De la apocalíptica felicidad colectiva puntofijista al socialismo SS-XXI

            Al parecer el señor Antonio Ecarri Bolívar nos plantea un enjambre de mentiras apocalípticas al peor estilo goebbeliano, describe el escenario del país, como un “desastre cometido contra la República”, el “socialismo del siglo XXI” está a la vista de todos: con una concepción de planificación central y estatista exagerada ha acabado con los sectores productivos, ha iniciado un proceso irreversible de desindustrialización del país; la salud es un desastre, la educación por los suelos, la infraestructura desplomándose; la inflación más alta del mundo, el desabastecimiento haciendo de las suyas sin ningún control, los comercios cerrando sus puertas, las amas de casa haciendo interminables colas para comprar lo más elemental para subsistir con dinero que no le alcanza, sin medicinas para calmar las más apremiantes enfermedades, la corrupción galopa sin precedentes en nuestra historia, la muerte de más de 20.000 compatriotas, cada año, a manos de un hampa desbordada, y un largo etcétera de horrores...”. ¿No hay nada bueno, un hecho positivo al menos en la revolución bolivariana? Qué extraña objetividad, no hay nada bueno, todo es malo, además no se cómo se pueda construir un país sin industrialización, solo cabe en la imaginación febril de Ecarri.

Al parecer este caballero esta cegado, nos habla de una “desastre apocalíptico”, un caos social, económico y político, imagínese de una planificación central y estatistas como si no hubiera consejos comunales planificando su desarrollo al lado de las consejos de planificación de las distintas alcaldías de Venezuela, pareciera que las comunas no existe, ellas no elaboran proyectos participativos que elevan al Consejo federal de Gobierno, piensa que el sector productivo ha acabado, entonces si fuera así, el país se paralizaría, no hubieras tiendas abiertas, comercio, centros comerciales ofreciendo la venta de sus mercancías, ¿Dónde vive este caballero, será en las nubes?, dice por un lado que el gobierno ha acabado con los sectores productivos, luego afirma que ha iniciado un proceso de desindustrialización del país”, lo cual si hay una desindustrialización es porque hay sectores productivos, en consiguiente si ellos se acaban, los sectores productivos, (la burguesía), eso está claro, ellos no quieren producir para la sociedad socialista, prefieren desplomar su infraestructura e industria”, lo cual quiere decir cerrar las empresas.

En este contexto; el Estado y los trabajadores deben continuar asumiendo las empresas cerradas, producir para la sociedad, al menor costo para disminuir la inflación, dada la ausencia de una alta tasa de ganancia, producir más para el abastecimiento del mercado, controlando los precios, para impedir que “las amas de casa hagan colas interminables” a la que las expone los negocios capitalistas, entonces que nos importa si los comerciantes burgueses cierren sus tiendas, el socialismo tendrá que asumir también la economía, no solo la producción también el mercado, las tiendas y los negocios. Precisamente, en relación a los negocios, la vida en el capitalismo no cuenta, dice EcarrI B.  “sin medicinas para calmar las más apremiantes enfermedades, la corrupción galopa sin precedentes en nuestra historia, la muerte de más de 20.000 compatriotas, cada año, a manos de un hampa desbordada, y un largo etcétera de horrores...”. ¿Qué le dice a este caballero la lógica de los negocios del capital, el contrabando de las medicinas, la corrupción en la frontera y un hampa desbordada por dinero?. No es esto el móvil del capitalismo?.

Pero no satisfecho con esto, esgrime a los 56 años del Pacto de Punto Fijo, del año en curso, (ver; ANTONIO ECARRI BOLÍVAR, “A 56 años añoramos Puntofijo”, http://www.el-nacional.com/autores/antonio_ecarri_bolivar/ , 31 DE OCTUBRE 2014)  “nos permitió vivir las mejores cuatro décadas de toda nuestra historia y pasa a justificar que durante “esos 40 años de felicidad colectiva apenas ingresaron 427.000 millones de dólares y construimos a Venezuela: los 40 años de vigencia del Pacto de Punto fijo, no dimos respuesta a las necesidades del país. Solo con mencionar la electrificación de toda Venezuela que nos llevó a exportarla, llevar agua potable a los más apartados rincones de la geografía nacional y la educación popular, esa que creando escuelas, liceos y universidades gratuitas permitió que niños pobres, hijos de obreros y campesinos, pudieran engrosar la clase media más grande de América Latina es un tremendo logro. Eso sin mencionar el Plan de Becas Gran Mariscal de Ayacucho que formó, en las más prestigiosas universidades del mundo, a muchachos sin recursos que hoy dirigen la mayoría de empresas privadas y públicas de Venezuela. ¿Obras materiales?: para donde usted dirija la mirada en Venezuela: carreteras, autopistas, puentes, infraestructura petrolera, hospitales, escuelas, liceos, universidades, tienen la impronta de la obra de los gobiernos de AD y Copey.

Arguye Ecarri B.  que “el Pacto de Punto Fijo está vigente”, asunto dudoso, sobre todo con unos partidos políticos que son cadáveres políticos, un pacto que nos habla de democracia representativa, no participativa ni protagónica popular, (fuera del marco constitucional), gobiernos socialdemócrata y cristianos que vivieron de bonanzas petrolera, un país rentista petrolero basado no en la producción nacional sino en las importaciones de una larga lista de bienes de consumo y producción, aunque hubieron progreso en la producción eléctrica, construcción de acueductos, educación popular, “creando escuelas, liceos y universidades gratuitas” no olvidemos que todo eso se vino abajo con la implosión del estado con la crisi petrolera de los años 70, el endeudamiento del país reprimió los gastos públicos, la política social se hizo regresiva, y esa “felicidad colectiva” de  la bonanza de los 427.000 millones de dólares, se evaporó, la sociedad estalló, el caracazo despertó al país de que no existía tal felicidad colectiva, era un engaño político, “obra de los gobiernos de AD y Copei”.

El pueblo demonizó a los adecos y copeyanos, ese acuerdo traidor del Pacto de Punto Fijo, esa alternabilidad en el poder del bipartidismo, el ejercicio de la tiranía de dos partidos hegemónicos que controlaban la sociedad venezolana, aquella “entente” de políticos traidores, oligarcas cómplices del fracaso de la “Venezuela Saudita primero y luego de la “Agenda Venezuela” por señalar los últimos grandes planes de desarrollo condenados al fracaso. ¿Dónde está las mejores cuatro décadas, dónde se consolidaron, el pueblo no defendió su obra, era un engaño, hasta los mismos estudiantes del Plan de becas Gran mariscal de Ayacucho no encontraron incentivos para continuar en el país, se quedaron en el exterior trabajando para grandes empresas privadas asimismo, “la más grande clase media de Latinoamérica” creada gracias al petróleo se deterioró, perdieron sus casas, sus carros con las políticas públicas bancarias de alta tasas de interés, la inflación empobreció y proletarizo a la clase media otrora ascendente.

Al parecer el señor Ecarri B.  se ha desmemoriado históricamente, tal vez la los años le han hecho perder el recuerdo de los últimos acontecimientos políticos venezolanos, esa friolera de 427.000 millones dólares no independizaron tecnológicamente al país aunque dice que vivíamos en el mar de “los colectivos de felicidad”, por supuesto nada que se parezca a los colectivos de ahora, las universidades públicas nunca lograron presupuesto justo, las escuelas y liceos intentaron privatizarlos, así como también la salud, de esas desgracias colectivas no habla el señor Ecarri B. prefiere olvidar, puesto que no lograron independizar el país económicamente, menos pagar la deuda externa, ahora reclama a “…este gobierno cuando a Venezuela le ha ingresado, solo por la venta petrolera, la friolera de más de un billón quinientos mil millones de dólares que representan, a precios comparativos, unos veinte planes Marshall con que se reconstruyó toda Europa después de la Segunda Guerra Mundial”.

En todo caso; veamos algunos logros sociales del socialismo del siglo XXI estigmatizado por este caballero que emula a Goebbel al negar los avances sociales de la revolución bolivariana: “en nuestro Socialismo Bolivariano en construcción. En apenas tres lustros, hemos recibido el reconocimiento de  la Organización de la ONU para la Alimentación y la Agricultura (FAO) en 2013, por haber logrado los objetivos del Reto de Hambre Cero y por reducir a la mitad, el número de personas desnutridas desde 1996.La  Venezuela Bolivariana, Socialista y Chavista, de acuerdo a los datos del Instituto Nacional de Estadísticas (INE), entre 1996 y 1999, los indicadores de pobreza en el país superaban 66%, con 10,8% de pobreza extrema; la  primera fue reducida a 19,6% , y la segunda a 5,5% al 2013, gracias a los programas sociales de la Revolución. En 15 años, la inversión social del Gobierno Bolivariano ascendió a 623.508 millones de dólares desde 1999. Somos el país suramericano que asigna el mayor porcentaje, 64%, del Producto Interno Bruto (PIB) a programas de salud, deportes, seguridad social y alimentación. (“Fracasó el socialismo”, Adán Chávez, en http://www.aporrea.org/imprime/a197332.html). ¿Podrá desmentir estos datos, si precisamente los logros del socialismo se centran en el desarrollo social?

No creo que Ecarri B.  intente superar al nazifascista  Goebbel, pero posiblemente así lo sea, al decir que “Algunos paniaguados han llegado a la exageración incalificable de decir que, durante los 40 años de vigencia del Pacto de Punto Fijo, no dimos respuesta a las necesidades del país”, precisamente ese es el problema, la verdad es que no dieron respuesta a los problemas del desempleo, a los sin techo, a los sin cupos universitarios, a las deudas con las universidades públicas, a la inflación, a la deuda externa, y un sinfín de problemas sociales económicos y políticos que solo el pueblo sabe que no lo hicieron y se lo demostraron votándolos de todos los poderes constituidos del país, mejor dicho los despidieron para más nunca volver, creo que la lección es amarga, en estos quince años el pueblo se ha fortalecido, al menos tiene escuelas pública, se prepara con optimismo al futuro pese a los ataques externos, el contrabando, la disminución de los precios del petróleo, la revolución bolivariana reta al futuro sobre todo porque ha logrado hacer mucho más que en esos 40 años de felicidad colectiva puntofijista, en tan solo 15 años, con la Gran Misión Vivienda, los CDI, las carreteras en el Oriente, y lo más importante educar masivamente a la población.

Tal vez, en esos 15 años dice Ecarri, “con el equivalente la venta petrolera, ….más de un billón quinientos mil millones de dólares que representan, a precios comparativos, unos veinte planes Marshall con que se reconstruyó toda Europa después de la Segunda Guerra Mundial”, no haya logrado transformar el país, pero el socialismo a diferencia del capitalismo --analfabeta de la democracia-- de los últimos 40 años del siglo XIX, lo construye el pueblo, con democracia participativa, por eso no es nada fácil en democracia construir una revolución social, construir un nuevo Estado desde abajo, una nueva economía social, pero si se ha logrado y ha madurado la democracia popular que equivale por su potencia política a más de 20 planes Marschall en desarrollo. Creo que el señor Ecarri añora el pasado que no volverá.



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Alexander Kórdan Acosta R.

Economista. Magíster en Gerencia de Servicios Administrativos. Doctor en Ciencias Estratégicas para el Desarrollo. Profesor de la Universidad Bolivariana de Venezuela (UBV). Instructor de Cooperativismo Comunitario.

 kordankovki@gmail.com

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