo; la campaña de odio con que la mediática ha ido invadiendo los corazones de los venezolanos está surtiendo el efecto favorable al germen de la guerra fratricida.

Una vez asesinado el Comandante Hugo Chávez es sólo cuestión de tiempo para que la lucha entre hermanos comience; ya las herramientas mediáticas ni siquiera necesitan estar enfiladas contra el presidente Nicolás Maduro, a quien no sólo le han saboteado todo intento de gobierno sino que le han dado hasta con el tobo en un plan muy bien orquestado para separarlo del pueblo venezolano que lo llevó a la presidencia, para continuar la obra del asesinado presidente Comandante Hugo Chávez.

La nueva etapa de la conspiración contra la patria va en una escalada más peligrosa aun; ahora la estrategia es separar a una parte de la población que es tan victima de la guerra mediática como lo somos todos de la parte que, aun siendo víctima, sigue apoyando al gobierno chavista.

Ese grupo de venezolanos están radicalizando cada día mas su ataque contra los hermanos con el convencimiento inducido por la campaña mediática de que estos son tan culpables como Nicolás Maduro de las penurias que estamos viviendo, desdibujándoles lo que los empresarios, manejados por la casa blanca, le están haciendo a la patria.

Un racismo, nunca antes vivido de manera tan descarada, está ahora a flor de piel y personas de cualquier color de piel, de cualquier estrato social, pero con la convicción de que los chavistas están destruyendo lo que llaman "su país", "Su Venezuela" (imitando las palabras de gente que si tiene poder económica y que si ha sido afectado en sus negocios) están haciendo ya escaramuzas directas de enfrentamientos de clases.

Eso no es producto de un decantamiento natural de ningún estado social sino que por el contrario es una decantamiento inducido, donde se les ha inyectado vía redes sociales a quienes han sido alienados, que su enemigo no es el gobierno sino el chavista que los sostiene; se le está haciendo creer (y lo están creyendo firmemente) a quien puede tener un buen teléfono, a quien tiene su carrito y no es obrero sino empleado que es superior intelectualmente a los chavistas marginales que están acabando con la patria.

La tragedia de aquel doce de Abril de 2002; donde en un aquelarre nunca antes vivido por nuestra sociedad, una orgia de sangre y destrucción se adueñó del palacio de Miraflores, dejando a su paso muerte y desolación en hogares de personas que fueron llevadas como ovejas al matadero por quienes luego borrachos de poder intentarían destruir todo el aparato de gobierno, no ha terminado y aun tiene posibilidades de engullirnos.

Con mucha preocupación vemos "sesudos analistas" autollamados "chavistas críticos" respaldar y alimentar el plan de la oligarquía que cada día alimenta la lucha de clases en nuestra patria donde unos "inteligentes" inducidos cada día están más intolerantes ante los "brutos e ignorantes" chavistas "que tiene al país vuelto mierda junto a su presidente Maduro".

Hoy 12 de Abril de 2017 a 15 años de aquel funesto día las condiciones para un golpe de estado de la derecha están vivitas y coleando con un agravante que el odio de los opositores hacia los chavistas (ojo no hablo hacia los gobernantes) ya convencidos por la mediática de que son superiores (y que son además mayoría) esta radicalizada de tal manera que si no se frena a tiempo la guerra civil que nos espera no sólo será inevitable sino que será sumamente dolorosa.

A pesar de los grandes esfuerzos, el gobierno sigue siendo ineficaz en su lucha contra la guerra económica y la aventura de los CLAP sigue siendo un paliativo que genera desconfianza y mucha corrupción, lo que alimenta el combustible de la derecha incendiaria.

El llamado es a la reflexión y a la concordia entre hermanos separados por un proyecto político y atrapados por una canalla que fue despojada del poder y los necesita como carne de cañón para recuperarlo y al gobierno chavista a que pise firme y tome medidas realmente eficientes y eficaces para contrarrestar la guerra económico pues el peligro es que la avanzada que la oposición está llevando a cabo se radicalice y logre el objetivo de muerte y destrucción que buscan, pues saben que con financiamiento gringo construirán un nuevo país con una casta que no les estorbe luego (llevándose en los cachos aun a los mismos venezolanos que los apoyan hoy y que no saben cómo los están usando).



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Oscar Jiménez


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