Con José Vicente, Escalona habló de “quintas columnas en el gobierno”. ¿Quién las comanda?

Las insatisfacciones con respecto al gobierno crecen en cantidad, calidad, peso y volumen. La semana pasada, Earle Herrera escribió su artículo "Potencia", el cual cometamos, donde el destacado personaje, con un dejo de ironía, pero no sin tristeza, vertió la suya. Ayer mismo leímos del mismo autor su artículo "Impotencia Constituyente", donde cuenta una "pequeña", en apariencia, historia de la vida cotidiana, que le toca de cerca; allí manifestó, digamos como con frustración, por decir lo menos, lo siguiente: "Yo seguiré gritando esta injusticia hasta el último hálito de mis letras y hasta que la Revolución Bolivariana haga lo que hacen las revoluciones cuando son de verdad".

Earle habló de "esta injusticia", por referirse al caso específico que manejó. Pero tiene la virtud de ser escritor y experto periodista, y como tal hábil en el manejo del imaginario. Como uno al pensar "si eso sucedió con él", cómo será con los cristianos comunes y corrientes.

Pudo, sobre todo cuando expresó: "Cuando escribí sobre esta injusticia hace casi un lustro- tome en cuenta el lector que habla de cuatro años y apenas un poco más - me llamaron la entonces presidenta del TSJ, la Fiscal General, el gobernador de Aragua y el vicepresidente del país, quien me dijo que, como diputado, yo tenía instancias a las qué recurrir antes de publicar en los medios. ¡Ay, las instancias de los diputados como yo!,** estar emitiendo un juicio más allá de lo que concierne a su pequeña pero angustiante historia. Es más, no me cabe duda que Earle está mandando señales y no de humo. Está inconforme y bastante, por lo que ha sido, soñado y lo que está haciendo y siendo, por eso terminó con la frase: "En eso seguiré, desde esta desoladora impotencia constituyente."***

Además, nada subliminalmente, está denunciando como, a quién sea, le mandan a callar si dice algo "indebido". Pero Earle no deja de ser un "pisa callos", y en gente como él, esa maña no se quita.

Para él, "las revoluciones de verdad",**** no se prestan para las injusticias y ¡hay qué ver cuánta injusticia hay en Venezuela!

Es curioso además, cómo de aquel estado de ánimo que le permitió ironizar con lo del país "Potencia", de la semana anterior, Earle pasara al de irritación extrema en "Impotencia Constituyente".

Hoy domingo, en el programa de J.V. Rangel, Julio Escalona, más moderado con respecto a lo que lo que ha venido diciendo en artículos como, "Un silencio con mucho ruido"*, donde expresó: "Hemos hecho críticas constructivas, propuestas, alertas sobre peligros y eventuales errores, en fin, varios hemos tratado, como constituyentes, de cumplir con un mandato del pueblo. Pero nos enfrentamos a un muro de indiferencia",*****habló de "quintas columnas", usó el plural, dentro del gobierno.

La "quinta columna", como el "Caballo de Troya", aquella historia que recoge Virgilio, "el cantor de la leve avena", en su obra "La Eneida", es una avanzada que se infiltra y hasta enquista dentro de las filas del contrario. Según Julio pues, dentro del gobierno hay "quintas columnas" y no una sino varias y para él, como es de suponerse, sirven a la derecha, al empresariado antinacional y hasta las fuerzas imperiales. Y entre los servicios que prestan está la de imponer sus políticas, sobre todo en el área económica; "la mamadera de gallo", dicho así porque no hay otra forma mejor de decirlo, que le hacen al pueblo con eso de los "P-50 o precios Acordados", se explica, según Escalona, por la fuerza e influencia de esos infiltrados.

Otra vez, como tantas veces, Escalona, queriendo salvar al presidente, quizás crea que procediendo así renueva la fe y contribuye a mantener la unidad, aunque dice otra cosa, como que le conoce desde que aquél era muy joven y por eso da fe de "su condición de víctima" – esto último lo digo yo – sugiere que los culpables son otros. José Vicente Rangel, como queriendo convalidar ese juicio hizo referencia a la militancia del entrevistado y el presidente en la "Liga Socialista", queriendo decir que eso bastaba para descartar que de quien se hablaba pudiese haberse inclinado a la derecha. Se dice, en veces con demasiada razón, "el hábito no hace al monje"; haber militado en la izquierda no exime a nadie de deslizarse, en algún momento, a la derecha. Además, he contado por centenares, en mi pequeño espacio, viejos militantes de la izquierda, sobre todo de esa "Liga Socialista", que ahora están en el lado opuesto. Y si algún rasgo les distinguió, fue un radical sectarismo como que todo lo que alguien dijese, si no entraba en sus cerrados espacios mentales, eran "agentes del imperialismo". Había que seguirles a pie juntillas a riesgo que te etiquetaran feamente. Tanto fue ese sectarismo, lo sé por experiencia vivida, no contada, que llegaron al chavismo en bloque y en actitud excluyente contra quienes no fueran de los de ellos. Y eso, píntenlo como lo pinten", es, por lo menos, un atisbo de derecha.

Esta vez, lamento discrepar de mi amigo y viejo compañero Julio Escalona. Pues su posición parece ser como demasiado mecánica y hasta acomodaticia. No es por supuesto extraño que en las cúpulas del gobierno haya personajes, no solo "agentes", esto es muy simple, de la derecha. Podría, por el lenguaje, porque "por la maleta se conoce al pasajero", y luego los procederes, como la manifiesta arrogancia, pública y sobre todo privada, pero que rompe los cercos, nombrar una larga lista de funcionarios del gobierno y dirigentes del Psuv que son de la derecha. Fueron allí no mandados por nadie, que si puede haberlos, sino dirigidos por su instinto. Además, como se dice, "de todo hay en la viña del señor" y el poder y los poderosos, que es decir la derecha, atraen adulantes como moscas el dulce.

También, por eso de la "viña", pudiera haber agentes infiltrados, lo hubo en la vieja izquierda que en la etapa clandestina hicieron mucho daño.

Y debe haber mucha buena gente de la izquierda que mantiene viva la fe en lo que hace y hasta dispuesta a inmolarse porque cree que el mundo se mueve hacia donde sueña con llegar. Y uno no sabe por qué, pero creen en Maduro.

Pero hay eso que llamaré – como dice un irónico, inteligente y buen amigo al burlarse de esos caletreros, quienes citan como si fuesen fonógrafos de Marx, Engels, Poulantzas, Althusser, esos académicos y enjundiosos – "holístico", un fenómeno dialéctico y que en el lenguaje popular se podría llamar revoltillo, donde la gente se revuelve y hasta revuelca una con otra y termina dando un resultado nuevo, "una síntesis", masa uniforme y diferente. Como un sancocho o guiso de pepitona. Es decir, para decirlo de manera más simple, no es que unos pocos agentes infiltrados de la derecha en el gobierno imponen su política. Podría ser que ellos, que ya dejé establecido si existen, no es que se han impuesto a la fuerza, sino se han aliado a los derechistas "de corazón" que allí existen y ganado, dada las dificultades, a casi todo el mundo, incluyendo al presidente, para sus fines y procederes. Al no tener nada que ofrecer o como responder al enemigo, si no se pliegan a él, por lo menos se esconden en cualquier burladero y dejan hacer o no hacen nada.

Yo invito a Julio Escalona, con todo el respeto y afecto que me merece, que no sólo revise el proceder gubernamental con respecto a los precios, la desidia ante muchas cosas, sino todo, hasta los asuntos relativos al manejo del partido. La sobre estimación que el presidente tiene de sí mismo. El descarado reparto de cuotas entre grupos gubernamentales. La protección de corruptos que no salen a la luz pública porque tras de ellos vendría una ristra mayor. La imposición de candidatos para todo. Por cierto, en Barcelona, nos impusieron un candidato a Alcalde enviado de Caracas, de quien nadie aquí sabe si existe. De él, ignoramos si vive, está aquí o como hizo Aristóbulo se quedó en Caracas. Lo cierto es que la ciudad padece del más horrendo abandono, tanto que el alcalde anterior, que fue muy malo, pareciera haber sido una estrella, pues de vez en cuando daba síntomas de vida. La derecha está en todas partes, hasta dentro de la izquierda, conviniendo con ella y dentro del mismo personaje que es de un signo y cree y dice serlo de otro. Como alguien guardado en el escaparate. Y si por eso pagan, más aún. Lo contrario es muy extraño.

*https://www.aporrea.org/actualidad/a266331.html



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Eligio Damas

Militante de la izquierda de toda la vida. Nunca ha sido candidato a nada y menos ser llevado a tribunal alguno. Libre para opinar, sin tapaojos ni ataduras. Maestro de escuela de los de abajo.

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