Lenin: De la chispa brotará la llama

Luego de  varios contratiempos llevadas por largas, tediosas e interesadas discusiones, donde no faltaron los egoísmos y personalismos, las intrigas y ambiciones de quienes  alimentaban situaciones entre la dirigencia revolucionaria que logro gestar la primera revolución socialista del mundo, surgió al fin el 24 de diciembre de 1901 el primer número de ISKRA (La Chispa). Tal era el titulo del periódico, que logro penetrar muy rápido en la Rusia prerrevolucionaria, teniendo gran repercusión en los círculos revolucionarios de la época.

La idea de crear el periódico es de Vladimir Ilich Ulianov, quien más adelante asumiría el nombre de Lénin; Ulianov, se convierte en Lénin, firmando por primera vez un artículo con ese nombre en el número 2,3 de la revista Zaria, con fecha de diciembre de 1901; Lénin, es el nombre que adoptara y con el será reconocido en la posteridad, es su nombre de escritor y para su actividad de propagandista revolucionario. Este corto exordio, es para recordar el 144 aniversario del gran revolucionario que fue el magnánimo Lenin, quien había nacido un 22 de abril de 1870 a orillas del Volga, el rey de los ríos rusos, en la antigua Simbirsk, pequeña ciudad ubicada a 1500 kilómetros de san Petersburgo y a 900 kilómetros de Moscú, allí nació el tercer hijo de los esposos Ulianov, su tercer hijo, el cual recibió el nombre de Vladimir, que en viejo eslavo significa : el que denomina el mundo; esa es  la cuna  del líder obrero más grande que ha dado la historia. Lenin dirigió con el resto de cuadros bolcheviques la primera revolución socialista de la humanidad. Sus primeras palabras en la tribuna del Congreso de los Soviets (Noviembre de 1917) fueron: “Ahora procederemos a la edificación del orden socialista". El sueño y el anhelo de Marx y Engels se hicieron realidad.

La democracia y el partido revolucionario, fue el gran dilema del siglo XX, y el periódico La Chispa fue una palanca de organización y de dirección del proceso revolucionario, que lograba atraer a las diferentes corrientes políticas que se adherían a la revolución y fundamentalmente a los revolucionarios rusos que para el momento eran llamados socialdemócratas por su adhesión al marxismo, interesados en vincular al movimiento obrero a la teoría que sustentaban, el pensamiento de Marx y Engels.

Para el año 1903, se da el  Segundo Congreso del Partido Obrero Socialdemócrata, en el cual surgen diferencias que no habían sido asomadas en el periódico, entre Martov y Lenin, creando fisuras en cuanto al tipo de partido. Según Moleiro “Lenin, propendía a crear una vanguardia de la clase obrera, rígidamente disciplinada y rigurosamente organizada  a través del centralismo; por su parte, Martov quería un partido más o menos laxo, que lo hacia poco eficaz para luchar en un país atrasado y sometido a un régimen tiránico”; al pasar los años germinarían otras diferencias, pero en ese momento, Lenin, obtuvo la mayoría, de allí viene el nombre de bolcheviques ( bolschivo= mayoría); la minoría que personificaba Martov, perdió la votación, que fueron los mencheviques ( menshivo= minoría).

La vida de Lenin, estuvo preñada de muchas contradicciones, de rectificaciones y de interpretaciones, de traiciones, pero al final, posibilitando con todo ello, el asalto bolchevique al poder en 1917, un proceso largo y espinoso que había comenzado por los años 1892, viviendo múltiples de experiencias políticas, pactos y alianzas, pero con la certeza de luchar y hacerse el poder para la clase obrera. Hoy, sabemos que en Rusia hubo revolución, gracias al modo organizativo que Lenin le supo imprimir a su partido.

Por ultimo, para ser honestos con la historia, Lenin, estuvo consciente de los errores cometidos, al sustituir al proletariado por la vanguardia del partido, citando nuevamente a Moleiro, cuando el bolchevique mayor,” años después cuando gobierna y comienza a sentir en torno suyo el vacío creado por la burocracia, lo veremos intentando rescatar el derecho a disentir procurando inútilmente restablecer la democracia en el partido del cual fue uno de los grandes jefes”.

La historia, siempre es una advertencia del porvenir de los pueblos, pero indudablemente que Lenin, fue el gran constructor del gran Estado socialista, y seguirá siendo el gran motivador para la lucha por redención social de los pueblos en lucha.

Referencias:

Moleiro, M (1991). El socialismo ha muerto ¡Viva el socialismo! Monte Avila editores. Caracas.

Walter, G. (1974). Lenin. Ediciones Grijalbo, S.A. México. Quinta edición.

hriverat1@hotmail.com



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Heriberto Rivera


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