Las Cuentecillas de la derrota: Zulia

Publicados los resultados de las elecciones del 23 de noviembre pareciera estar todo dicho pero también todo preparado para sacar en el Zulia algunas cuentecillas de nuestra, a mi entender, provocada derrota.

Desde que la Revolución llegó al poder en Venezuela, en el Zulia parece haberse convertido en costumbre que un determinado sector, por cuotas de poder, comploten de manera rastrera en cada una de las oportunidades que ciertamente hemos tenido para consolidar esta importante y estratégica plaza electoral.

De ninguna manera desfalleciendo hacia este fin hoy más que nunca se torna obligado que una Comisión Política de la Presidencia, sin nada de micrófonos, se avoque ha desmarañar ese supuesto intríngulis que se viene escudando bajo la idea fecal de que Manuel Rosales, en el Zulia, es imbatible.

Ya con cierta antelación denunciábamos el modo aberrante y poco justificado de cómo la mayoría de las instituciones del gobierno nacional atendieron el compromiso para con la Revolución este 23 de noviembre. Haber visto cómo del modo más desvergonzado “capotearon” sus responsabilidades durante todo el proceso nos da una idea precisa de quiénes serán nuestros futuros verdugos si no logramos, con tiempo, depurarnos.

Como en anteriores ocasiones fue a partir de Caracas desde donde se pretendió idear la orientación y el perfil de la campaña. Manuel Rosales solamente le quedó escudarse y levantar los estandartes de la zulianidad para capitalizar y hacerse de todo aquellos indecisos que sorprendidos ante la inesperada forma como el Presidente desaforada e insultantemente pretendió polarizar y atraer hacia sí una regional confrontación, terminaron votando por el que se veía menos agresivo y más “político”.

En cuenta a los numeritos de Maracaibo, estos sin duda corroboran el principal y más caro error de nuestro equipo, el de delegar exclusivamente en el equipo de Henry Ramírez todo el seguimiento y control de Maracaibo en el proceso del día 23 de noviembre. A partir de que su derrota fue evidente de manera notoria no mantuvieron la moral y el combate hasta el final.

Hechos inocultables como el que la Oposición logró sobornar y manipular a una tantos delegados, Coordinadores de Centro y “líderes” fue otra gran realidad que no hace otra cosa que evidenciar la enorme e indiscutible inyección de capitales extranjeros en estos comicios.

Lo que hoy más alarma y crudamente se deriva de los resultados de estos comicios del 23 de noviembre no es simplemente el conocido revés de unas elecciones, sino el choque anímico y moral de nuestra verdadera militancia, esa que sin miramientos está siendo perseguida y seguro será irremediablemente botada de la Alcaldía de Maracaibo.

La Oposición y sobre todo Manuel Rosales tiene claro lo que le espera. Sus probabilidades de continuar en el poder las sabe sujetas a si logra con eficacia desarticular el chavismo en la región. Mas ahora cuando tenemos por delante otra histórica hazaña, la Reforma Constitucional.

waldomunizaga@hotmail.com


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Waldo Munizaga


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