Ilusiones peligrosas

Una ilusión es un error de los sentidos o del entendimiento que  induce a tomar las apariencias por realidades o también, se puede entender como una interpretación o percepción errónea de un estímulo externo real. En el mejor de los casos, se concibe la ilusión como una esperanza identificada con una causa positiva, como un sueño o un proyecto. En este respecto, cierta ilusiones se  perciben como una especie de manía que nos incita a realizar un trabajo con ansia para que tal anhelo se materialice. 

De acuerdo con el párrafo anterior las ilusiones las podemos separar en dos grupos: las forjadas en nuestro interior (los sueños) y las provenientes del exterior. En estas últimas nos urden ciertas quimeras con la intención deliberada de manipular  nuestro comportamiento o sentimiento. En dicho renglón podemos destacar la publicidad presentada en los todos los medios de comunicación, es decir,  la mass media,  los medios de comunicación de masas. Cuántos galones de un producto engullen algunas personas para adelgazar y lamentablemente su figura no cambia. Cuántos frascos de perfume malgasta una dama en su tersa piel para conseguir novio y dicho galán nunca aparece, tal como lo refiere la propaganda. Como se deduce, estamos en presencia de una ilusión engañosa manipulada desde el exterior. En numerosas propagandas tales ilusiones engañosas se traducen en un peligro para el organismo y para la salud mental.

Los excelentes expertos en ilusión engañosa son los políticos de mala entraña. Los dirigentes de las avaras potencias occidentales, los aliados, (Francia, Inglaterra y EEU) forjaron en la mente de los europeos la necesidad de permitir la hegemonía de Hitler, Mussolini y Franco con el propósito de frenar el avance del comunismo, con los archiconocidos y lúgubres resultados de esta ilusión engañosa.

La publicidad muy bien dirigida por las empresas financieras  les hace ver a los jóvenes suramericanos que el sueño americano es una ilusión cercana a la realidad para quien le echa bola al trabajo. Basta practicar beisbol con ahínco para que el muchacho se convierta en un brillante jugador de las grandes ligas. De la misma manera, los caza talentos del futbol entusiasman a los adolescentes para que entrenen hasta el cansancio, con la certeza que dentro de poco estarán representando los mejores equipos de la liga europea. Lo único que no le cuentan a los incrédulos padres y a sus hijos, es que solo el uno por ciento de los gringos logra alcanzar el codiciado sueño americano. Hasta no hace mucho los europeos que tienen hijos y nietos en los países suramericano, su ilusión más grande era que estos tuvieran en sus manos el pasaporte europeo, con la convencimiento de que el futuro de su heredero(a) estaba asegurado. Que al llegar el erudito a Europa un ejecutivo de una empresa trasnacional lo estaría esperando a la puerta del aeropuerto y una vez dentro de la limosina le entregaría el codiciado contrato de trabajo. Contrariamente, la realidad actual nos demuestra lo que está sucediendo en la Europa del siglo XXI. Como se ve, son numerosos los ejemplos de la ilusión engañosa.

Lo ocurrido en los últimos meses en Venezuela obliga a mi entendimiento a detenerme por un momento para pensar en la ilusión engañosa de los representantes de la mud y lo fácil que ha sido para ellos tergiversar la acción de gobierno bolivariano y chavista. Es sorprendente como millones de personas vociferan hasta la saciedad que el presidente Maduro es un dictador; que en Venezuela no hay libertad de expresión; que las manifestaciones son pacificas; que los estudiantes son unos santos; que los infiltrados de los colectivos son los responsables del caos que hemos vivido los habitantes de ciertos sectores de la capital y de la provincia; que los terroristas detenidos son presos políticos; que Uribe y Obama no financian los hechos violentos; que los campamentos no eran más que una inocentes piyamadas; que la drogas y las armas encontradas en los reductos desmantelados se las sembraron a los querubines mientras  invocaban al Señor; que las barrigas de muchas de las púberes  de los campamentos son de los GNB; que los 41 muertos son estudiantes; que los efectivos de la GNB y la PNB los asesinaron los colectivos; que Leopoldo, María Machado y Ledezma son unos demócratas reconocidos internacionalmente y que luchan denodadamente para que los pobres se conviertan en capitalistas populares; que Maduro va a renunciar. Como se aprecia, los medios de comunicación de masas ofrecen  una ilusión engañosa a millones de venezolanos. Tal desinformación es la que escuchan, la que ven y oyen por la prensa, por los faibuc, los pines, los tuiter los engañados y la repiten impasiblemente sin que ninguno de ellos se detengan en analizar con objetividad los contenidos.

Hitler fue un genio de la ilusión engañosa. Les inculcó  a la mente de los alemanes que  eran descendiente de la raza aria, es decir la raza pura, además, que los judíos eran los responsables de las calamidades que vivía el pueblo germano, entre tantas falsedades que  aceptaron con el reconocimiento y aprobación de millones de teutones(as) cultos o no. Mucho de ellos  creyeron  en las barbaridades difundidas, sin sospechar de la argucia de la cuales estaban siendo víctimas. El resultado de esta ilusión engañosa está recogido abundantemente en libros y documentales.

Venezuela cuenta con maestras en ilusión engañosa, entre la que destaca doña Ceci García Márquez, alias Cecilia García Arocha, autoproclamada doctora honoris causa sin causa alguna. Esta joya de la academia reclama al dictador MM la violación de los derechos humanos de los inocentes estudiantes. Pero la referida se retrata de manitas agarradas con la magnicida María Machado, una  activista de la violencia y firmante del acta de Carmona. Otra catedrática del engaño es Lourdes Ramírez, la presidenta de la FAPUV, quien se reúne con Leopoldo López y el bachiller Requesén para violar el derecho constitucional a la educación de los jóvenes y mediantes mentiras, al afirmar que el gobierno quemó 18 universidades, pretende sembrar en la mente de los venezolanos y venezolanas ilusiones engañosas. Todavía mi cerebro registra el comunicado de FAPUV publicado en la prensa congratulando al dictador Carmona el breve era el día siguiente de su autoproclamación. La nueva UCV es la universidad de la componenda, de la traición y la zancadillaen esto doña Ceci tiene un deslumbrante PHD. Sinceramente, estamos en presencia del envilecimiento de la academia. Señora rectora, usted no sirve ni para lamerle los zapatos a ex rector Fernando Bianco y ni al ex rector Francisco De Venanzi, con la certeza que le empañará la piel de los calzados de aquellos insignes ilustrados. 

 Los párrafos anteriores y la experiencia histórica nos enseñan que forjar ilusiones engañosas en la mente de millones de personas, por lo general, tiene pérfidos propósitos. Mediante estos subterfugios se impuso la religión católica en América (la ilusión de alcanzar la vida eterna), a través de un ardid Europa instauró la monarquía durante más de mil años (el rey era representante de Dios en la Tierra, según aseveraban los obispos), el fascismo gobernó por varios años en el viejo mundo (la culpa de todas las desgracias las tenían los judíos) y actualmente, la derecha europea está alanzando protagonismo responsabilizando a los inmigrantes de su pésima situación económica (nada diferente al nazismo). A los venezolanos les inocularon que la democracia participativa y alternativa era el mejor modelo de democracia, mientras que los desaparecidos, los torturados, las masacres, el hambre, la falta de una industrialización soberana, entre tantas pesadillas, eran parte de nuestra cotidianidad y lo peor, muchos creyeron que esta ilusión engañosa era una verdad irrefutable.

Es primordial desarticular la ilusión engañosa, buscar la manera de que la mayoría de los venezolanos descubra que detrás de estos malévolos planes está la entrega de nuestros recursos energéticos a las transnacionales del crudo, a las avaras corporaciones industriales y al gobierno norteamericano para que nuestro patrimonio pueda asegurarle a los habitantes del imperio una vida de confort y la perpetuidad en el poder de los partidos demócrata y republicano de EEUU. Para eso cuenta con sus agentes: Leopoldo, María Machado, Ledezma, Tarre Briceño, Robert Alonso, P. M. Burelli, Cecilia García, Diego Arria, Salas Römer, Eligio Cedeño, Capriles, Aveledo, Borges, entre muchos de los conspiradores convictos y confesos. No se equivoquen, la ilusión engañosa dista mucho de la realidad.  



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Enoc Sánchez


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