Evaluación y control de pérdidas

En cualquier proceso electoral es necesario efectuar un control y evaluación de pérdidas. Hemos concluido el 23-N la elección de gobernadores, alcaldes, consejos legislativos y los alcaldes de los distritos Metropolitano y Alto Apure. Un paso muy importante lo acaba de dar el Presidente Chávez al presentar una evaluación matemática y estadística de lo que se puede calificar el triunfo y consolidación de la revolución bolivariana en 17 de 22 (73%) gobernaciones (Amazonas no entraba en juego),  266 de 335 (80%) alcaldías, con mayoría parlamentaria en 21 de 24 (87%) de los consejos legislativos estadales y triunfo de la Alcaldía del Distrito Alto Apure. El bloque opositor gana la Alcaldía del Distrito Metropolitano (Alcaldía Mayor) (50%), 5 gobernaciones (27%), 65 alcaldías (20%) y 3 consejos legislativos (13%). En números globales, tomando en cuenta 24 cargos en juego y exceptuándose la gobernación del estado Amazonas:

Candidatos a gobernaciones y alcaldías metropolitana y alto apure PSUV: 6.083.004 votos: 53,1%

Toda la oposición a los mismos cargos: 5.370.337 votos: 46,9%

Abstención: 31,3%

El resultado del 23-N consagra el nacimiento de la patria socialista. Las pérdidas han sido más dolorosas que reales, por ser el combustible que alienta el mensaje triunfalista de la oposición ante la sorpresa y estupor de la inmensa mayoría de los militantes revolucionarios.

Comienzo mi análisis crítico por esta última apreciación: hablo de militantes revolucionarios y no tan solo de la muy burocrática distinción entre el militante inscrito en el PSUV y el comunista ó el pepetista o cualquier venezolano que rehuyendo la subordinación a reglamentos estatutarios contribuye a la consolidación de la Patria Socialista. El lunes en la noche el Presidente Chávez proclamaba como un hecho singular de nuestra revolución el registro ante el CNE de 226 organizaciones y grupos de electores que participaron para el 23-N para oponer de una manera contundente  la conseja mediática internacional que lo califica de dictador comunista.

Las desviaciones burocráticas del proceso revolucionario se materializaron en el caso de las derrotas de Carabobo y Táchira. En el caso de Carabobo, el presidente Chávez dilucidó a escasos seis meses de las elecciones el asunto de la traición de Acosta Carlez que con sus 56.000 votos le facilitó la gobernación a Salas Feo y la imposición burocrática de Mario Silva en las primarias del PSUV, que dividió al pueblo revolucionario carabobeño (hoy ambos Silva y Acosta Carlez son polvo cósmico).

En el caso del Táchira, la miopía del Buró Político del PSUV, impuso a Leonardo Salcedo, quien también dividió internamente al pueblo revolucionario tachirense. ¿Qué hubiera pasado si el candidato hubiese sido Vielma Mora?. Mientras Vielma unía internamente y avanzaba externamente en un electorado mayoritariamente opuesto al proceso (véase resultados del revocatorio presidencial y referendo 2007), tras una pésima y sectaria gestión de Blanco Lacruz y lanzar igualmente por vía burocrática la candidatura de Arias Cárdenas, simplemente para debilitar a Vielma internamente en las primarias; por añadidura, la dirección regional no fue capaz de negociar el retiro de Rosa Velazco, militante revolucionaria quien reunió los 9.000 votos que hicieron falta para derrotar a la unidad opositora en torno a Pérez Vivas.

La irresponsabilidad y posiblemente la corrupción socavaron el camino del triunfo a Aristóbulo, Diosdado y Jessie, en la Alcaldía Metropolitana de Caracas, el estado Miranda y la Alcaldía de Sucre. Sin duda en esta región viven los electores mas informados del país, por ende los más impactados por la manipulación mediática de la oposición. La derrota en el municipio Sucre inevitablemente desencadenó la caída de la alcaldía Mayor y del estado Miranda (una simple carambola).

No puede calificarse de menos que desastrosa la gestión de Rangel Avalos y su nula capacidad de gestión Las pocas obras de infraestructura urbana y vialidad las hizo para favorecer a la pequeña burguesía del municipio, abandonando a su suerte en medio del caos de la inseguridad, la basura, falta de vivienda, transporte público, agua potable al pueblo revolucionario, el que precisamente votó masivamente por Jessie y al que no se puede abandonar desde la acción del gobierno nacional en estrecha vinculación con los centenares de consejos comunales que hoy existen en las barriadas del municipio Sucre. Lo grave es que la debilidad de la gestión Avalos la conocía el gobernador Diosdado y poco hizo para diferenciarse y actuar en el municipio Sucre con todo el peso de la gobernación en recursos y funcionarios.

Además de desastroza, altanera y prepotente tenemos la gestión de Barreto en la Alcaldía Mayor. ¿Cómo entender su enfrentamiento feroz con Bernal? Acordémonos tan sólo de la inútil y grotesca polémica pública en torno a la fecha de fundación de Caracas. Tan estúpida conclusión costó dinero y confusión entre los caraqueños o, la de negociar los edificios de El Hatillo (C.R. La Esmeralda) por miles de millones de bolívares (vieja moneda), a sabiendas que no son habitables por haber sido construidos en una zona de alto riesgo ante la vista gorda de las administraciones corruptas de AD y Copei y que a pesar de que tienen orden judicial de demolición, esta no se ha materializado precisamente por corrupción de los responsables de ejecutarla. Vale aquí revisar la pertinencia de constitucional de la Alcaldía Mayor, que ocupó largos debates de la asamblea constituyente.

Hasta el mes de septiembre Di Martino ganaba holgadamente las encuestas en el Zulia. Era un asunto entre zulianos. La gestión de gobierno en el Zulia se encuentra afectada por un problema de gobernabilidad, poca eficiencia y coordinación de los organismos nacionales (Corpozulia, Hidrolago, PDVSA, eleoccidente, INDER, INTI, y más de sesenta organismos nacionales en el Zulia). Este asunto ha facilitado la perversa labor de Rosales sobre el pueblo zuliano. Atacar desde la institución presidencial a Rosales como fue atacado en los dos últimos meses de la campaña, lo convirtió en victima y obtuvo así, su nuevo y mejor pasaporte para la impunidad y continuidad de su gestión corrupta. Hora de aplicar sin eufemismos las tres R en los hasta ahora en los 14 municipios ganados por el PSUV en el Zulia.

Conclusiones preliminares:

Debemos realizar un debate sobre los resultados que aunque no constituyen una derrota, han aproximado peligrosamente a la oposición al colocar la decisión final entre la opción socialismo o capitalismo; izquierda o derecha, en ese 30% del electorado que se abstuvo de participar y votar.

El liderazgo del presidente Chávez se ha fortalecido internacionalmente, sobre todo en pro de los movimientos populares de izquierda en Suramérica y el Caribe. El camino electoral, pacífico y de la participación constituyen el nuevo paradigma del socialismo del siglo 21.

El PSUV debe superar la condición de maquinaria electoral y orientarse hacia la gestión pública de los consejos comunales. Estos organismos son la base de la institucionalidad democrática y participativa del pueblo.

TODO EL PODER PARA ELLOS. BASTA DE INTERMEDIARIOS BUROCRATAS Y CORRUPTOS.

fckukenan@gmail.com



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Feijoo Colomine


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