Humildad en la victoria revolucionaria

“Corran ¡se escuchó un grito en la calle de la ciudad y alguien dijo!: ¿Para que corremos a alguien si esto ya se termino? No que corran porque ahí vienen todos a los que maltratamos, humillamos y golpeamos”

El intrigante municipal…

El pueblo de Anzoátegui ejerció en forma democrática, masiva y pacifica, imponiendo su voluntad contra todos los pronósticos, enviando como entidad federal unida, un hermoso y contundente mensaje de aceptación de la diversidad y la pluralidad.

Felicito profundamente al pueblo anzoateguiense que reeligió a Tarek William Saab nuevamente como gobernador para el periodo 2008/2012.

Extensivas a todos los que pusieron su granito de arena, para consolidar el triunfo de la revolución bolivariana en Anzoátegui como estado estratégico, así como a los derrotados que reconocieron con hidalguía y rapidez la derrota electoral.

Me siento honrado por haber sido protagonista de este histórico momento, que muestra un importante avance hacia la Venezuela Socialista y Bolivariana e incluyente de todas las capas sociales.

Tenemos que admitir que no fue un ejercicio electoral perfecto, con acabados celestiales, una obra humana al fin, habiendo incidentes menores que son intrínsecos al quehacer político (destrucción irracional de parte de personas inescrupulosas de plantas ornamentales y adornos navideños, en un acto vandálico en contra de la gestión del alcalde saliente, sin saber estos tísicos políticos que esto es un patrimonio del municipio al cual hay que cuidar) Nada grave con perdida de vidas hasta el momento de escribir este articulo.

La carencia de formación ideológica de algunos “activistas y dirigentes” en el Municipio Simón Rodríguez, los lleva a cometer desmanes y actos de indisciplina que atentan contra la seguridad ciudadana y el desacato a las leyes creando caos, pánico y anarquía en la población. Toda experiencia electoral de este tipo, que implica planificación, organización y participación masiva, deja lecciones a veces muy desagradables. Hoy que los órganos del poder electoral son integrados y operados por la sociedad venezolana. Queda este aspecto para la reflexión de todos los dirigentes de la revolución bolivariana con alguna formación ideológica.

Los resultados superaron con creces las expectativas, sin embargo los deseos de venganza y hasta plantear ejecuciones extra-judiciales del adversario derrotado, merecen verse y calibrarse con sensatez. Cuestión esta que me alejó de participar, en cualquier celebración, caravanas y fiestas.

Toda victoria impone humildad, como toda derrota requiere dignidad. Es legítimo el sabor del triunfo, sobre todo cuando atrás de este existe la suma de esfuerzos, trabajo sostenido y tenacidad. El compromiso de los candidatos electos y la confianza de miles de ciudadanos depositados en ellos, un principio que es el objetivo al que se aspira de ejercer bien el poder al finalizar cada elección.

Sin embargo, es de suma importancia evitar el atropello, el abuso de poder producto de los efectos del triunfo y dedicarse a recoger con modestia, con responsabilidad y madurez, las enseñanzas dejadas por una contienda electoral intensamente competida. Las experiencias electorales en estos 10 años de la revolución bolivariana, nos muestran que cada elección es distinta, que la lucha por el poder siempre ha sido un juego de estrategia e inteligencia, que ni el triunfo ni la derrota son para siempre, y que terminada una elección es el tiempo preciso para empezar a preparar la siguiente (elecciones de concejales, y Asamblea Nacional y posible referéndum para la reelección presidencial en el 2009) Unas elecciones como las recién terminadas son, sencillamente peldaños hacia el logro y la perfección del socialismo del siglo XXI, pasos hacia una convivencia civilizada, madura, de ninguna forma un atajo, para la corrupción, ni menos un torneo de autocomplacencias.

Desde esta tribuna hago un pequeño exhorto a todos los candidatos ganadores, que todos los compromisos que generosamente se asumieron en la campaña del 23N, con la ayuda de Dios, la buena decisión de los elegidos y la sabia elección de su equipo de colaboradores, puedan concretarlos en beneficio de las comunidades.

Todos los que participaron en estas elecciones regionales de alcaldes y gobernadores, nos merecen todos los respetos, ganadores y perdedores (y los que tengan problemas legales con la administración de los dineros del tesoro público, que sean los organismos jurisdiccionales competentes los que los resuelvan). Se las jugaron electoralmente, pasando horas y días tratando de convencer a los electores movilizándose de un lado para otro; en un desgaste enorme. Hay que ser serenos en la derrota y humildes en la victoria.

Siempre se ha dicho que seamos serenos en la derrota y humildes en la victoria, porque la vida humana es una historia, no es solamente un acontecimiento. En la fortaleza de los hombres y mujeres unas veces se gana y en otras no, a veces se ríe y en otras se llora. Hay que tener serenidad ante la debacle, pues ese acontecimiento no es toda la vida del ser humano, sino una parte de ella.

Percasita11@yahoo.es


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Edgar Perdomo Arzola

Analista de políticas públicas.

 Percasita11@yahoo.es      @percasita

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