Bolívar se equivocó bastante. Errar es de humanos, como lo es también corregir

Bolívar escribió "El manifiesto de Cartagena", si mal no recuerdo, entre 1812 y 13; suelo escribir de memoria, porque la conducta académica me aburre, por eso prefiero la narrativa, tanto que tengo 5 ó 6 novelas escritas; en esto tampoco soy preciso y no voy a perder el tiempo buscando en el archivo, cuántas son. Sólo ahora estoy seguro que tengo dos publicadas, "El crimen más grande del mundo", premio nacional de narrativa Ipas-ME, 2010 y "La mudanza", que según registros y el Ibsn, fue publicada por El Perro y la Rana, pero también en El Blog de Eligio Damas, la cual puede encontrarse siguiendo este enlace:

https://deeligiodamas.blogspot.com/2018/10/la-mudanza-novela_27.html.

En la actualidad, El Perro y la Rana, hasta donde sé con exactitud, estaría por publicar otra de mis novelas, esta con el título de "Los Condenados". Y en el archivo tengo unas tres, como "Cuando quisimos asaltar el cielo", "Sobre los guerreros orientales" y otra sin título aún. Unos cuantos cuentos y narraciones largas, como "Las misas de aguinaldo en Cumaná", "De como Juancho la Pechuga le declaró su amor a la Purpurina", "Al viejo le robaron la batería", "El tío Matías" y etc.; muchos de estos trabajos están en mi blog, "Blog de Eligio Damas.

Esto no incluye unos cuantos libros escritos por publicar; por ahora no creo eso sea posible, como un libro de Historia Regional, varios sobre la política venezolana y uno publicado por Amazon, titulado "Venezuela en una encrucijada. Crónica de un paro".

Volviendo al tema del "Manifiesto de Cartagena" y tomando el de las equivocaciones de Bolívar, es poco frecuente hallar un trabajo crítico de ese documento. Y es así, porque los historiadores "críticos", pese serlo o creer ser eso, optaron por endiosar al Libertador, primero porque la historiografía venezolana de los siglos antepasado y pasado, estuvo imbuida y por ende distorsionada, en cuanto al Libertador, por el romanticismo, cuya expresión más genuina es la "Venezuela Heroica" de Eduardo Blanco y luego el triste trabajo de Marx, conocido como "Bolívar y Ponte", que generó una idea contraria en muchos que, según la cual, "El Libertador era una antorcha apagada" y allí nos entrampamos.

Por Blanco, Rumazo González y otros como ellos, Bolívar fue un semi dios y por eso la historia de Venezuela, como han dicho algunos, sólo se siente y percibe cuando Bolívar entra en escena y así, de esa manera, en gran medida la enseñan o enseñaban, porque ahora dudo que eso enseñen en la escuela. Para Marx, para no referirme a las tristes cosas que dice de Bolívar, éste fue un obstaculizador del proceso del desarrollo capitalista europeo, porque el alemán, en ese momento perdió la brújula dialéctica y le metió al eurocentrismo. Y por eso, muchos historiadores optaron por hacerle el "fo" a Bolívar, tanto que no le criticaron ni en bien ni en mal.

Por esta actitud, los documentos de Bolívar se muestran acríticamente, se comentan, resumen y en general de eso no pasan como si se temiese contravenir la ley de Dios. Y esto se ha vuelto un vicio que amenaza imponer la misma conducta frente a los hechos y personajes posteriores.

Cuando uno lee los comentarios sobre el documento que arriba citamos, encuentra que resaltan como el Libertador, pone énfasis en explicar lo acontecido después en 1811, como la caída de la Primera República, en la definición de federalismo en la Constitución de ese año, lo que pudiera ser una causa, un motivo, pero no fue lo esencial, como tampoco las once razones que allí alude.

Bolívar, en ese documento, no hace mención al mantenimiento del modelo esclavista, pese las rebeliones de esclavos conocidas que no sólo fueron las lideradas por Andresote y Juan Francisco de León, sino unas cuantas que, según los registros de algunos autores, entre ellos Federico Brito Figueroa, pasaron de las decenas y el movimiento de Gual y España, antes de aprobar aquella constitución independentista. Como tampoco hizo alusión a las disposiciones sobre la propiedad de las tierras y ganado realengos, otorgadas a los propietarios, los amos blancos que dominaron la primera república.

Nunca voy a olvidar, como muy joven, intenté indagar el porqué de aquel proceder en El Libertador y alguien, un conocido docente e historiador, se limitó a decirme que se explicaba en la todavía poca perspicacia cultural del autor del documento.

Si seguimos a Bolívar hasta 1816 aproximadamente, vuelvo a repetir, trabajo de memoria, por su condición de clase, su percepción de la lucha y de los intereses, observaremos que para nada le presta valor al problema esclavista y menos a la distribución de la propiedad decidida en la constitución de 1811. Y viéndose envuelto en aquel debate que, en buena medida condujo al fusilamiento de Piar, pese había promulgado en 1816, en el Manifiesto a los pueblos de Carúpano y Río Caribe, la abolición de la esclavitud, optará "por complacer" a los esclavistas que todavía tienen poder en el ejército patriota, y darle su apoyo a la sentencia de un tribunal, nombrado por él mismo, para fusilar a Piar por reclamar la abolición y no por otra cosa.

Pero tampoco hizo alusión El Libertador en "El Manifiesto de Cartagena", hasta donde el terremoto de Caracas de 1812 entró como causa de la pérdida de la primera república, a la distribución de tierras y el ganado realengo, según disposición constitucional. Las tierras del llano y en gran medida la enorme cantidad de ganado que en ella había, sin propiedad, a las cuales el llanero podía apelar sin limitaciones, fueron otorgadas por las leyes de 1811, de la primera república a los blancos criollos. Hay un autor inglés, llegado aquí a combatir al lado de Bolívar, llamado Richard Vawel, vuelvo a la memoria, quien tiene tres libros publicados, en uno de ellos narra, como al transitar por el llano, los ejércitos en los cuales estuvo alistado, debían enviar por delante, partidas de hombres que debían espantar a las inmensas manadas para que los ejércitos pudieran pasar. Y ese ganado y esas tierras "realengas", del rey o sin dueño, a las que el llanero tenía acceso, les fueron entregadas por ley a los nuevos amos republicanos. Y a eso no hizo mención Bolívar en su manifiesto o búsqueda de las causas de la caída de la Primera República.

Pero en esa decisión, en gran medida, hallará cualquiera que estos temas estudie, una fundamental causa del fracaso de la República de 1811 y la aparición de aquel fenómeno telúrico, descomunal que casi acaba con las fuerzas patriotas que fue José Tomás Boves, llamado con sobrada razón, el primer caudillo popular venezolano. Volviendo a la memoria, en este sentido, aparte de los trabajos de Carrera Damas, de un enorme valor, vale la pena leer "La Revolución de 1814" de Juan Uslar Pietri, donde se narra con suficientes pruebas, como la multitud, eso que llamamos pueblo o masas, luchaban contra los patriotas. Por lo que a Boves, no se le puede liquidar, llamándole sólo un general realista.

De manera pues, que si queremos comprender por qué cayó la primera república, es bueno leer el "Manifiesto de Cartagena", pero no quedarse en él, porque fue esa la visión del joven Bolívar, el caraqueño hijo de la clase dominante que no pudo ver en ese momento hasta donde llegaba aquel asunto que tocaba íntimamente sus propios intereses. Por cierto o como decimos coloquialmente "por casualidad", en ese documento, su autor hace mención al monetarismo y la emisión de dinero inorgánico.

Muerto Boves, la aparición de caudillos populares como Páez, hablo del gran caudillo y legendario combatiente popular, no de quien después fue presidente y se contaminó con las nuevas clases dominantes y pasó a formar parte de ellas, la ascendencia de Piar y su inolvidable huella, pese su fusilamiento, el desplazamiento del ejército patriota, en gran medida de los factores de los blancos criollos, tanto que los sureños hablarán de "Bolívar y sus generales negros y mulatos", produjo un cambio radical en la correlación de fuerzas del ejército patriota, una nueva mentalidad y el propio Bolívar, el de 1817, comienza en gran medida a ser otro.

Errar es de humanos y corregir también, sólo que en este caso se requiere ser inteligente y humilde. Es un error garrafal creer en los hombres endiosados, esos que nunca se equivocan y es erróneo pensar que, un humano, nunca pudo equivocarse. Hay muchos combatientes que murieron antes de haber madurado lo necesario para comprender cuánto se equivocaron y, siendo honestos, seguramente lo habrían hecho y rectificado.

Voy a repetir esto. Si algo he admirado en Fidel Castro, es haberle escuchado decir con humildad, frente a las cámaras de televisión, "si de algo sabemos nosotros, es de lo que no debe hacerse". Estaba confesando cuánto se habían equivocado.



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Eligio Damas

Militante de la izquierda de toda la vida. Nunca ha sido candidato a nada y menos ser llevado a tribunal alguno. Libre para opinar, sin tapaojos ni ataduras. Maestro de escuela de los de abajo.

 damas.eligio@gmail.com      @elidamas

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