Un año más del gran triunfo de Chávez, pero en el PSUV no hay alegría

Estamos celebrando 24 años del gran triunfo alcanzado por el Comandante Chávez aquel diciembre de 1998, momento en que las fuerzas de la derecha caían y, el llamado "mundo de la izquierda", lograba un éxito no previsto en Venezuela.

En ese momento teníamos 40 años de una llamada democracia, donde los adecos y copeyanos se repartían y distribuían las ganancias, así como los votos de otros partidos, que en las elecciones presidenciales, no tenían representación, eran años donde no se tomaba en consideración al pueblo.

Fueron años donde el partido AD demostraba su poder. Era claro habían políticos y los enfrentamientos fueron serios, de altura. La izquierda contaba con un serio equipo de militantes con conciencia, con sabiduría, hacían actos políticos que llamaban a razonar al gobierno.

Podemos decir que el partido que más ha sufrido, es AD, si tomamos en consideración que era un partido que tenía bases populares en toda Venezuela. Ahora es un partido que da pena, donde no hay dirigentes, ni masa popular. Además, de sus viejas divisiones: MIR, ARS, MEP, hoy devino en menos y salieron otros grupúsculos, como Un Nuevo Tiempo, Alianza Bravo Pueblo y, aún se mantiene la querella entre Ramos Allup y Bernabé Gutiérrez, para definir quien maneja el otrora poderoso partido AD, convertido en un club de cuenta cuentos.

El otro gran perdedor es el llamado COPEI, que pudo ser una fuerza crítica pero ha devenido a menos. No cuenta con votos reales, generando pérdida en las masas y divisiones de diferente tipo. En un principio fue el mismo Caldera, quien en uno de sus arrebatos y, para impedir que Eduardo Fernández, llegase a presidente, divide y funda Convergencia, luego se formó Proyecto Venezuela, de ahí salieron una asociación de pillos con Primero Justicia y Voluntad Popular.

Lo importante es destacar que había políticos, hombres de la talla de Luis Ignacio Arcaya, Juan Pablo Pérez Alfonzo, Domingo Alberto Rangel, Arturo Uslar Pietri, Eduardo Fernández y muchos otros con que contaba la derecha en Venezuela.

Aunado a esta gente, la izquierda tenía líderes de renombre, había varios partidos con visión de la política. Tomemos como referencia al MAS, partido que llegó a ser un fenómeno nacional e internacional. La torpeza de algunos dirigentes, en especial de Teodoro, entregaron la organización al bachiller Ochoíta y esto provocó la debacle y la muerte del MAS. Esa luz de esperanza, nunca oída, por el cielo y el mar que conocemos, se extinguía y hoy vemos, con dolor, como se ha transformado en una verdadera franquicia, cuando pudo ser el partido motor del proceso.

Con el pasar del tiempo, podemos hablar, entendiendo a la luz de los acontecimientos, que disentimos mucho por lo señalado por Teodoro Petkoff, cuando se ufanó de llamar a Rómulo Betancourt padre de la democracia, es lamentable esta apreciación, cuando este sujeto debería ser acusado por traidor a la patria, genocida y asesino de miles de ciudadanos.

Caldera no puede ser reconocido como gran líder, cuando cerró las escuelas técnicas, allanó la UCV, pensaba siempre que era imprescindible y que él era único, de ahí que golpeó con dureza la posibilidad de que Eduardo Fernández fuera el presidente de Venezuela. Lo que implicó el acabose del tigre Fernández.

Como podemos observar, al tomar Chávez el poder vino la debacle de esos partidos tradicionales, generando un nuevo tipo de sujetos que han asumido las pretensiones de querer liderar a la derecha. Sin embargo, no podemos llamar políticos a Borges, María Machado, Ledezma, Guevara, Carlos Ocariz, al famélico de Gerardo Blady, el vulgar estafador Leopoldo, Whait Dog y, en si esa camada de mercachifles comerciantes, traidores a la patria, quienes han pretendido convertir a Venezuela es un país de prueba, en un ensayo politiquero, contando siempre, para cometer sus fechorías, con la ayuda del imperio y de los llamados medios de comunicación, con sus payasos de siempre, los llamados comunicadores sociales.

Esto genera que Chávez no tuvo contendores, no hubo una oposición seria que enfrentara sus acciones políticas. Situación que se extiende a Maduro, quien sigue mandando y no ha encontrado oposición que le haga ver sus errores.

Aparentemente deberíamos estar felices ante esta realidad, pero vemos que mucha gente en el PSUV se inquieta y está molesta. Han pasado años, debemos celebrar, pero los múltiples problemas que venimos confrontando generan descontento y resulta entonces, que la verdadera oposición saldrá del PSUV. Lo acontecido con AD parece que tiende a repetirse, no olvidemos este partido nació bajo el lema de pan, tierra y trabajo. Cumplió muy poco y de ahí sus varias divisiones.

La nueva realidad nos llama a la reflexión. Algunos altos dirigentes del PSUV no entienden el legado de Chávez, están más acostumbrados a dialogar con fanáticos de la derecha que con los verdaderos revolucionarios, esto nos traerá problemas el día de mañana.

Existen los llamados funcionarios, del entorno, que no entienden el trabajo del pueblo, que no se han bañado con el sentir popular, han generado una burocracia perversa y esto es maligno para el proceso.

La ceguera de muchos funcionarios ha permitido que se instalen casinos, sin entender el perjuicio y el lavado de dinero que se realiza desde allí, generando mayores vicios y graves daños al proceso que se adelanta.

El Ministerio del Poder Popular para la Comunicación y la información no ha diseñado proyectos para cambiar la radio ni la televisión, esto es grave y de ahí la falta de formación. Seguimos con programas alienantes, con diseños para la burguesía, pero el pueblo sigue en su mayoría ciego y sin entender que acontece.

La falta de una política certera y audaz, pensando que el futbol, los casinos, los conciertos, y en si varias actividades que no dejan nada, por eso día a día, nos arrastran hacia lo que aconteció en Argentina, y está pasando en Perú.

Presidente Maduro es urgente que el pueblo tenga un buen salario, es necesario acabar con esa página de dólar today, es necesario escuchar al pueblo y dejar la displicencia para muchos dirigentes de vieja data.

Presidente Maduro, revise su entorno íntimo, militares de alto rango que tengan cuentas bancarías en el exterior deben ser enjuiciados. Todos los funcionarios que manejen cifras económicas altas deben ser supervisados, no pase lo que ya aconteció con el rojito de PDVSA.

Ha llegado el momento de la reflexión profunda. Debemos hacer urgentes cambios, debemos asumir la política con pasión, evitar al máximo la penetración de sectas religiosas en el poder, no permitir que se adueñen de medios de comunicación de ningún tipo, no olvidemos el caso de Brasil. Comprendamos desde ya que el imperio y algunos países de la Otan, están preparando planes para destruir a Venezuela, de ahí que el cuidado y la astucia que tenía Chávez se hacen ahora vital.

Si aún pensamos construir el Socialismo debemos trabajar para que eso se cumpla. No podemos seguir perdiendo el tiempo y debemos llamar a los buenos que somos muchos y olvidarnos de tantas comodidades que brinda el llamado poder. Es necesario un salario justo ya.

Presidente, el Socialismo se construye con el pueblo, defínase y llame al poder popular ya. Mañana puede ser tarde y vendrán los lamentos. La Patria nos llama y los acontecimientos mundiales deben hacernos meditar. Recordemos: solo el Socialismo podrá salvar a la Humanidad.



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Asdrubal F. Márquez C.


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