luego de ser secuestrados, el pasado sábado, por Estados Unidos (EE.UU.). Asimismo, repudiaron la intervención militar perpetrada por la administración de Donald Trump contra el país suramericano.
Las protestas, en varias ciudades del mundo rechazan la agresión directa contra la soberanía nacional y el ataque contra el orden democrático con pancartas de "No a la agresión imperialista contra Venezuela" y consignas de "Fuera yanquis de Latinoamérica".

En distintas ciudades brasileñas como Florianopolis, Salvador, Belo Horizonte, Río de Janeiro, Porto Alegre y São Paulo; se registraron manifestaciones este lunes contra los crímenes de EE.UU. en Venezuela, con las consignas en rechazo a los ataques contra la nación suramericana y denunciar el secuestro del presidente Nicolás Maduro y Cilia Flores.

En el Reino Unido organizaciones que forman parte de la sección británica de la Internacional Antifascista (AFI) se movilizaron frente a Downing Street en solidaridad con Venezuela. Las protestas de más de 1.000 personas en las calles de Londres se opusieron a la guerra contra Venezuela dejando claro su apoyo al pueblo venezolano y exigiendo el regreso del presidente Maduro y de la primera combatiente, Cilia Flores. Además apoyaron el derecho de la nación suramericana a la autodeterminación.
La AFI organizó un micrófono abierto, que reunió a ponentes de diversas organizaciones para hablar sobre la inspiradora lucha y resistencia en Venezuela, así como sobre la importancia de la solidaridad internacional. Los manifestantes demandaron "el fin del apoyo británico a la agresión contra Venezuela, la devolución inmediata del oro robado a Venezuela que se encuentra en el Banco de Inglaterra".

La agresión estadounidense hacia Venezuela viola el orden jurídico internacional: la Carta de las Naciones Unidas, el principio de no intervención, el derecho internacional humanitario y los derechos humanos.

Las movilizaciones en mundo han reiterado la denuncia del verdadero objetivo del gobierno de Estados Unidos que no es otro que apoderarse de los recursos naturales del país, en especial de sus vastas reservas petroleras.

Las protestas en varias partes del mundo expresan su rechazo contundente a la política intervencionista del gobierno de Estados Unidos contra Venezuela y la vez son una respuesta antiimperialista dejando claro que no se permitirá que se pisotee la soberanía de un pueblo bajo ninguna excusa.