El Nuevo Orden Mundial

¿Qué hacer y cómo hacer, para que más de siete mil quinientos millones de habitantes puedan seguir poblando la tierra sin tener que sortear diariamente un cúmulo de dificultades, generadas por los problemas económicos, políticos y del medioambiente?, ¿Cómo van a solucionarse los problemas que hoy tiene la humanidad? Son interrogantes que aún esperan respuesta.

Suficientes indicadores existen de qué, a partir de la teoría social tradicional, con sus tradicionales "verdades", no se logrará. Y, no se logrará porque el mundo en que vivimos es distinto al mundo analizado a través de las teorías formuladas hasta ahora.

Es un mundo que se construye a partir de nuevas realidades. Las falencias del presente no podrán ser superadas si las estudiamos utilizando esquemas teóricos del pasado. Por tanto, ninguna ciencia social, por si sola, puede dar respuesta a dichos problemas, hay que verlos desde una perspectiva pluridisciplinaria, multidisciplinaria y transdiciplinaria.

Un cambio de conducta y de mentalidad ante los problemas sociales, políticos, económicos y ambientales es necesario para alcanzar el desarrollo sostenible, lo cual es posible a través de una cooperación solidaria entre los pueblos del universo que detenga una crisis social y ecológica de consecuencias nefastas. El reto es salvar la especie humana para salvar el planeta.

Jaffrey Shachs2 plantea que hay que superar la visión antropocéntrica3 que se ha tenido hasta ahora. El crecimiento acelerado de la población tiende a convertirse en un problema demográfico de grandes dimensiones, es necesario pensar en la prosperidad para todos. El desarrollo económico es una compleja interacción de fuerzas de mercado y planes e inversiones del sector público4.

Por lo que, deben formularse nuevas políticas sociales que den un fuerte impulso a la producción. Necesario es el redimensionamiento de los servicios de salud, la educación y la infraestructura. La política internacional debe ser repensada para alcanzar objetivos globales comunes.

El siglo XXI, se afirmó, con mucha insistencia desde sus años aurorales, sería un siglo lleno de incertidumbres. Dos décadas después de su inicio seguimos preguntándonos, ¿por qué los problemas que hoy tiene la humanidad son tan profundos?, ¿qué podemos hacer, individual y colectivamente, para superarlos?, ¿cómo hacer viables las soluciones planteadas?

Todo parece indicar que siguen siendo interrogantes sin respuesta. Las potencias occidentales, pero sobre todo Estados Unidos, dan muestra de que lo único que les importa es saciar sus voraces apetencias hegemónicas. La cooperación, la solidaridad, la fraternidad, son conductas extrañas a sus intereses. La desigualdad, la inequidad, la pobreza, el desempleo, el analfabetismo, en fin, las injusticias sociales no forman parte de su agenda. Enarbolan falsamente la bandera de la Agenda 2030, de la ONU, pero ignoran sus fundamentos e incumplen sus objetivos; a la vez que, impiden que los países en desarrollo puedan alcanzarlos.

A pesar de ello, nuevas alamedas se abren e incitan al debate profundo, sin posiciones cerradas, sin verdades absolutas. No hay vuelta atrás, el mundo de hoy es otro. Una nueva manera de pensar se abre camino, una visión ecléctica (en un sentido positivo del término), de los problemas sociales, económicos, políticos, culturales y ambientales se apodera del pensamiento universal. Y, ello es necesario porque desmiente la prevalencia del pensamiento único.

Pues bien, una nueva visión de los problemas que hoy tiene la humanidad, y la manera de enfrentarlos, debe tener como punto de partida el análisis de la manera desigual e inequitativa cómo está distribuida la riqueza en el mundo.

Con la firma del Tratado de Versalles (Francia), el 28 de junio de 1919, se puso fin al 1er. Conflicto Interimperialista que vivió la humanidad. Tratado de paz que fue refrendado por cincuenta naciones del universo. Antes de ello, la Alemania del segundo Reich y los países Aliados habían suscrito el 11 de noviembre de 1918 un armisticio a través del cual se propusieron avanzar hacia un proceso de reconciliación y reencuentro amistoso. El asesinato del archiduque Francisco Fernando en Sarajevo, "razón de la guerra", se convirtió en cosa del pasado.

Pero, los dueños del gran capital en el mundo no podían permitir que las naciones suscribientes del Tratado de Versalles actuaran de manera soberana. Así como, tampoco podían desconocer que, con el triunfo del movimiento bolchevique, liderado por Lenin, en Rusia en octubre de 1917, un nuevo mapa político comenzaba a prefigurarse en el paisaje europeo, sobre todo, en Europa Oriental.

Razones estas que los condujeron a apurar la redefinición y reestructuración del Nuevo Orden Mundial que se establecería, concluido definitivamente el 1er. conflicto interimperialista. Edward Mendel House, alias "coronel" House, sería comisionado para convocar a delegados de Estados Unidos e Inglaterra, las dos mayores potencias del mundo para entonces, a una reunión que se realizó el 19 de mayo de 1919, con ese propósito.

Los participantes en la misma habrían de ser los más poderosos dueños del capital de Inglaterra y los Estados Unidos, sobre todo, los grandes magnates del capital financiero:

Por parte americana, los asistentes a dicha reunión fueron John Foster Dulles, futuro secretario de Estado, y su hermano Allen Dulles, tiempo después director de la CIA, ambos perteneciente a un bufete de abogados ligado a los trusts Morgan y Rockefeller, Christian Herter, que también ocuparía años después la Secretaría de Estado, Jerome Greene, asesor del Instituto Rockefeller, W.Shepardson, miembro de la sociedad The Order, Robert Lansing, James Shotwell, Archibald Carey Coolidge y el general Tasker Bliss, todos ellos vinculados a instituciones dominadas por la sección norteamericana de la Round Table. En la delegación británica figuraban lord Robert Cecil, lord Eustace Percy, sir Valentine Chirol, Lionel Curtis, Harold Temperly y Edward Grigg, miembros todos ellos de la Round Table y de la Fabian Society.5

Luego de ésta reunión, … El 30 de mayo tuvo lugar un segundo encuentro, y el 12 de junio, en la tercera reunión, fueron designados Lionel Curtis y Whitney Shepardson, respectivamente, como secretarios de las ramas inglesa y americana de la organización. Asimismo se acordó que cada una de las dos ramas del Instituto adoptara una denominación propia.6

Fueron estos altos ejecutivos de la banca y las finanzas, de la industria y el comercio, lo más granado del gran capital de ambas potencias capitalistas, quienes, en función de ejercer el control absoluto de la economía universal, decidieron conformar el Royal Institute of International Affairs (RIIA) (Instituto Real de Relaciones Internacionales), con sede en Londres; y el Council of Foreing Relations (CFR) (Consejo de Relaciones Extranjeras), con sede en Nueva York. Pues bien, será en estos dos organismos desde donde se ejercería el poder real de ambas naciones y del mundo.

En Estados Unidos el poder real estará en New York y el poder formal en Washington D.C.; mientras que en Inglaterra el poder real se ejercerá desde The City y el poder formal en Downing Street.

Con la conformación de ambos organismos supremacistas, Inglaterra y Estados Unidos, reanudaban su primigenia relación de madre-hijo que históricamente tienen y que hoy, a pesar de las vejaciones y malos tratos a que es sometida la "madre por su hijo", aún mantienen. Da pena ajena ver la manera humillante e indigna, sobre todo en los organismos multilaterales, como Inglaterra se arrastra a los pies de Estados Unidos.

Con el correr del tiempo el CFR se convirtió en el "cerebro del mundo". De su seno salen las decisiones y directrices a partir de las cuales el sistema capitalista internacional como sistema-mundo, ejerce el dominio del capital mundial. Resulta lógico inferir que si dentro del CFR se diseña un conjunto de planes respecto de, digamos, la globalización de la economía y las finanzas, o cuales regiones del planeta tendrán paz y prosperidad, y cuales se hundirán en sangrientos conflictos, y se las decide llevar a cabo, entonces ¿qué duda puede haber que la acción coordinada de personalidades como el presidente de la nación, sus secretarios de estado, defensa, comercio y tesoro, de los principales banqueros y financistas, capitanes de industria, directivos de medios de difusión, militares y académicos, habrá de conducir a resultados concretos, efectivos y, por cierto, irresistibles?7

Por tanto: No existe pueblo, región o segmento económico, social, o político que pueda extraerse a su influencia y es, precisamente, el hecho de haber logrado permanecer "detrás del telón" lo que le otorga al CFR su inusitada fuerza e influencia. Hoy, el CFR conforma una organización discreta de muy bajo perfil público y de alta efectividad, integrada por unos 3.600 miembros del más alto calibre, prestigio e influencia en sus respectivas disciplinas y ámbitos de poder.8

Efectividad que logra alcanzar gracias al enorme poder de Estados Unidos, el ámbito de análisis del CFR abarca al planeta entero. En rigor de verdad, el CFR conforma un poderoso centro de análisis y planeamiento geopolítico y estratégico.9

Decisiones que se implementan a través de diversos organismos e instituciones, entre los cuales, para no hacer la lista muy larga, podemos mencionar los siguientes: Banco de Inglaterra, Banco de la Reserva Federal, Wall Street, Fondo Monetario Internacional (FMI), Banco Mundial (BM), Banco Interamericano de Desarrollo, American Israel Public Affaires Committe (AIPAC); organizaciones para estudios geopolíticos como The Hudson Institute, The RAND Corporation, The Brooklings Institution, The Trilateral Commission, The World Economic Forum, Aspen Institute, American Enterprise Institute, Deutsche Gesellschaft für Auswärtigen Politik, Bilderberg Group, Cato Institute, Tavestock institute, y el Carnegie Endowment for International Peace.10

Son estos los verdaderos centros del poder mundial. Es en su seno donde se decide quienes serán los gobernantes de las potencias capitalistas de occidente. Ejercen un control absoluto de los grandes consorcios y agencias de comunicación en el mundo: CNN, Fox Channel, CBS, NBC, The New York Times, The Daily Telegraph, Le Fígaro, The Economist, The Wall Street Journal, Le Monde, The Washington Post, Time, Newsweek, US News & World Report, y Business Week, son algunas de ellas.

La idea de establecimiento de un Nuevo Orden Mundial desarrollado por la masonería de los elegidos, pero tras la formación de los grupos de la Mesa Redonda y de sus organismos filiales como el CFR y posteriormente Bilderberg…11, tiene que ser inscrito como parte esencial del remozamiento del capitalismo para la consolidación del neoliberalismo.

Cuyos objetivos son los de alcanzar un gobierno mundial en un sistema posnacional carentes de soberanías nacionales. La ONU centralizaría ese poder global, custodiado por el ejército de la OTAN. Una moneda, una religión y una bandera común completan los objetivos a alcanzar por los idealistas del Nuevo Orden Mundial.12

Nos dice, asimismo, María Cristina Jiménez, que todos los sectores conformantes del orden, confluyen en el proyecto común de conquista mundial por parte de la élite financiera internacional.

Y, citando al profesor Carroll Quigley quien en su obra Tragedy and Hope (Tragedia y Esperanza), afirma que:

El poder del capitalismo financiero tiene un objetivo trascendental, nada menos que crear un sistema de control financiero mundial en manos privadas, capaz de dominar el sistema político de cada país y la economía del mundo como un todo.13

Ello, en función de hacer realidad la afirmación de que quien controla el dinero, controla el mundo, porque éste gira en torno a la economía y las finanzas. El dominio de las finanzas de las naciones y su diseño en base a los intereses de la banca internacional se basa en la aplicación de uno de los puntos de la llamada "fórmula Rothschild", que se atribuye al fundador de esa dinastía de banqueros, Mayer Amschel: Permítanme emitir y controlar la moneda de una nación y no me preocuparé por quien haga las leyes…14

La Gran Depresión de los años treinta y el segundo conflicto bélico mundial configuraron un nuevo paisaje geopolítico a nivel planetario. La Unión Soviética se había consolidado como segunda potencia mundial.

La recuperación de la devastación, causada por la guerra, de la Europa capitalista era lenta y llena de incertidumbres. Como ha sido constatado, el Plan Marshall resultó insuficiente para devolverle a esa región la luminosidad que ostentaba en los años anteriores al conflicto bélico.

El mundo quedaba, pues, controlado por dos bloques. De un lado, el bloque imperialista estadounidense que, si bien es cierto había participado en la guerra, no la había vivido. Ni un solo acre de su territorio, ni un solo pequeño taller artesanal, ni un solo puente, ni una sola edificación pública o privada de esa nación fue objeto de los bombardeos de los países del eje. Estados Unidos fue a la guerra, pero no vivió los rigores de ella; fue, incluso, el país a quien menos vidas humanas, le costó dicha conflagración bélica. Del otro lado, la Unión Soviética. Nación que hubo de aportar el mayor número de víctimas humanas, quien por mayor tiempo peleo contra las tropas nazi fascistas, su territorio fue uno de los mayores escenarios de enfrentamiento con las tropas del Tercer Reich, su infraestructura física pública y privada sufrió las consecuencias de los bombardeos de las tropas hitlerianas siendo más destruidas que las de Europa occidental. A pesar de ello, emergió como potencia mundial.

Como dice Juan Carlos Monedero:

La Unión Soviética, con su Revolución de octubre, su coro del Ejército Rojo, las escaleras de Odesa, la resistencia de Stalingrado, la bandera roja en el tejado del Reichstag o el primer viaje al espacio, contó a los proletarios del mundo que era posible lo imposible. La Revolución de octubre puso en la agenda política otra vez problemas tales como la miseria, el hambre, la ignorancia, la enfermedad. Problemas que el liberalismo después de cortarle la cabeza a Robespierre, pretendía solventar en el ámbito privado o en un mercado sin clemencia…15

Pues bien, si éste era el marco a partir del cual se establecerían las relaciones geopolíticas de la postguerra, los dueños del mundo no podían ser indiferentes ante el mismo. Tenían que actuar y, así, lo hicieron.

El crecimiento y expansión del CFR se les estaba convirtiendo en un problema para la toma de decisiones, no para la ejecución de las mismas. Por lo que, la élite de la élite del poder económico mundial decidió crear un nuevo organismo, más cerrado, más privado. Donde, la toma de decisiones fuese rápida. Conformaron el Club Bilderberg. Quienes hoy son los verdaderos dueños del mundo, siempre están al acecho, haciendo realidad cada día la sentencia del filósofo Thomas Hobbes <> (<>). Son los auténticos depredadores que jamás se detuvieron ante nada ni nadie para conseguir su objetivo: la dominación total del mundo. Bilderberg no actúa por dinero, ya lo tiene, sino por poder: anhela el control absoluto de todas las mentes del planeta.16

No olvidemos que:

… Quien tiene el poder tiene la capacidad de crear muchos imaginarios a través de todos los instrumentos de comunicación que controla: las palabras, los periódicos, la televisión, el cine, los actores famosos que trabajan en sus productoras, los diseñadores de ropa de cuyas marcas son los dueños.17

Pues bien, con el establecimiento del Nuevo Orden Mundial, los dueños del gran capital del mundo, se plantean la conformación de un instrumento privado que gobierne el mundo. Un gobierno mundial privado; para lo cual, es necesario debilitar las instituciones de los estados-nación soberanos; conformar un mundo monocultural imponiendo el americanismo, como modelo sociocultural universal; la globalización del sistema financiero como eje a partir del cual se irradiaría toda la actividad económica.

Acciones éstas que deben estar acompañadas de la conformación de un imaginario que haga ver al ciudadano que estamos cerca del caos; por lo que, el nuevo orden mundial neoliberal habrá de constituirse en la salvación. Salvación de un enemigo que hay que crear. Cualquier adjetivo que coloque en entredicho la cualidad moral de una nación les resulta válido en dicho propósito.

Notas:

*Este texto forma parte del 1er. Capítulo de un libro que titulamos: ¿A quién nos enfrentamos? La agresión imperial contra Venezuela. A la espera de su publicación.

1 Nuevo Orden Mundial: en los años setenta, este concepto trató de relacionar la idea de sistema mundial con el tema de la gobernabilidad. Se propusieron medidas concretas para asegurar una distribución más igualitaria de la riqueza a escala mundial. La Organización Trilateral trató de responder a los desafíos del tercer Mundo con el concepto de un sistema trilateral de gobernabilidad del mundo contemporáneo, basado en la alianza de Estados Unidos, Europa y Japón. El concepto de orden mundial reapareció en 1991, retomado por la administración de Bush padre, tras la victoria de la Guerra del Golfo contra el gobierno de Irak. El verdadero significado de este concepto todavía no está muy claro. Parece asociarse a la idea de una Paz Americana, basada en el fin de la Guerra Fría y la consolidación de las democracias parlamentarias y pluralistas. Este nuevo orden mundial tendrá como soporte la hegemonía norteamericana. El gobierno de Bush hijo retomó este concepto, pero en forma más radical… Theotonio dos Santos (2007): Del terror a la esperanza. Auge y decadencia del neoliberalismo. Monte Ávila Editores Latinoamericana. Caracas.

2 Jeffrey Sachs (2008): Economía para un planeta abarrotado. Editorial DEBATE. España.

3 Para nosotros el ser humano es el sujeto histórico fundamental en el fraguado de las sociedades. Lejos estamos de aquella concepción que lo concibe como el centro único de todas las cosas, y que es a lo que normalmente se le llama visión antropocéntrica; que no ve al ser humano como ser social sino solo como ser biológico. Principio y fin de la razón de ser y vivir. Para una mejor comprensión de este tema sugerimos ver de: Franz Hinkelammert, El sujeto y la ley El retorno del sujeto reprimido.

4 Sachs (2008). Ob. Cit.

5 https://larevolucionfinal.wordpress.com/2013/10/04/el-real-instituto-de-asuntos-internacionales-y-el-consejo-de-relaciones-exteriores/. Para mayor información puede verse, asimismo, el siguiente: https://www.globalsquaremagazine.com/2018/07/07/el-testamento-de-cecil-rhodes/.

6 Idem.

7 Adrian Zalbuchi (2003): La verdadera estructura del poder mundial. Publicado por Solidaridad.net, Solinet, el 22 febrero de 2005. España. Para una mayor información sobre el tema véase: A. Zalbuchi (2003): El cerebro del mundo. La cara oculta de la globalización. Editorial Solar. Bogotá. Colombia.

8 Idem.

9 Idem.

10 A. Zalbuchi en su obra señala como miembros encumbrados de CFR a:

David Rockefeller, Henry Kissinger, Bill Clinton, Zbigniew Brzezinski, George H.W. Bush, Madeleine Albright, George Soros, Stephen Breyer, Laurence A. Tisch, Jack Welsh, W. Thomas Johnson Richard Cheney Samuel "Sandy" Berger, John M. Deutch, Alan Greenspan, Stanley Fischer, Anne Krueger, James D. Wolfensohn, Paul Volcker, John Reed, Robert E. Rubin, Gral. Alexander Haig, Richard Holbrooke, Louis V. Gerstner, Condoleeza Rice, Robert Zoellick, Elliot Abrams, William Perry, Mark Falcoff, Paul Wolfowitz, Richard N. Perle, y Richard Armitage, entre muchos otros.

11 Cristina Martín Jiménez (2017): Los amos del mundo están al acecho. Bilderberg y otros poderes ocultos. Planeta S.A., Madrid. España.

12 Idem

13 Idem.

14 Idem.

15 Juan Carlos Monedero (2018): La izquierda que asaltó el algoritmo. Editorial La Catarata. Madrid, España.

16 Idem.

17 Idem.



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Nelson Pineda Prada

*Profesor Titular de la Universidad de Los Andes. Historiador. Dr. en Estudios del Desarrollo. Ex-Embajador en Paraguay, la OEA y Costa Rica.

 npinedaprada@gmail.com

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