06-01-26.-Diversos senadores estadounidenses de los partidos Demócrata y Republicano tacharon este lunes como «inconstitucional» el actuar del presidente Donald Trump el fin de semana durante la captura del líder de Venezuela, Nicolás Maduro, y han pedido discutir ampliamente en público a modo de fiscalización la actuación de los funcionarios implicados en el operativo.
Rand Paul, republicano de Kentucky, dijo a EFE durante una rueda de prensa en el senado que el operativo contra Maduro en Caracas «es un precedente muy malo e inconstitucional».
«No podemos decir que bombardear una capital y destituir al presidente de un país extranjero no pueda constituir el inicio de una guerra», respondió Paul respecto a las repercusiones geopolíticas que la captura y traslado del líder venezolano a una prisión federal de Nueva York puedan traer.
Paul fue de los pocos republicanos que no han respaldado de forma pública la actuación de las fuerzas armadas estadounidenses del pasado 3 de enero cuando capturaron a Maduro junto a su esposa, Cilia Flores, y bombardearon distintos objetivos en puntos diversos del país incluyendo el fuerte militar Tiuna y la basa aérea La Carlota.
Por su parte, el senador demócrata de Virginia, Tim Kaine, se unió a la denuncia de que el actuar en Venezuela fue «inconstitucional» y agregó que es necesario «aplicar presión», sobre los funcionarios que participaron en el operativo y traslado de Maduro sin haber avisado al Congreso previamente.
Kaine agregó que es necesario «una serie de audiencias públicas en los principales comités de Inteligencia, Fuerzas Armadas y Relaciones Exteriores».
Las declaraciones de ambos senadores sucedieron en los pasillos del Senado, mientras el secretario de Estado, Marco Rubio, junto al secretario de Guerra, Pete Hegseth y la fiscal general Pam Bondi, se encontraban en el edificio en una sesión informativa privada con los jefes de cada bancada sobre los antecedentes del ataque.
Este lunes, Maduro y Flores se declararon no culpables de todos los cargos que enfrentan ante el tribunal del Distrito Sur de Nueva York, durante su primera comparecencia, luego de pasar 48 horas desde su captura en Caracas.