¿Estamos realmente construyendo el Socialismo del Siglo XXI?

Para algunos pueda que sea sorprendente hacerse esta interrogante, pues en el ambiente en el cual nos desenvolvemos a diario se observa muchas contradicciones entre lo que se dice y lo poco o nulo que se hace en función de tal meta. El socialismo nunca nos va a caer del cielo, como una dadiva del todopoderoso, por el contrario es un proceso que se inicia en el pensamiento primero de cada uno de nosotros, en el estudio vinculante y luego en el accionar cotidiano, en el pregonar con el ejemplo, en ser coherentes, en no ser solo teoría sin la praxis del compromiso social. Hoy les recuerdo a quienes puedan leer este mensaje, que cuando el gran viejo Carlos Marx realizo su obra EL CAPITAL, coloco como premisa central que el principal recurso es la riqueza humana, el ser social, las capacidades y potencialidades humanas, de allí la relevancia de que la revolución Bolivariana ha puesto en la palestra de las ideas el socialismo como la única posibilidad para reivindicar al ser humano; el proyecto político del socialismo liderado por el Presidente Chávez, genera mucha roncha aún entre sus seguidores quienes se han aprovechándose de las circunstancias que los llevaron a ser gobierno (gorra roja) para obtener beneficio personal sin importarle la meta fundamental de la construcción del socialismo, por eso se observan como muchos planes y programas están desentendidos, sin vinculación con el Proyecto Nacional Simón Bolívar ( primer plan Socialista) son los mismos que hablan de un chavismo sin socialismo, y hacen todo lo que este a su alcance  por suprimir el desarrollo de las capacidades y potencialidades de las personas, niegan y obstaculizan el empoderamiento del pueblo porque eso puede significar que sigan fortaleciendo la acumulación de poder y beneficios personalistas. El socialismo es un proceso que  asumiéndose desde lo cotidiano con visión geohistorica   genera una construcción polémica producto de su naturaleza, ya que en su construcción hacen vida hombres y mujeres formados en los antivalores generados por el capitalismo, a la par es producto de la historia siendo esta camino de la verdad, émula del tiempo, depósito de las acciones, testigo de lo pasado, ejemplo y aviso del presente, advertencia de lo por venir, y de los errores cometidos en el pasado, donde una clase dirigente usufructo el poder en nombre del socialismo, es una actitud consustancial con el humanismo, con la ética del discurso que debe superar la sola intencion de la vanagloria de las viejas practicas políticas de la demagogia. El socialismo desde siempre fue satanizado por sus enemigos, los explotadores acompañados por la jerarquía ungida del dios terrenal. Pero hoy estamos llamados a unir las diferentes fuerzas a reconocernos como factores indispensables reconociendo las debilidades y abriendo paso a las oportunidades colectivas dejando atrás el dogmatismo y las exclusiones oportunistas que solo ven enemigos a  quienes hacen la critica que permite ver la luz para poder avanzar en esta cruzada por el socialismo del siglo XXI. A manera de conclusión, la construcción del socialismo del siglo XXI requiere el asumir la ética como principio y acción ya que es esta un componente esencial de la acción política; es la meta y la mas sagrada conquista de la Revolución Bolivariana, y debe ser el hilo conductor en el proceso de su implantación, consolidación y desarrollo mediante el accionar político individual y colectivo. Seguiremos dando la pelea por la cual asumimos un compromiso desde la primera juventud......Heriberto Rivera. 
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Heriberto Rivera


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