Lo increíble de María Corina y su Edmundo

“Cambian los payasos,

 pero el circo sigue”. (anónimo)

Fuente: Citado por Eduardo Galeano

 en Nosotros decimos NO: Crónicas (1963/1988).

 

La oposición mientras el proceso bolivariano, siga el ejemplo del comandante Chávez, con el presidente Nicolás Maduro, a la cabeza no va descansar y seguirá arrodillada a los pies del imperialismo, para ver si puede desviar el camino y para ese trabajo por demás vergonzoso totalmente apartado de los nobles principios del padre de la patria: Simón Bolívar, el gobierno de los Estados Unidos, ha encomendado a la María  y no la del barrio, como al que le colocan una pistola en la cabeza, pero además han tratado de ocultarle el prontuario en contra de la patria, hasta presentarla, como un angelito bajado del cielo, capaz de engañar a los más incrédulos electores.

A la par de todas las andanzas de esta desesperada inhabilitada, el poder mediático lo están exprimiendo para abultar actos y del resultado de estos lanzar mentiras previamente diseñadas, el cual caben en una botella, como la utilizadas por los magos, para dejar los comentarios encendidos, en presentes y ausentes, como en cualquier función de circo, con sus respectivos payasos, sin importarles si son buenos o malos, ya que, al final lo que buscan es engañar y regar el efecto. Del imperialismo y sus títeres se puede esperar cualquier cosa y en épocas de elecciones el veneno tiene un ingrediente extra y letal: obnubilar el razonamiento de los que han sido golpeados por la grave situación económica. 

La María Corina, al principio de su inhabilitación pataleo, faltándole poco para acudir al Vaticano a pedirle la ayuda al papa Francisco, pero sabiendo de antemano, que ahí la única asistencia posible es darle la bendición si se la merecen y pedirle encarecidamente, que se porten bien y eso parece imposible en una persona, que se ha prestado para poner a funcionar sanciones y pedir una invasión contra su propio pueblo, el cual asombra a cualquier mortal, menos aquellos, que recurren a esos métodos perversos y los gobiernos estadounidenses que por supuesto se hacen los desentendidos y como dicen en el argot popular: no pueden pisarse su propia manguera.

Al convencerse de la decisión del TSJ de inhabilitarla de cualquiera participación electoral, empezó a sacar suplentes, como los propios magos, pero nada de utilizar los envejecidos del circo, ya que, están más devaluados, que los enredados discursos de Guaidó y al buscar en esa lista de parlanchinas fracasados; bajó la mirada se persignó para tirarse un arriesgón, consciente de la magnitud del golpe si no acierta. La primera carta fue rechazada por estar desgastada por los años y ni siquiera el currículo académico despertó las expectativas necesarias, a pesar del apelativo Corina. Al final parece que le hicieron un favor, ya que, le apartaron la piedra con un pequeño empujoncito.

Después de este segundo traspié se apareció rápido con el Edmundo, y no lo llevó cargado, porque sencillamente no hacía falta, con solamente presentar el nombre bastaba y sobraba –Ahí está el peligro– a pesar, de su participación casi nula en la vida política del país en los últimos años, pero para el imperialismo engendrar monstruos al estilo King Kong es tarea fácil y quien no quiera creerlo, con solamente revisar las andanzas, como en un cochecito de niño del autoproclamado presidente le pueden servir para despejar cualquier duda. Ahora, al Edmundo González Urrutia, le confeccionaron su currículo, muy parecido a la primera opción y de paso manejado por la desesperada.

Lo último para tratar de darle fuerza a la propuesta de última instancia de la oposición, empiezan aparecer minúsculas agrupaciones, pero tan infinitamente pequeñas, que las letras de los nombres rebasan al número de integrantes o militantes. “Puente” en Portuguesa es una ellas y estoy seguro, que el mismo candidato al oírla sonar, arruga la cara de un convencido fracasado y así van apareciendo por el camino esqueletos disfrazados por el imperialismo, pero también nos encontramos con los que tienen varios años utilizando el simple nombre, como una cartelón de pared –redes– pero en cada participación electoral, nadie se entera de los votos obtenidos.

Estos apoyos engañosos previamente pensados, me recuerda algunas anécdotas de las campañas electorales, cuando militaba en el PCV; una noche casi nos amaneció pintando un mural, con la figura del candidato Héctor Mujica, al día siguiente, cuando pasamos por el sitio perifoneando nos quedamos sorprendidos, ya que, no conseguíamos el trabajo realizado con tanto esmero y dedicación, no nos quedó más opción, que detenernos en el sitio para buscar la explicación; sencillamente la habíamos elaborado en un portón corredizo y en el día se encontraba abierto, ya que, era un estacionamiento; en otra ocasión, alrededor de la plaza de toros de Valencia, pasamos gritando ¡Contra el hambre vota por Héctor Mujica! Se nos acercó un parroquiano con una botella de caballito frenado y entre palos y su jodedera nos lanzó una, para terminar de alegrarnos el día y cambiar el discurso ¡Te estarás muriendo de hambre tú!

 


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Narciso Torrealba


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