Luis Britto, la tentativa de independencia, oleadas de terrorismo contra Maduro, “cosas veredes”

De "cosas veredes", se dicen tantas cosas. Como que lo dijo el Quijote a Sancho, pero quienes al parecer se han tomado el trabajo, que debe ser muy tedioso, de buscar la frase en el libro cervantino, aseguran que allí no está, sino en los cantos de gesta y particularmente en el Mío Cid.

Pero en todo caso, alude a las cosas de las que se habrán de hablar y las cosas esas son de las mismas que, en el lenguaje coloquial venezolano, se dice que "veremos". "Muchas de ellas veremos amigo Sancho", pudo haber dicho el Quijote, que no dijo. Y hasta las que faltan por ver y sobre todo las que hemos visto.

Mucho hay que hablar de las tantas cosas que si dijo Luis Britto García en sus declaraciones al diario Correo del Orinoco el día 17 de enero, como de las que no dijo. El asunto, en nuestro caso, es que quien las dijo, goza de todo el afecto que merece y como quien opine con respeto por sí mismo, todas las personas y las cosas que trata. Y es sencillo comprender que uno, por su origen, que alude a todas las cosas que nos son inherentes, sienta gran admiración y hasta solidaridad por la opinión de Luis Britto. Esto es tan así que todo lo escrito hasta aquí lo revela, por lo menos es esa mi intención, como también las otras veces que hemos intentado elaborar una respuesta discrepante contra otras opiniones suyas. Porque pesan demasiado.

Ante la primera pregunta del periodista, formulada en los siguientes términos, "Desde el punto de vista del devenir histórico venezolano ¿en qué punto del camino cree usted que nos encontramos?", interrogando como quien busca algo que le agrade y no le sorprenda para nada el hallarse de repente una cucaracha dentro de la gaveta de la ropa interior, el entrevistado respondió:

"Estamos en la tentativa de romper nuestras relaciones de dependencia con Estados Unidos y varios países europeos, y de ir más allá del dominio que nos impone en el orden interno una burguesía parasitaria que siempre ha vivido de explotar los favores del Estado. Dentro de esa etapa, hemos llegado al punto en que ambos poderes, coligados, han decidido utilizar toda su fuerza, todos sus recursos, para acabar con la intentona."

Pese el periodista no lo preguntó, pudiera no haber estado en su interés, pues muchos diríamos lo mismo, si advirtío que en eso estamos desde los tiempos de la corona y más cuando el capital extranjero puso sus pies en Venezuela. Muchos historiadores, entre quienes hay bastantes apoyando acríticamente ahora a Maduro, han encontrado lo mismo en las luchas de Cipriano Castro y hasta en la administración de Medina. Y como el mismo Britto lo dirá más adelante, las luchas guerrilleras y no guerrilleras de las décadas del sesenta y setenta, también se empeñaron en eso. ¡Y hay que ver la magnitud del fracaso en aquellos intentos!, entre otras cosas, como dice el insigne escritor "En esa oportunidad los movimientos renovadores fracasaron porque, aunque hubo importantes fracciones del ejército que los apoyaron en rebeliones como el Porteñazo y el Carupanazo, a la larga una guerrilla muy mal pertrechada no pudo vencer a un ejército muy poderoso en un escenario rural, cuando Venezuela había devenido esencialmente un país urbano."

Si no entiendo mal y eso no sería extraño, "los movimientos renovadores", no alcanzaron sus metas porque "a la larga una guerrilla muy mal apertrechada", no estuvo en capacidad de vencer a un ejército poderoso. Es decir, si hubiese estado mejor armada a lo mejor sí y la historia hubiese sido otra. La debilidad de este juicio, aparte de partir de un deseo, es que supone al contrario en el ring amarrado y cerrado todos los espacios e incapaz de renovarse y mejorar también su armamento hasta mucho más allá de la lo que pudiera haberlo hecho la guerrilla, teniendo muchas facilidades para hacerlo, como al ejército gringo a la pata y el apoyo de casi todos los gobiernos del continente.

Pero entiendo que Britto no quiso ser lisonjero, pues no es de esa estirpe, pero si generoso con aquella gente que puso empeño, llegó al extremo del sacrificio, sólo a cambio de un sueño, como aquello de intentar "Tomar el cielo por asalto".

Britto, siendo Britto, dejo caer otro juicio para no quedar desarmado, como que los guerrilleros pretendieron dar la lucha por el cambio en Venezuela desde un escenario rural, despoblado agregaríamos nosotros, "cuando Venezuela había devenido esencialmente un país urbano". ¡Y hay que ver - cosas veredes- todo lo que eso significó y significa! Aquel intento se frustró porque la dirigencia no estuvo a la altura de las circunstancias, como que la realidad era distinta a la que ellos imaginaron o la copia que asumieron, copia al fin, se afincaba en otra realidad.

Es decir, estamos, como advirtió Britto, en esa tentativa desde antes y más ahora, digamos de cuando Chávez accedió al poder. Pero de allá a aquí, han transcurrido 20 años y sería importante se nos diese una muestra de cuánto hemos avanzado. Y no es valedero decir como el tango que "veinte años no es nada".

El entrevistado por Correo del Orinoco, como refiriendose a nuestra solicitud, ha dicho, " Pomposos sacerdotes, sublimes intelectuales, desenfadados dueños de los medios de comunicación, supuestamente dinámicos empresarios, desinteresados operadores de ONG, desgañitados terroristas, paramilitares hamponiles, todos fingen autonomía e independencia, pero a la larga confirman el adagio de que por la plata baila el mono, y de que quien paga el mariachi escoge la canción."

Y ese es el cuadro venezolano de hoy o para decirlo en el estereotipado lenguaje de gusto de alguna gente, en él se pintan estructura y superestructra venezolanos de hoy, habiendo transcurrido la bicoca de 20 años o lo que es lo mismo, estamos "apenas en la tentativa de romper esas relaciones", como dijo Britto. Y esto también significa, aunque Britto no lo diga, y eso es lo malo que no lo diga, que es inadecuado, por decir lo menos, que estamos en una etapa de trancisión, por mucha sea la licencia que uno le dé al lenguaje y más aquello en la de "no retorno".

Y si lo anterior no es suficirnte o está incompleto, añadamos que como también dijo Britto, "Fedecámaras ni reculó ni se escondió". Luego de verificar asombrada que tras participar en un golpe de Estado sangriento nadie les exigió responsabilidades ni los acusó penalmente, no han dejado de oponerse por todos los medios, abiertamente, con todo el poderío de los medios de comunicación y de las organizaciones que financian, a todas las medidas progresistas del Gobierno."

Fedecámaras no murió, no está muerta y ni siquiera anda de parranda y el capital internacional que le apoya, desde fuera y dentro, tampoco, de donde eso del proceso de trancisión y el no retorno, parecieran no tener mucho sustento, a menos que uno, no es que le dé licencia al lenguaje, sino que le desate absolutamente las amarras y hable sin parar y cordura. Y eso lo confirma el entrevistado del Correo del Orinoco.

¿Y a quién habrá que cargarle la responsabilidad de esa omisión? Por supuesto, de nuestra parte no existe la idea de señalar a Maduro, porque eso sería un error, como sería eximirlo de la culpa, en palabras de Luis Britto, de no saber aprovechar "la ayuda del más poderoso de los factores, que es la soberanía popular que le ha conferido al Gobierno amplísimos poderes para actuar en todos los campos."

Y dice lo anterior porque "Hay normas que sancionan la usurpación de funciones y los intentos violentos de toma del poder: debemos aplicarlas. Hay normas que permiten adoptar medidas de control de precios y ganancias, erradicar la especulación y el abuso de la posición de dominio económico: debemos también aplicarlas.".

Britto, como hemos visto, si bien no hace críticas abiertas al gobierno, es su estilo; además carga con la enorme responsabilidad de su palabra, estando como estamos en una confrontación con el imperialismo y en los como permanentes intentos de liberarnos de sus ataduras, sin pasar por alto que al saltar uno debe cuidar los detalles, como no caer donde no debe por el ansía y hasta la necesidad de desatarse, si hace sus críticas o advertencias; y quiero llamar la atención que no habla de "trancisión" ni "estado de no retorno" sino más realista y libre, sólo de la tentativa de liberarnos de nuestras relaciones de dependencia con Estados Unidos.

Pero no hay duda que, hablando de Maduro, "Ha resistido por lo menos tres oleadas de terrorismo callejero, un intento de magnicidio, mil y una intentonas de golpe de Estado, millares de amenazas de invasión, conjuras diplomáticas de todo tipo, y sigue en el poder."

Como también es cierto que no ha podido "derrotar la guerra económica a través del bloqueo y la hiperinflación." Pese Britto, como con demasiada bondad, lo atribuye a lo azaroso, algo no propio de un científico social como suele ser; es más, como lo es académicamente, al decir "En lo que ha sido menos afortunado es en derrotar la guerra económica a través del bloqueo y la hiperinflación."

Pero pese no atribuirle la culpa a otros, como suelen hacerlo personajes como Pascualina Curzio, Britto hace una advertencia, al parecer dirigida a esos que se la pasan silbando iguanas o esperando el primer autobús que pase que "no necesariamente caerán ni el Imperio ni su divisa para esta tarde." Y tiene fundamento, porque hay quienes eso esperan, mientras se sacan las liendres y se hunden las butacas de sus oficinas o de las camionetas negras de alto actonaje y costo. Y la gente, la realidad demanda ya medidas, espera soluciones.

Y no se queda allí Britto con su inconformidad, dentro de su apariencia acrítica que le impone lo que cree su obligación frente a la contradicción fundamental, sino que enfatiza: " El pueblo nicaragüense le negó su voto al sandinismo cuando este intentó aplicar medidas neoliberales." Recordemos como antes se descargó contra la "Ley de Inversiones Extranjeras" aprobada no hace mucho por la ANC, por considerarla contraria al interés nacional.

Y también que "El imperio tiene múltiples y poderosas maneras de confundir al pueblo, y las está aplicando todas. Las más eficaces son las que atentan contra los logros del bolivarianismo en elevación del nivel de vida y acceso a la salud, la educación y el trabajo. La gran batalla por la perduración del bolivarianismo y del mismo pueblo venezolano hay que darla en esos campos." Dicho de otra manera, derrota al gobierno en la lucha por asuntos puntuales en la vida del venezolano, el comer, salud y educación y muchas cosas más

Y esto último es vital. Dormirse en falsos laureles, solo en eso de haberse mantenido en el poder por 20 años y resistido tantos embates, no es suficiente. Como es insensato e irreal inventarse un país y realidad distintas, no entender el carácter de los reclamos y la necesidad de cumplir con la obligación de respetar lo participativo y protagónico. Y peor, encerrarse en pequeños grupos, especie de vegueros o pequeños terratenientes que se reparten los derechos.

Dijo también Britto "El pueblo nicaragüense le negó su voto al sandinismo cuando este intentó aplicar medidas neoliberales." Y a Pérez, esto no lo dijo Britto, habiéndole elegido pocos meses antes con el 65% de los votos y con baja abstención, le sorprendió el Caracazo.Y en este sentido, el de las medidas neoliberales, se escuchan muchos ruidos aguas arriba. ¡Hay que cuidarse de alcaldes y concejales, generalemente poco advertidos, armados y vestidos de lo usual, dada una orden confusa, no desaten su vieja cultura.



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Eligio Damas

Militante de la izquierda de toda la vida. Nunca ha sido candidato a nada y menos ser llevado a tribunal alguno. Libre para opinar, sin tapaojos ni ataduras. Maestro de escuela de los de abajo.

 damas.eligio@gmail.com

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