La tesis de la derecha sobre la "autonomía" sindical

Es muy frecuente leer o escuchar los argumentos que sobre el movimiento sindical esgrime la derecha venezolana, en su discurso, la derecha criolla argumenta sobre la "autonomía" sindical y deja colar su veneno ideológico con tan cacareado discurso, en pocas palabras, ellos pretenden aislar al movimiento sindical de los grandes cambios sociales que afronta el país. La tesis muy usada por los voceros del sindicalismo adeco-copeyano se centra en la llamada "Autonomía Sindical", de ella se agarran para acusar al movimiento bolivariano de ser "dependiente" del gobierno y en contraposición lanzan la tesis de la independencia de partidos y gobiernos por parte del movimiento de trabajadores, negando con ello el papel histórico de los trabajadores en toda revolución. Irónicamente a los integrantes del buró sindical de los partidos de la derecha se les oye decir "hay que crear movimientos sindicales que no pertenezcan a los partidos" ¿Como es eso? ¿Conque se come? De la forma más descarada se observan las "posiciones" de estos representantes sindicales lanzando a los cuatros vientos argumentos que no resisten el más mínimo análisis revolucionario y colocando a la clase trabajadora como un factor aislado de la revolución bolivariana que pretendemos construir. El objetivo de ellos es "empantanar el debate" con el cual el movimiento sindical venezolano se está nutriendo en la búsqueda de constituir un gran movimiento clasista, socialista y revolucionario. Es una paradoja pensar que las fuerzas de trabajadores solo deben ser fruto de luchas reivindicativas, corporaciones de trabajadores sin ningún tipo de militancia política, sin formación, sin ideales y sin convicciones revolucionarias; ese es el deseo de las clases dominantes, históricamente siempre han pretendido condenar al movimiento sindical a los nichos de lo meramente reivindicativo, dejando a un lado con ello el profundo papel histórico de la clase trabajadora, por el contrario, los socialistas estamos obligados a interpretar las cosas de forma distinta y bajo el criterio leninista debemos entender que los procesos de organización de la clase trabajadora tiene que ir mucho más allá de la consecución de logros solamente reivindicativos y los mismos deben coadyuvar al proceso de liberación de la clase obrera del sistema que los explota que no es otro que el sistema capitalista.

El movimiento obrero debe ser actor principalísimo  de la transformación del estado burgués, para ello debe tener definiciones políticas claras, una organización capaz de articular las mismas y un elevado nivel de consciencia y claridad hacia el rumbo que marchamos. Se trata de crear un movimiento de trabajadores que trascienda lo reivindicativo y, como sostenía Lenin, "Eleve la lucha reivindicativa al plano político de la lucha de clases", es decir, los trabajadores deben abrazar el socialismo, de lo contrario no estamos haciendo nada y permaneceremos aislados y divididos entre un sinfín de agrupaciones que atomizan a los trabajadores en vez de unirlos en un solo proyecto socialista, eso si, socialista, porque nos une el socialismo, en este sentido, el reto es crear una central de trabajadores hecha sin complejos para construir el estado socialista bolivariano, como único objetivo estratégico de importancia capital y sin demora en su ejecución y al cual todos estamos llamados a contribuir en su construcción y fortalecimiento.

Nuestros dirigentes sindicales no pueden caer en la trampa de la llamada "autonomía sindical" que pregona la derecha, caer en ese discurso representa para nosotros perder la perspectiva. La interrogante de moda de los opositores es ¿Como vas a ser independiente si el jefe es Chávez? Es cierto, el jefe es Chávez, pero estamos hablando del jefe de una revolución, la cabeza visible de la misma, por lo tanto, no se trata de cualquier jefe de partido, se trata del líder del proyecto socialista que intentamos concretar y si el movimiento de los trabajadores es socialista entonces ¿Cuál es la contradicción? Para lograr la concreción de este proyecto socialista, se trata de construir un nuevo estado, el estado socialista bolivariano, en donde la clase trabajadora asuma un papel de vanguardia revolucionaria y vanguardia socialista; en este concepto, el movimiento obrero se preocupará por resolver el problema estructural de desigualdad que genera el capitalismo, no solo de lo meramente reivindicativo, para ello no hay otra forma que construyendo un estado nuevo, con valores distintos y contrapuestos a los del capitalismo y a las diferencias de clase que éste lleva implícito, este sistema no puede ser otro sino el sistema socialista el cual debe construirse con el concurso de la clase obrera. La obligación histórica del movimiento sindical revolucionario trasciende la lucha meramente salarial y aborda el tema socio-político-económico de una manera integral, es decir, se lucha no solo por un mejor contrato colectivo de trabajo, se lucha por construir una sociedad más justa, sin desigualdades y en donde la división social del trabajo desaparezca paulatinamente a medida que el movimiento de trabajadores eleve sus conocimientos técnicos y conciencia social. Construir una sociedad socialista comprende la construcción de una sociedad en donde todos seamos trabajadores, la derecha dirá "eso es imposible", claro, en el capitalismo es imposible, pero en el socialismo es una característica sine quo non, que forma parte de un principio elementalmente revolucionario.

El tema salarial en el capitalismo está supeditado a las inhumanas leyes del mercado; la "productividad" en el capitalismo forma parte de la minimización de recursos, entre ellos la mano de obra, y el aumento de la productividad, es decir, si antes usaba mil horas hombre para hacer cien relojes, en el concepto capitalista es, por ejemplo, bajar a 800 horas hombre las utilizadas para hacer los mismos cien relojes, para eso sirve la productividad en el capitalismo, tan alabada por ellos por cierto, en una sociedad socialista la productividad debe ir intrínsecamente ligada al crecimiento social y humano de toda una sociedad.

Estos son temas que deben abordar nuestros trabajadores; la división social del trabajo, la productividad social, la plusvalía, en fin, nuestros trabajadores están en medio de una coyuntura en donde están llamados a manejar todos estos temas con un elevado nivel de formación político- ideológico; elevar su consciencia política y revolucionaria es fundamental, necesario y urgente. Temas como el abismo entre el salario real y nominal solo se pueden corregir en un sistema socialista que logra una inversión social tal que compensa la carga social de los trabajadores que les permita a éstos ir progresivamente cerrando la brecha de estas diferencias. La cadena perversa de las brechas entre el salario real y el nominal creadas en el capitalismo, como dijimos antes, solo pueden ser superadas en el socialismo, con un modo de producción socialista, en este sentido, la clase trabajadora venezolana esta más que nunca obligada a conformar una poderosa central que tenga absolutamente clara la tarea ideológica que nos corresponde desarrollar.

En una tarea de estas características mal podemos caer en la trampa de la oposición sobre la "autonomía sindical", jamás existe tal autonomía en el capitalismo, es una trampa para los trabajadores en donde nosotros no podemos caer, mucho menos contribuir a engañar a los trabajadores en este sentido. Por esa razón, nuestros dirigentes, nuestra vanguardia, debe estar absolutamente clara en este sentido. Aquí no se trata de "disfrazar el discurso" como muchos pretenden, se trata de decirles, a los trabajadores, "prepárense para que asuman el poder". Asumir el poder por parte de los trabajadores no es cosa fácil, se requiere para ello un alto nivel político-organizativo. En la sociedad socialista no se trata de la transferencia del poder a "manos de buena fe" para que la administren, en el socialismo el poder debe ser del pueblo, de los trabajadores, de la sociedad toda, el mismo no puede quedarse solo en un slogan publicitario, debe ser una realidad que se construye día a día con hechos concretos, plasmados en todo un plan estratégico.

La forma de lograr que el socialismo se construya en nuestras fábricas, nuestras empresas y demás organismos del estado es haciendo posible una nueva estructura, un nuevo sistema, con una nueva visión, nueva misión; estructura; misión y visión socialista. Cuando se trata de construir una sociedad socialista, ésta no puede lograrse sin el concurso de la clase obrera, para que la clase obrera este en condiciones de llevar adelante este magno  proyecto, el movimiento sindical nuestro debe articularse con todo el proyecto político nacional y para ello tiene que existir una estructura organizativa que es el PSUV, dicha estructura debe ser la coordinadora y articuladora de estas políticas.

En este orden de ideas, el PSUV debe estar atento a la conformación de las estructuras sindicales que propicien este salto cualitativo en la organización y politización de la clase obrera, este tema debemos abordarlo sin ningún tipo de cortapisas, sin complejos y menos aún, sin caer en el discurso distraccionista de los "autónomos" de los partidos de la derecha que solo buscan confundir a la clase trabajadora y seguir escurriendo el bulto de la verdadera causa de la lucha de los trabajadores y más aún en momentos de revolución..

latojeda@gmail.com



Esta nota ha sido leída aproximadamente 3831 veces.



Luis Alberto Toro Ojeda

Publicista. Militante de izquierda. Integrante del Frente Bicentenario de Campesinos del estado Trujillo. Integrante del PSUV.

 latojeda@gmail.com      @latojeda

Visite el perfil de Luis Alberto Toro Ojeda para ver el listado de todos sus artículos en Aporrea.


Noticias Recientes:

Comparte en las redes sociales


Síguenos en Facebook y Twitter



Luis Alberto Toro Ojeda

Luis Alberto Toro Ojeda

Más artículos de este autor


Notas relacionadas

Revise artículos similares en la sección:
Trabajadores Aporreando


Revise artículos similares en la sección:
Ideología y Socialismo del Siglo XXI


Revise artículos similares en la sección:
Oposición