Paro indefinido de enfermeras y médicos nos llevará a una huelga general de trabajadores

Hemos dicho que el madurismo es la más fétida bazofia política, y la peor simbiosis ideológica del fascismo, el nazismo y el stalinismo, aunado con algunos rasgos de las más rancias dictaduras que tuvieron espacio en nuestro cono sur, como las violaciones de derechos humanos cometidas por Videla en Argentina y Pinochet en Chile.

En tal sentido, a propósito de la crisis hospitalaria y de medicamentos que tiene hundida a Venezuela en una gigantesca crisis asistencial y humanitaria, en donde una mujer debe mostrar su seno al mundo para que pueda comprobarse que el madurismo le niega su tratamiento de quimioterapia, o sea, condenarla a morir, tal hecho representa la misma crueldad que emplea el gobierno contra millones de ciudadanos que no solamente tienen algún tipo de cáncer, sino contra aquellos seropositivos, o pacientes que necesitan tener tratamientos de diálisis, o medicamentos esenciales como insulina, antihipertensivos, anticonvulsivos, o vacunas para la población infantil que puedan prevenir enfermedades como el sarampión, la tuberculosis, o hasta la poliomielitis que han reaparecido en las cifras de enfermedades que nos azotan como país.

Y es que la praxis asistencial que está aplicando el madurismo en nada difiere sobre la que desarrolló Hitler con la eutanasia selectiva. Verbigracia, Hitler dentro de su concepción "ideológica", o lo que es lo mismo, su visión asesina, y de destrucción política y social, lo llevó a generar sendas explicaciones de eugenesia sobre una parte importante de la población laboral de médicos y enfermeras, quienes adoctrinados en tales pensamientos nazistas, se prestaron para ser cooperantes de un "decreto" que firmó el propio Hitler, el cual autorizaba a poner fin de "manera piadosa", a la vida de pacientes "incurables", que despectivamente eran considerados con "vidas sin valor". De esta manera, niños con síndrome de Down o hidrocefalias, o adultos denominados "inferiores" con problemas psiquiátricos, neurológicos (epilepsia) o discapacitados fueron selectivamente exterminados "de manera piadosa", sin que ello generara alguna responsabilidad sobre las enfermeras y médicos que ejecutaban tales actos de "libertad al dolor humano" en beneficio de la sociedad alemana.

¿Y por qué decimos que el madurismo aplica esa asesina tesis de destrucción humana? Es sencillo. Cuando el madurismo se excusa en una "guerra económica" para decir que no puede suministrar los medicamentos, y menos aplicar los tratamientos o permitir la realización de cirugías para aquellos venezolanos que los necesiten, nos está diciendo de manera (in)directa que no tiene responsabilidad sobre nuestras vidas, y menos alguna posibilidad de ser enjuiciados por la muerte de quienes no reciban a tiempo los requerimientos médico-quirúrgicos.

Lamentablemente para el madurismo la absoluta mayoría de nuestras enfermeras y médicos en cualquiera de sus sexos, rechaza, deplora y condena la eutanasia selectiva del madurismo. No sólo cuando denuncian junto con los pacientes, la quiebra de todos los niveles del sistema hospitalario en Venezuela, sino el hambre al cual también han sido relegados tanto aquellas personas que se encuentran al cuidado de ellos en los recintos asistenciales, así como en el contexto que los conforma de trabajadores, cuando devengan salarios miserables que no permiten ni siquiera adquirir un kilo de carne.

Ante tal realidad, el madurismo, por intermedio del inefable Hermann Escarrá, el mismo quien pidió que Chávez fuera depuesto del poder y enjuiciado por delitos de lesa humanidad ante la Corte Penal Internacional (CPI) por "dilación indebida" y "presos políticos¹", corte sobre la cual ahora irónicamente niega ante el caso de Guyana o del informe de Derechos Humanos que ha levantado la Organización de Naciones Unidas (ONU) contra la cúpula del gobierno que apoya de manera irrestricta, ha preparado por órdenes implícitas de Diosdado Cabello, éste a su vez prosternado temporalmente por razones de conveniencia política a Maduro, prepara un "decreto" con el cual desde la "constituyente" pretenden encarcelar a los integrantes del gremio de enfermería o de galenos, que por cualquier circunstancia decidan ir a un paro general de actividades ante el colapso de la salud en Venezuela.

En otras palabras, el madurismo intentará inicialmente encarcelar a los líderes de las protestas que sean convocadas por enfermeras y médicos, alegando una supuesta "violación al derecho a la vida" de estos abnegados y entregados trabajadores asistenciales, y de esta manera, evadir bajo el manto de la seudolegalidad, la única y entera responsabilidad que es de ellos como gobierno, al violar de manera reiterada y sistemática sus obligaciones constitucionales, en este caso con la vida del pueblo.

El paro indefinido de enfermeras y médicos, aunado con el de profesores universitarios, la quiebra de Petróleos de Venezuela, la destrucción del transporte público que nos dejado sin autobuses, así como las permanentes fallas y deficiencias en líneas aéreas y marítimas, el colapso de los servicios, es decir, agua, electricidad, telefonía e internet, nos llevan irremediablemente hacia una paralización general de actividades laborales, en donde los trabajadores de diversas empresas estatales también están levantando su voz de protesta.

Y es que aunque el gobierno realizara "aumentos salariales" del 100%, 200% o más de 300%, todo será insuficiente porque el problema que tenemos los venezolanos es una nefasta política económica que ha desembocado en una perversa hiperinflación, que a su vez es originada precisamente por la creación de dinero inorgánico (electrónico), con el cual, irónicamente, pagan tales "incrementos" a la población activa de la administración pública del país.

¿Qué hará el madurismo? ¿Terminará despidiendo y encarcelando a las enfermeras, médicos, profesores y demás trabajadores que protesten o paralicen sus actividades por los míseros salarios que perciben y las deplorables condiciones laborales en las áreas de salud, educación, transporte, servicios públicos y petroleras?

Todo nuestro apoyo a quienes ejercen la enfermería y medicina en Venezuela. Conocemos que luchan contra un neototalitarismo que nos impone un genocidio, un holocausto, un exterminio humano en todos los ambulatorios y hospitales del país. Pueden estar seguros que el pueblo los acompaña en su auténtica lucha por la vida. Que el madurismo no se le ocurra encarcelarnos de manera fraudulenta porque sentirán el peso de la muerte política. A propósito de ser ciego. Quien tenga ojos que vea.

***

¹ http://www.reporteconfidencial.info/noticia/1812/hernnan-escarra-denunciaran-a-chavez-ante-la-corte-penal-internacional-por-violacion-de-ddhh/

Fuentes consultadas

Aziz, P. (1976) Doctor of death (Vol. I) Geneva. Ferni Publishers

Benedict, S. (1999) Nurses participation in the nazi euthanasia programs. En Western Journal of Nursing Researches. pp 246-263

Kogon E. (2005) El estado de las SS. El sistema de los campos de concentración alemanes. Barcelona. Alba



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Javier Antonio Vivas Santana

Lic. en Educación en las menciones de Ciencias Sociales y Lengua (UNA) Maestría en Educación mención Enseñanza del Castellano (UDO) Dr. en Educación (UPEL) Profesor de la Misión Sucre (2003 -2012)

 jvivassantana@gmail.com      @jvivassantana

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