Ni terricola, ni marciano…yo soy del planeta agua

Diego José, está en el parque con sus amigos, luego de corretear y jugar hasta el cansancio decide reposar un rato. En el marasmo de la tarde, en "la hora del burro" como dicen en el campo, Diego se va adormeciendo. De repente escucha un fuerte ruido entre los árboles, ve un resplandor. Mira y llama a varios de sus compañeros, pero nadie le hace caso. Valiente y curioso como es, decide ir solo.

Al llegar se le acerca un niño larguirucho y con ropas extrañas. Ambos se miran de arriba abajo, como quien ve a un extraterrestre. Larguirucho le pregunta a Diego

-¿Eres un Terrícola?

Diego -¡No, no soy un terrícola!

Larguirucho -¿Eres Marciano?

Diego -¡No, tampoco soy marciano!

Larguirucho se ofusca y dice: -¿Si no eres terrícola, ni marciano, que eres y de dónde eres?

Diego -Ni Terrícola, Ni Marciano ¡Yo soy del Planeta Agua!

Larguirucho se molesta y grita: -¿Y DÓNDE QUEDA ESE PLANETA? ¡He recorrido toda la galaxia y no he escuchado hablar de él!

Diego -Es un planeta azul, hermoso. En cada extremo tiene algo de blanco por los hielos permanentes. El color azul, es por la abundancia de agua. Está lleno de vida y de millones de especies.

Larguirucho se sorprende -¿Abundancia de agua y de vida? ¿En dónde, si la galaxia entera es un peladero?

Diego -El 70% del la superficie de mi planeta es agua, el 85% de nuestros cuerpos es agua, igual que el 70 a a 80% del cuerpo de cada criatura que vive aquí es agua.

Larguirucho confundido pregunta -¿Y cómo te mantienes de pie, si eres de agua, deberías escurrir por el piso o flotar en el espacio?

Diego responde -Nuestros cuerpos están divididos en células, que forman cada órgano y cada célula contiene 70% de agua. Se forman tejidos, órganos, músculos y huesos, por eso tenemos formas, al igual que los animales y arboles que son los otros seres de este planeta privilegiado.

-Larguirucho cuestiona-Vi desde el espacio, una gran masa azul, que se mueve con mucha fuerza, pero es salada.

Diego -El 97% de toda el agua del planeta de donde soy, está en los mares y es salada. No se puede consumir directamente

Larguirucho pregunta intrigado-Entonces, si no las puedes utilizar para que les sirve.

Diego -No se puede beber directamente; pero ellas regulan el clima del planeta y permiten la vida, el movimiento bravío que dices, es por la fuerza de atracción que ejerce la luna sobre los mares y forma las olas.

Larguirucho sigue sin entender-Ósea la luna, les quiere robar el agua. En mi planeta la hubiéramos destruido

Diego -Los cuerpos celestes atraen a otros cuerpos. Si vienes del espacio lo debes saber. La luna es importante para la vida en el planeta.

Larguirucho dice de donde viene-Si yo soy de Ganimedes. En mi planeta se habla de Uds., como una civilización bárbara, guerrerista, contaminadora, egoísta, inconsciente, peligrosa que está destruyendo todo a su paso.

Diego -En parte es verdad, pero eso es una larga historia y no son todos los habitantes de esta esfera azul; mejor hablemos del agua y del nombre de mi planeta.

Larguirucho vuelve a preguntar-Entonces, ¿dime donde queda ese planeta, movido por la magia del agua?

Diego -Estás parado sobre él, somos el tercer planeta de la Vía Láctea y gracias a esa posición es posible la vida en el planeta.

Larguirucho se ofusca con facilidad-¡Sigo sin entenderte nada! ¿el planeta se llama tierra o agua?

Diego -Oficialmente este planeta donde estamos ahora se llama Tierra, porque los humanos o seres dominantes viven sobre la tierra y es un nombre que le dieron desde que aparecieron las primeras personas y se ha transmitido de generación en generación.

-Pero el agua es una de las sustancias más abundantes y es el elemento que principalmente permite la vida en el planeta. Por eso considero que debería llamarse Planeta Agua y no Planeta Tierra.

Larguirucho reflexiona-Entonces, si eres un acuícola y los demás seres son acuícolas, deberían valorar mucho el agua.

Diego -Si la valoramos, porque si no la tomamos moriríamos. Pero, pocos la cuidan, tal vez sea por su abundancia, que sienten que es infinita.

Larguirucho pregunta con intriga-Ósea que el agua se les puede acabar; entonces ya no sería el planeta agua y tu dejarías de ser acuícola. Entonces como serian llamados al extinguirse el agua.

Diego -Seriamos llamados los irresponsables, los humanos irresponsables. Las generaciones irresponsables.

Larguirucho concluye

-Después de escucharte, creo que tienes razón

Larguirucho, se quedo pensativo, observando todo lo que pasaba a su alrededor. Justo en ese momento comenzó a llover. Tomó muestras de agua y del suelo y se dirigió a su nave. Antes de irse le dijo a Diego

- Nosotros no destruiríamos el elemento que nos da la vida o la energía.

-Nos vamos a otro planeta donde haya más conciencia. Adiós terrícola o acuícola o cómo te llames o lo que sea este extraño planeta. Hasta el infinito

Diego se despide

-Disculpe le recuerdo otra vez que Yo soy del planeta agua. Soy un acuícola. Hasta el infinito






 



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José Gregorio De Sousa Infante

Licenciado en Estudios Ambientales. Abogado. Comunicador Social. Guardaparque

 ecoinfante@gmail.com      @joseinfante2016

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