¿Por qué el homenaje de la MUD a Cocciola y la especulación?

¿Por qué un sector político, como la MUD o PJ y VP, que es como decir Ramón Guillermo Aveledo, Capriles y López, opta por la opción de rendir un homenaje de recibimiento al diputado Cocciola, quien al mismo tiempo es candidato a Concejal de Valencia, habiendo sido agarrado infraganti, especulando hasta con márgenes de “ganancia del 800%”, a través de sus empresas, según lo informado por el gobierno?

Llama más la atención, si consideramos que por efectos de la dinámica de los acontecimientos, el personaje de marras se volvió como la personificación de las de los desequilibrios o abusos que el gobierno combate en favor de los consumidores todos.

La acusación no sólo no ha sido desmentida, ni siquiera a medias o tímidamente, sino que en la Asamblea Nacional, cuando al acusado se le señaló repetidamente de aquello, escurrió el bulto, cayó y hasta intentó agazaparse. Para agravar la situación, pocas horas después, tomó un avión y salió subrepticiamente del país sin decir nada un su descargo, en plena campaña electoral. Estando fuera, sólo se le ocurre decir el lugar común que se le persigue políticamente, para volver casi de inmediato, seguramente exigido por quienes le apoyan, sabiendo que goza de inmunidad parlamentaria, con lo que él mismo se encargó con su actitud de desmentirse, lo que le revela además como inestable.

Con la inspección a sus empresas, como a otras tantas y más con su apresurada, injustificada y hasta imprudente o contingente salida del país y regreso inusitado, el diputado Cocciola se mostró confeso. Cosa que no era necesario porque para eso estaban los resultados de la revisión que a IMECA, hicieron los organismos del Estado.

El audaz gesto de Nicolás Maduro, relacionado con las acciones tomadas para enfrentar la guerra económica, cuya cara más horrenda e inocultable la constituye la especulación desmedida, agarró a la oposición como desprevenida. Al parecer no se esperaba esa reacción y por sus sólidos, inocultables y hasta inhumanos compromisos con factores importantes de la economía y lo que es más, su responsabilidad en los horrendos hechos, no supo de qué manera sensata responder. Quedó como en el aire y sin balance.

Se entiende que la oposición siéndolo, con razón o sin ella, sea contraria a las políticas, planes del gobierno. Hasta que por intentar sustituirle y asestarle derrotas electorales, presente lo que este haga como malo o negativo. Pero eso tiene un límite. El de la sensatez, el relativo al respeto y cuidado que merece el margen de inteligencia de la gente y los intereses de ésta. Debe pesar también sus relaciones internas.

Pareciera ser, que por los intereses y coincidencias de clases, lo que es natural en cualquier sociedad, sobre todo en el capitalismo, sectores de oposición muy influyentes, han contraído compromisos con gente como el diputado Cocciola, más allá de lo que permite la discreción y el interés colectivo. Tanto es eso así, que uno sin ser muy acucioso, percibe que ellos están defendiendo los despiadados gestos o acciones de especulación de sus aliados, sin freno, medida ni valorar la opinión colectiva. Estos, parecieran estarle cobrando por adelantado y con excesivos intereses, los respaldos económicos que han venido dando. Pareciera que la voracidad especulativa capitalista de los Cocciola, se hubiese impuesto a la racionalidad que demanda la política.

¿Por qué al diputado Caldera lo sancionaron tan cruel y rápidamente, sin el debido proceso, sin investigación alguna?

¿No parece aquel gesto como incongruente con lo de recibir como un mártir a Cocciola, cuándo éste sin duda alguna, no sólo aparece como especulador confeso sino en una práctica que puesta al descubierto por el gobierno coloca a éste y sus candidatos favorecidos ostensiblemente en esta coyuntura electoral?

¿Qué hay detrás de todo eso? ¿Cómo la oposición asume la defensa de una conducta repudiada ampliamente tras la figura de un empresario agarrado con las manos en la masa?

¿Cómo entender ese gesto en plena campaña electoral y hasta usarlo como un ejercicio dentro de ella?

Pues, marchar con Cocciola, va más allá de un respaldo al individuo o al candidato, implica una definición a favor de su conducta, de él y sus empresas. Lo que es lo mismo, manifestarse a favor de la especulación y contrarios a las buenas costumbres, generosidad e intereses de los votantes.

¿No preocupa a los opositores que esa conducta a favor de gente como Cocciola, sin importar la opinión de la gente que ha sido víctima de la especulación, puede pasarles factura en las urnas electorales? ¿Acaso pesan mucho más los favores debidos a esos individuos que la meta de subir la votación?

¿Podría uno pensar que, es como cuando el asistente del pugilista tira la toalla, sabiéndolo inferior y perdido? ¿Se valora en ese caso mucho más mantener las buenas relaciones con el especulador? ¿Entonces, es pertinente pensar que no importan la opinión pública ni los votantes porque en fin de cuentas, lo importante es mantener “la buenas relaciones” con gente como Cocciolla, para el plan B y los planes futuros que uno percibe en manifestaciones que analizaremos pronto y oportunamente en otro espacio? ¿No valoran los riesgos que significa contraer compromisos tales como venderle el alma al diablo?

Por último, ¿nada les dice qué en pertinencia, la gente, de la más humilde, piense con sensatez que de llegar al poder los opositores, los especuladores gozarían de plena libertad y andarían rueda libre?


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Eligio Damas

Militante de la izquierda de toda la vida. Nunca ha sido candidato a nada y menos ser llevado a tribunal alguno. Libre para opinar, sin tapaojos ni ataduras. Maestro de escuela de los de abajo.

 damas.eligio@gmail.com

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