Algunos muy jóvenes dicen “antes estábamos bien” y tienen 16-17 años

O sea, nacieron y crecieron durante el Gobierno de Chávez, el Primer Presidente Chavista.

He venido observando esta reacción de adolescentes que hablan en contra de Maduro y justifican las guarimbas.

En días recientes me encontré en la parada a un compañero docente en el contexto de una tranca que se estaba organizando y departíamos sobre lo irrespetuoso, ilegal y poco productivo de la acción. Nos escuchaba atentamente un joven, quien de pronto participó de la conversación preguntándonos por qué opinábamos así, si "esta gente estaban haciendo algo para sacar a Maduro", "para salir de su socialismo" que durante cuatro años nos ha puesto a pasar hambre a la población y que "antes" su familia podía comprar bultos de comida, que la educación y la salud habían empeorado y tal y tal.

Al escucharlo y verlo tan joven, le preguntamos su edad y respondió, tengo 17 años.

O sea, este joven al igual que sus compañeros y otros tantos, nacieron y crecieron durante el Gobierno de Chávez, el Primer Presidente Chavista, el precursor del movimiento hacia el socialismo del siglo XXI en Venezuela. El Presidente de ese "antes" vivido en el cual no le faltó nada y podía comprar bultos de comida.

Este joven, al igual posiblemente que sus compañeros y otros tantos, demuestra con evidente claridad, la confusión de sus esquemas, de sus marcos de referencia acerca de la dinámica histórica y socio-política que vivió "antes" y la que vive ahora en estos cuatro años con su familia y allegados (profesores y amigos) con quienes posiblemente intercambia las mismas y otras ideas confusas y se refuerzan en la confusión.

Una delimitación es necesaria para que ese joven y sus iguales comprendan que el Presidente de "antes" fue Chávez, el primer Presidente Chavista, ¡O no! Él nos invitó a seguir la ruta hacia el socialismo y el Pueblo en su mayoría aceptamos. Chávez se preocupó muchísimo de esta situación que intuía podía suceder con los jóvenes que nacían y crecían en revolución, pues ya la estamos viviendo.

Este joven al igual que sus compañeros y otros tantos, debería tener claro que desde que nació y creció, ha vivido con dos gobiernos chavistas cuya intención es avanzar la ruta del socialismo. Durante el primer gobierno a él y a su familia, les fue muy bien, como a todos los venezolanos incluyendo a los opositores.

Pero la magia se fue con Chávez y durante este segundo gobierno chavista, sin Chávez y sin la gracia dada por los precios del barril de petróleo, aunado al cerco económico al que nos han sometido trasnacionales, nacionales (quienes no quieren a Maduro, pero si aprovechan el momento, juegan muy sucio) y extranjeros que viven en casa.

Sí, extranjeros que viven en casa, a quienes en alto número hemos protegido desde que llegaron al país, huyendo de las crisis en sus países de origen y ahora por nuestro descuido, nuestro dejar hacer y nuestro dejar de hacer las cosas por comodidad, les dejamos el control productivo de los artículos básicos, y así las cosas, la realidad es que tienen ese poder de cercar al Estado.

En este gobierno nos ha tocado vivir crisis muy fuertes; aunque las crisis tienen su porcentaje de beneficio, algo así como una nalgada para que te despiertes, llores o te bajes de las nubes.

Lo lamentable es que no estábamos preparados para afrontar esta situación; cómo recuerdo a Simón Bolívar en su Carta de Jamaica cuando reflexionó acerca de que ese Pueblo por el cual luchaba no estaba aún preparado para enfrentar los retos de ser libres, aún permanecemos sin estar preparados.

Continuando con el joven, cuando le quisimos hablar de la historia reciente, recomendarle lecturas, su respuesta fue tajante "importa lo que está pasando ahora, no importa lo que pasó antes", al escuchar esto, nos acordamos de Obama y de sus colaboradores en el país, quienes tienen el mismo síndrome anti-historia; nos dimos cuenta de la gran influencia ejercida y la desubicación en el contexto histórico que vive.

Obama, aunque no agudizamos los sentidos al respecto en su momento, con esa posición anti-historia ha ejercido mucha influencia más de lo que creemos, entre nuestros jóvenes; igual el video "Me voy demasiado" al cual sin percatarnos lo promocionamos hasta saturarnos.

Tenemos mucha confusión entre los más jóvenes y mientras tanto, mientras nos ocupamos de jornadas y más jornadas sobre "calidad educativa", se nos pasa un precioso tiempo divagando por aquí y por allá, ínterin donde una buena parte de nuestros adolescentes aún continúan escuchando la historia que les cuentan las Editoriales tradicionales de tiempos anteriores.

*La autora es Orientadora

ruthcueto7@gmail.com



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