Tres millones por el buche (II)

La oposición tuvo la oportunidad de lavarse un poco la cara fascista  en un ejercicio democrático que prometía ilusiones para muchos de sus seguidores. Pero perro que come manteca mete la lengua en tapara, con el agravante de que se han meado en sus propios predios sin poder echarle la culpa ni al gobierno, ni al CNE, ni a la Fuerza Armada Bolivariana.

Repito el primer párrafo de mi último artículo, pues es en esencia, un hecho consumado por la plutocracia.   Trataré de explicar brevemente a “qué” nos estamos enfrentando. Coincido plenamente con el periodista y diputado Earle Herrera en cuanto a su artículo ( http://www.aporrea.org/actualidad/a138612.html) publicado ayer. Lo único que agregaré es que tenemos una pequeña fallita y es fundamentalmente de carácter teórico ideológico. Al respecto creo que buenas luces ha dado Tobi Valderrama.

La plutocracia es gente que tiene las fuentes de riqueza, esto es, dueños de los medios de producción. Lo que acaba de pasar en principio este 12F (es bueno establecer desde ya un esquema semiológico al respecto) es una estocada plutocrática a los partidos cuarto republicanos, más su objetivo final aun está en desarrollo.  A través de sus medios están promoviendo que una parte del Pueblo venezolano los acompaña y no deja de ser cierto pero, siempre pero, como en aquel 11 de Abril, esa fracción de compatriotas fue llevada bajo engaños a un “enfrentamiento por etapas”. Esta es la primera, en las urnas. Esa estrategia contiene el factor tiempo como elemento fraguador de la trampa.

Ahora bien, como sistema de gobierno, la plutocracia  no existe actualmente en nuestro país. Hay una clase plutocrática que en tiempos cuarto republicanos y más atrás, manipulaba los hilos del poder en todos los órdenes y que fue echada a un lado por nuestra Revolución. Echada, no desmantelada. Si así lo prefieren, digamos que había un estado cuasi plutocrático. Cuando el Golpe de Abril 2002 surgió Pedro Carmona Estanga de los predios empresariales como tiranuelo, más seguía siendo guiñol de estos muñequeros.  Ahora la figura es Capriles Radonsky, quien si tiene todas las características  de esta especie. En la Plutocracia cesan todos los partidos y se consolida el poder económico. El partido es el dinero. No atiende la voluntad de las mayorías sino a quienes la crean, mantienen, promueven y detentan. Aplica la doctrina  ius privatista (marco legal dentro del derecho internacional que es practicado constantemente por transnacionales en contra de  la soberanía de los Pueblos y naciones), lo cual define lo que ellos llaman “su programa de gobierno”. Ramón Guillermo Aveledo, chambelán opositor, sintetizó fielmente a lo que nos enfrentamos en su mensaje a Frijolito I: “700 mil… votos, hay mucho dinero en juego”. Eran casi las cuatro de la tarde de su 12F (F de fraude). Entonces activaron el plan. Lo activaron, no fue que se les ocurrió en ese momento y así lo demuestra la anormal curva de comportamiento electoral de esa jornada que presentó Jorge Rodríguez el pasado lunes en la Hojilla. 

Los carcamales políticos de la derecha fueron a la piedra de sacrificio conscientes de la degollina y lo ratifican actuando como pirómanos de las actas donde se consumó el fraude.

Quieren los plutócratas establecer entonces un sistema plutocrático pleno en Venezuela, donde la clase política sea ella misma sin intermediarios. Sabe que no puede lograrlo a través del voto y fraguaron un plan para, asido de entes internacionales, los medios y apoyados por el imperio, desacreditar las instituciones, concretar un desconocimiento de los resultados del próximo 7 de Octubre y dar un golpe. No tienen Pueblo ni Fuerza Armada, pero tienen mucho, mucho, mucho, mucho dinero para: Comprar conciencias, hacer publicidad, pagar mercenarios, permanecer a salvo si nos invaden y exterminar todo vestigio de revolución con total impunidad. Claro, tiene que tomar el poder y a eso vienen.

La plutocracia modeló una burbuja social con la cual se protege. Se llama clase media. Ese maleable maniquí de pruebas no atina a comprender que a quien defiende es a  su flagelador, sumido en la realidad virtual que se le impone desde los medios. La plutocracia es hermética, mediática y le promete a los pendejos que pueden llegar a ser parte de ella. Los tres millones de votos que tienen en el buche los disociados fueron procesados, empaquetados, distribuidos y promocionados por todos y cada uno de los dueños de las empresas nacionales y trasnacionales que actuaron en el 2.002 en contra nuestra ¿Cuántos de ellos volverán a ser carne de cañón?

placidordelgado@gmail.com




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Plácido R. Delgado


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