Este es un momento transparente para observar conductas y definir la propia.
Estados Unidos el 2 de diciembre de 2025 declaró que intervendría a voluntad en el hemisferio por recursos y para expulsar potencias extranjeras.
Ningún gobierno de los llamados progresistas rechazó esa política aunque aceptarla da pie para una acusación de traición a la patria.
El 3 de enero 2026 Estados Unidos la utilizó en Venezuela, bombardeó en cuatro estados y secuestró al presidente y su esposa.
Alguna prensa está haciendo hincapié en hechos laterales pero lo rotundo es que se trata de una conducta estadounidense centenaria en diferentes partes del mundo.
La agresión permite observar la conducta de los grandes propietarios, los gobiernos, los partidos, la opinión pública.
También la de personas del entorno que a su vez ven la nuestra.
Saber quiénes aplauden la intervención estadounidense y cuáles a gobiernos independientes.
La realidad es que hay millones que quieren soberanía y millones que siguen a Estados Unidos en el uso de la fuerza militar.
En Venezuela el momento es de enfrentamiento porque los amigos de Washington ya se sumaron a los misiles extranjeros.
Allende dejó clara su posición frente a Estados Unidos y sus socios locales recorriendo el palacio con una metralleta.
No se trata de calificar a los seguidores de la potencia sino de derrotarlos.
El presidente estadounidense aseguró (03.01.2026) que "el dominio de Estados Unidos en América Latina no será cuestionado nunca más". DW
Ese es el tema sobre el que hay que definirse.