Asediado por la mediática internacional

Ollanta Humala: Una acertijo de cuidado

El resultado de las elecciones presidenciales del pasado domingo 5 de junio en Perú, según datos de la Oficina Nacional de Procesos Electorales (ONPE) de ese país,  informó que la coalición de Humala, Gana Perú, obtuvo el 51,6% de la votación nacional, mientras que el partido Fuerza 2011, de la candidata Keiko Fujimori obtuvo 48,39%,

Humala ganó  en 19 de las 25 regiones del país, sobre todo en la zona sur, la costa, provincias, en donde obtuvo cifras contundentes que muestran claras diferencias en comparación con las obtenidas por él en la ciudad capital, Lima, en donde el voto favoreció a Keiko Fujimori. Ello refleja que gran mayoría de electores pobres votaron por Humala.

En últimos reportes la ONPE también   informaba que Humala obtuvo 461,103 votos sobre Keiko, lo que muestra una  notoria polarización.

Ya ganador Humala  proclamó  su victoria en un acto de masas y  ratificó el compromiso con su propuesta sobre un  programa de reformas, para un crecimiento con equidad y descartó medidas macroeconómicas traumáticas. Anuncia un gobierno de unidad y concertación nacional.  

Suena bonito, no obstante, la derecha peruana está muy alerta y pendiente del rumbo y permanencia del modelo económico neoliberal que desde hace más de una  década define las finanzas públicas de esa nación. Y es que Humala está más que advertido, para que siga el modelo económico al caletre, lo que implica muchos subterfugios para afrontar los cambios que proclama, que deben pasar necesariamente por un llamado a Constituyente, y ya sabemos  lo difícil que es llegar a ese punto. Sino que pregunten a Manuel Zelaya, ex presidente de Honduras, quien  tan sólo promovía una consulta popular para el si o no a la reforma constitucional y tal osadía le valió salir de la presidencia a punta de balazos, cuando fue secuestrado a la media noche, sacado de su casa, aterrizando en Costa Rica y en pijamas. Un Golpe de Estado tajante y sin pudor alguno, un cuento que ya conocemos.

De manera que hay que ser muy cautelosos con los cambios que obviamente intentará el nuevo gobierno peruano, ahora encarnado en el comandante Humala, a quien la difamación internacional no dio y creo no dará tregua. Un ejemplo palpable fue la cobertura de Patricia Janiot, de CNN en español, quien se negaba a reconocer la verdad de los resultados electorales aun cuando la tendencia indicaba que Humala era el virtual ganado. La Janiot, parecía más una estratega de campaña de Keiko Fujimori que una reportera de la obsesionada cadena televisiva, empeñada en crear antagonismos políticos. No han sido pocos los programas, entrevistas, reportajes y noticias, que casi a diario tratan de encochinar a Chávez en cuanto tema se les ocurre, siempre con el aditivo de querer espantar a la audiencia, provocar miedo con el fantasmagóricos chavismo venezolano y reiterar “Chávez el dictador”..

Luego de los comicios la CNN  hacía eco de su campaña sensacionalista, resaltando que La Bolsa de Valores de Lima (BVL) había caído al conocer la victoria de Humala. Una noticia que rebotó la prensa mundial con gran despliegue. “La Bolsa Peruana detuvo sus operaciones hasta este martes, tras registrar la mayor caída diaria de su historia, en medio de los temores de los inversores por el triunfo de Ollanta Humala en la elección presidencial.

Otras noticias parecían reprimendas, advertencias anticipadas a Humala. Veamos:  “Entretanto, medios de prensa, empresarios y políticos conservadores intentan presentar el resultado como un empate que obliga a Humala a entenderse con el fujimorismo”.

“También presionan por el nombramiento de elementos neoliberales en puestos económicos claves y exigen gestos de continuidad de ese modelo, para supuestamente generar confianza y garantizar la estabilidad económica y usan como argumento una caída bursátil registrada el lunes 6 de junio, el día siguiente a las elecciones”.

 “Humala hará un gobierno que buscará entendimientos con todas las fuerzas políticas democráticas y organizaciones sociales, pero señaló que el partido fujimorista Fuerza 2011 está excluida por ser éste un proyecto totalitario y corrupto, salvo que cambie”.

“Humala designará a una personalidad de su confianza como presidente del Consejo de Ministros y a un independiente como titular de Economía y Finanzas”.

Bla, Bla, Bla…pareciera que todos quieren hacer el plan de gobierno a Humala. He allí el gran dilema…¿qué va hacer Ollanta Humala para cumplir con la propuesta de mayor inclusión social,  integración regional y otros cambios, en medio de tantos temerosos, en especial aquellos que  se espantan al pensar que pueda alinearse a gobiernos vanguardistas de la región?.

La Luna de Miel

Como toda interacción diplomática en ¿democracia?, las felicitaciones no se hicieron esperar. El secretario de Estado adjunto, de EE.UU. para América Latina, Arturo Valenzuela, felicitó a Ollanta Humala por su victoria y dijo que su país seguirá trabajando con esa nación sudamericana “para avanzar en los intereses de ambos”.

Otro tanto hizo La Misión de Observación Electoral (MOE) de la Organización de Estados Americanos (OEA), al destacar que  el proceso comicial de segunda vuelta en Perú “se desarrolló de manera transparente y pacífica”. Cuanta cordura.

Al ir conociendo el reconocimiento imperial al nuevo presidente peruano a la Janiot no le quedó otra que reportar con mayor serenidad el evento y reconocer que el nuevo presidente de Perú es Ollanta Humala y no Keiko Fujimori.

Otro elemento con el que han especulado los medios de comunicación es el pequeño margen de la victoria de Humala. Hay que recordar ejemplos como el triunfo de George Bush en sus primeras elecciones presidenciales, cuando en un reñido conteo en Florida con el entonces candidato Al Gore, hicieron una maniobra de trampa arrebatándole la presidencia al contrincante. O las elecciones en México entre Felipe Calderón y López Obrador. Definitivamente la CNN parece cada vez más un partido político. 

También la BBC noticias, digital, repara en la polarización electoral de Perú. En una entrevista a Steven Levitsky, profesor de Harvard especializado en gobernabilidad y América Latina, quien dicta clases en Perú desde 2010, dice que Humala, “Ganó con un 20% de 'voto prestado' y que “no es un mandato electoral para hacer un cambio radical, por eso necesita gobernar buscando consensos".

Otros analistas señalan: “en el Congreso las alianzas se harán imperativas y  Gana Perú (partido de Humala) cuenta con 47 bancas en 120. Su bloque parlamentario podría acercarse al de Perú Posible, del ex presidente Alejandro Toledo, quien apoyó la candidatura de Humala en la segunda vuelta, pero aun así, la fortaleza de esa eventual unidad es impredecible…”

En medio de esa escalada de escenarios posibles la realidad es que nada será nada fácil para Humala, ya que se presenta como el hombre del cambio y la expectativa es enorme.

Mientras que la situación social peruana es apremiante. En medio del análisis de lo que vendrá se refieren algunos hechos de importancia. En un reporte de investigación señalan, por ejemplo, “que en Perú hay más de 230 conflictos sociales activos o latentes, la mayoría en áreas rurales pobres que han quedado marginadas del enorme crecimiento económico que disfruta el país desde hace un decenio, gracias en gran parte a las exportaciones de minerales, cuyos precios se han disparado ante el apetito de China.  La mitad de esos conflictos involucran a la comunidad indígena, que ha protestado y  genera violencia.

Sobre el tema de las minas se dice que  cientos de miles de inversiones han sido congeladas hasta que el Gobierno resuelva estos conflictos, e incluso que parte de los 40.000 millones de dólares que algunas empresas extranjeras ya se han comprometido a desembolsar en el país andino, tal negociación está en revisión.

Todos estos conflictos, aseguran, van a ejercer una enorme presión sobre el Gobierno del presidente electo Ollanta Humala, tanto desde el punto de vista político como del gasto público”.

En su cierra de campaña Humala dijo; "Necesitamos un Estado atlético que llegue a la punta del cerro, que llegue a los pueblos de frontera".

Pese a que Perú tiene en la actualidad, según, las tasas de crecimiento económico más altas de América Latina -un promedio de 5% en los últimos diez años, la pobreza es elevada, un tercio de los 30 millones de peruanos es pobre.

El Banco Mundial a dicho: “la mitad de la población carece de saneamiento adecuado, sólo uno de cada cinco peruanos tiene seguro social y la baja calidad de la educación sitúa a Perú en los últimos puestos en la región”.

Un informe de la Organización Internacional del Trabajo (OIT) en conjunto con el Instituto Nacional de Estadística e Informática (INEI) señala que en ese país hay en total, 3,3 millones de menores que trabajan y un 33% de estos tiene menos de 12 años. Además, se calcula que 141 mil niños trabajan en la calle, 101 mil laboran de noche y 87 mil están en contacto con la basura. Otra cifra abismal indica que  2,3 millones de menores tienen trabajos peligrosos en el Perú, aquellos que laboran  en contacto con productos químicos

De allí que el reto de Humala, quien concentró su propuesta de inclusión social, para disminuir la pobreza, tendrá que concentrar esfuerzos en hacer realidad  programas sociales muy concretos, a corto, mediano y largo plazo, a la par de los cambios estructurales y de fondo que se necesitan para impulsar una auténtica y genuina transformación, en donde el pueblo tenga voz, participación. Dejar atrás esa democracia representativa por la participativa será la misión más exigente y complicada.

Para concluir, quiero dar mi palabra de consuelo a Jaime Bayly, periodista y escritor peruano, acérrimo critico de Fidel, Raúl Castro y Hugo Chávez,  el mismo que el 30 de noviembre del año pasado, en conversación con Orlando Urdaneta, televisada  por el canal MegaTV, de Miami, hizo alarde de su humor negro.

Durante el espacio televisivo Bayly, entre otras ocurrencias y de su distinguido invitado, el chico malo de la televisión peruana mayamera dijo: “Yo soy más bien partidario  que un patriota militar venezolano se encargue de que Chávez se reúna con el altísimo, es decir propicie y facilite la cita de Chávez con el supremo hacedor".

Su afamada irreverencia y apestosa intelectualidad hizo gala recientemente en artículos y declaraciones a favor de Keiko Fujimori, obviamente, deseaba su triunfo presidencial, quería lo que fuera menos que ganara Ollanta Humala…pero el pez muere por la boca. Ahora quizás Bayly desvíe un poco su fijación con Chávez y se ocupe de monitorear a su paisano Humala. Le recomendaría que renueve sus lazos de amistad con los Vargas Llosa, que aparentemente  y en contraposición sí apostaron a Humala,  para vitorear su rechazo a Keiko, la hija de Alberto Fujimori, el enemigo político de Vargas Llosa. Quizás se pongan de acuerdo.

Otra verdad es que la mediática internacional no se detendrá y ahora Perú, su presidente Humala tendrá dinamitado cada paso.

El eje del mal se expande…el imperio acecha y la rebeldía de los pueblos pobres se agigante…que ¡Viva Perú!..y  Humala, quien se ha convertido en un acertijo para muchos, deberá demostrar que del  tamaño del compromiso que le ha encomendado la mayoría del pueblo peruano, que pide igualdad, justicia social y paz.

Leónjudi@gmail.com

(*) Periodista



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Yudith León (*)

Periodista e internacionalista.

 Leonjudith@gmail.com

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