El Partido Socialista Unido de Venezuela (PSUV)

En el primer evento de propulsores sobre el partido unido socialista de Venezuela, el Presidente Chávez pone en guardia a la nación, contra la desestabilización interna o traición a la revolución política interna. Nefasta política de funcionarios con intereses particulares y partidistas ajenos a los valores del socialismo Bolivariano.

Vemos aquí las primeras chispas de una revolución política interna a nivel nacional, que en los próximos años sacudirá las Gobernaciones, Alcaldías, Ministerios, Asambleas, botín de los partidos políticos existentes hasta ahora. Esta protesta de Chávez y de su pueblo, contra los estragos del irresponsable manejo del proceso Bolivariano por parte de funcionarios de diversos partidos políticos que han conducido a la sociedad a una enfermedad burocratizada y corrupta. Las sociedades enfermas necesitan cabezas culpables para poner fin a esa pesadilla tecnócrata regional y local. El PSUV, no debe permitir que los intereses de los partidos políticos y de sus miembros irresponsables promulguen una ideología ajena al mandato del Gobierno nacional.

El socialismo venezolano tiene que ser grande, honesto, humano y digno, para que no pueda ser detenido por los contrarrevolucionarios traidores rompe maquinas; peor aun, los desaforados intentos de detener la revolución por parte de los miembros de los partidos políticos confundidos, porque ahora el norte es el sur.

En esta sociedad venezolana, donde todos quieren ser jefes y nadie quiere ser obrero, donde todos son cabezas y nadie las manos, necesitamos urgentemente un partido unificado y único de izquierda que promueva una política responsable. Necesitamos una agrupación política racional dedicada a fomentar la unidad, la investigación técnica y científica para el desarrollo industrial positivo para la sociedad. Si esta serie de objetivos, es bien estudiada, se completa el orden en un campo que hoy esta totalmente desquiciado. Nadie, ni siquiera los más brillantes ideólogos, sociólogos, politólogos, saben realmente adonde nos lleva la unión, siempre y cuando se la practiqué. Viajamos en un tren, que esta adquiriendo velocidad, deslizándose por una vía donde un número ignorado de gente capitalista, nos conduce a puntos de destino desconocidos. Hay una sola cabeza, pero como todos los mercachifles pretenden superar a esa cabeza, hay demonios en esa gente; entonces la mayoría de la sociedad va en el furgón de la cola, mirando hacia atrás. Así llegamos a la conclusión de que estábamos buscando algo… la unión, inexistente en esta forma de hacer política. La revolución socialista, esta buscando algo que se parezca a un socialismo consiente, humano del siglo XXI.

Siempre lo más perjudicial para la democracia, ha sido, es el factor tiempo de la política. Ahora este pueblo tiene la oportunidad de aprovechar responsablemente la continuidad de Chávez en el Gobierno. Ya no hay la excusa del horizonte temporal del político hasta la próxima elección; los congresos, las Alcaldías, las Gobernaciones no carecen de tiempo para la organización necesaria para pensar en proyectos a largo plazo, lo que sucede es que son Instituciones transformadas en botines políticos donde se práctica la deslealtad y la traición, de esa manera los proyectos sociales están encaminados a favorecer a tal o cual partido político y a su huésped de turno. En cuanto al ciudadano común, en ningún otro país se le consulta sobre los más amplios y remotos fines de los Municipios, de los Estados o de la Nación, les comunican sobre problemas concretos, nunca sobre la configuración general de la política preferible; jamás se les pide que piensen acerca de este, y en raras ocasiones en que lo hacen, la sociedad no encuentra una manera organizada de lanzar sus ideas al palenque político, aislados de la ideología se convierten en un eunuco político.

Por estas y otras razones, corremos hacia el derrumbamiento de todos los partidos políticos y sus sistemas. Si el sistema quiere sobrevivir, necesita establecer nuevos lazos con el partido socialista unido y único. Nuevos lazos con la sociedad, nuevos lazos con la moral y hábitos personales, para lograr nuevos valores y ética para el socialismo venezolano. Este simple hecho, atraería a la corriente del partido unido a millones de personas que se mantienen alejadas de la política; uniendo a los hombres y mujeres, pidiéndoles que piensen profundamente en sus propios destinos particulares, así como en la función publica y colectiva. Plantearía profundas cuestiones éticas en la actividad política y social cotidiana; estos planteamientos al pueblo, serían por si mismo, liberador el proceso de asesoramiento social, despertaría y agitaría a una sociedad mortalmente cansada de esperar, de discusiones, de corrupción, para guiarla al sitio que no sabia, ni siquiera ir.

El partido unido contribuiría a aclarar las diferencias que nos dividen cada vez más en esta sociedad. Nos hará descubrir necesidades sociales comunes posibles, en un frente político. De esta manera las políticas diversas se reunirán en un nuevo marco, del cual surgirán inevitablemente nuevos mecanismos políticos. Lo más importante es lograr la disciplina revolucionaria y atraer la atención del público hacia unos fines a largo plazo y no hacia programas maquillaje. Abrir la posibilidad de humanizar la gestión publica, posibilidad que la gran mayoría de la sociedad a dado por perdida, de este modo se podría desencadenar poderosas fuerzas constructivas. Las fuerzas de un socialismo consiente.

Hoy día el impulso estadounidense, promueve el capitalismo para convertirlo en la clave, de toda la globalización en el planeta. La rapidez y la dirección en el aumento de la pobreza y de la propia supervivencia del hombre depende de la decisión del hombre. La indisciplina actual y la inconciencia resultan ya inapropiadas en la construcción del nuevo socialismo.

El hombre y mujer venezolano deben asumir hoy el control consiente y disciplinado de la propia revolución, mientras cabalga en las olas del cambio, tienen que dominar el proceso revolucionario, formando el mañana de acuerdo con las necesidades sociales de la comunidad. Este es el objetivo del partido unido, no solamente la trascendencia del mismo, sino la implantación de un sistema mas humano y democrático, más el sometimiento del propio proceso revolucionario a la guía consiente hacia el socialismo bolivariano. Un desafió de tales proporciones, exigen en nosotros una reacción al cambio, absolutamente nuevo y profundamente nacional. El cambio es esencial para la sociedad y su cultura, el cambio es la vida misma. Pero el cambio sin guía ni orientación, el cambio que no respeta los mecanismos de decisión de un poder central, es el peor enemigo de la revolución; es el cambio que promueve los partidos políticos, llenos de tecnócratas capitalistas disfrazados de revolucionarios; es un asunto gravemente ideológico que afecta los productos de la sociedad, tales como: el arte, la moral, la salud, la educación. Las Instituciones se encuentran en la mente de las personas, y son, sin embargo, entidades independientes de la estructura central, apartadas del pueblo, por su egoísmo en el servicio, por su individualismo en la forma de hacer política social. El partido socialista unido de Venezuela promueve la solidaridad social, con prontitud, eficacia, disciplina y amablemente.

Parece una ironía, que la grandeza del partido unido, se basa sobre el hecho, del desprestigio político del resto de partidos por estar alejados y no ocuparse de la realidad social. Para ellos, los partidos políticos, las acciones sociales son fundamentalmente ilógicas e irracionales, sino son, promovidas y ejecutadas por ellos. Este hombre se conduce de acuerdo con sus residuos y no de acuerdo con sus derivaciones, es decir, las depuradas palabrerías aparentemente plausibles, por medio de las cuales racionaliza y justifica su mediocridad y prejuicios; para esta gente el debate y el razonamiento no constituyen una fuerza motivante en las relaciones humanas. Con esa falsa o confundida ideología han afectado tremendamente las acciones y motivaciones del Gobierno con el pueblo. En efecto las ideas falsas, si la sociedad les cree, las impulsan con tanta fuerza, como las ideas verdaderas y científicas. Estos partidos a lo largo de su historia, se han mostrado sin ideales alimentando una ilusión. Para ellos los ideales son una ideología mas de las muchas que practican, de acuerdo al Gobierno de turno, así continúan practicando las explotación y la expoliación.

El PSUV, debe luchar contra esos usos y costumbres que han promovido estos partidos. La cooperación, la igualdad, la fraternidad, la libertad y la dignidad en la sociedad humana serán parte de las nuevas costumbres que se traducirán en los nuevos valores morales de Venezuela. Moral y Luces en el socialismo Bolivariano del siglo XXI.


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Raúl Crespo


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