El sonido ensordecedor de las aeronaves fue el preámbulo de una serie de explosiones provocadas por un ataque a gran escala de los Estados Unidos, como parte de la operación militar para la captura de Nicolás Maduro.
Según reportes del Diario As, el ataque afectó severamente diversas zonas residenciales y barrios populares, donde muchas familias quedaron en la penumbra tras la interrupción del servicio eléctrico, mientras que numerosas viviendas sufrieron daños estructurales graves o quedaron totalmente destruidas por el impacto de los proyectiles dirigidos a objetivos estratégicos y antenas de comunicación.
Los testimonios de los sobrevivientes reflejan el horror vivido, Jonatan Mallora, un conductor de mototaxi y cuya vivienda fue alcanzada por el bombardeo, relató con angustia que el ataque “casi mata a mis hijos” y denunció que su familia ha quedado damnificada.
“Espero la pronta reacción del gobierno para que ayuden a mi familia”, expresó.
En otra zona afectada, Ángel Álvarez, trabajador independiente, describió la experiencia como "horrible" y relató que las explosiones comenzaron de forma repentina, obligando a un desalojo de emergencia. .
“Cuando volvimos, vimos los daños ocasionados. Estamos vivos de milagro”, dijo Álvarez.
