Bloqueo táctica hegemónica

Desde hace mucho tiempo se habla con insistencia del bloqueo, en la historia de los pueblos abundan las narraciones de cómo los imperios, las potencias, los países grandes y poderosos, en sus políticas exteriores, lo aplican con acciones y efectos perjudiciales para los países que son víctimas de tales hechos arbitrarios; el pez grande se come al pequeño se decía mucho cuando éramos más jóvenes. El bloqueo como concepto es polisémico tiene múltiples y diversas acepciones, usos y concordantes, dependiendo del contexto en que se aplica, y sus referencias indican obstruir, interceptar, incomunicar, impedir el normal funcionamiento de algo, entorpecer la realización de un proceso, interrumpir o cerrar el paso. Tales aspectos son elegidos para elaborar estrategias con el fin de asegurar que se pueda detener cualquier forma de energía; definida como cualquier tipo de esfuerzo para evitar el suministro de tropas, las comunicaciones, la información, ayuda o alcancen de una fuerza de oposición.

Entre los distintos tipos de bloqueos se han definido como de golpe, desvío, posicionales, de sujeción, que en general se refieren a los movimientos defensivos cuando se tiene contacto físico, desviando, redirigiendo, chequeando o parando un movimiento ofensivo; o que haya bloqueo pacífico, medidas que se toman entre beligerantes, con expresa prohibición de cualquier tipo de comunicación entre alta mar y el litoral enemigo, bajo amenaza de ser capturados o detenidos quienes contravengan dichas órdenes. Pero el uso corriente del término bloqueo es en el contexto militar, que en una campaña es piedra angular para evaluar las distintas opciones que valen el esfuerzo preparar con una minuciosa planificación, contra un Estado nación, un país, siempre con desventajas y objeto de las sanciones, con respecto a los que se abrogan el derecho para aplicarlas. Por tanto, la estrategia apunta a fines bélicos, al uso de la fuerza y el bloqueo es una forma de ejercerlo. Las motivaciones pueden ser de distintos motivos, incluso por incongruencias políticas, económicas, financieras, comerciales, sociales, geográficas, ideológicas, culturales y valla usted a saber cuántas más.

Pero qué hace falta para que un bloqueo sea efectivo, pues se han definido cuatro variables para tener éxito en la acción sobre el oponente, rival o enemigo. Las fuerzas con que cuenta, de qué dispone y cuán efectiva puede llegar a ser para que se convierta en posible recurso a emplear contra el bloqueo que se implementa. Otra forma parte de las limitantes a las capacidades defensivas y ofensivas, qué respuestas pudiera implementar y el posible éxito en su empleo, para conseguir bienes básicos, alimentos, medicinas, diversos insumos requeridos para la industria, repuestos para maquinarias, herramientas y equipos, para mantener el funcionamiento y la capacidad instalada del país que está siendo objeto de bloqueo. Sin obviar que otro modo de bloqueo es el económico, dirigido con toda la intención, y es en el caso específico de la República Bolivariana de Venezuela, bajo asedio del Departamento de Estado de los EE.UU. para afectar los planes, programas y proyectos asistenciales del Estado venezolano, con las grandes misiones, que consisten en los suministros de alimentos, medicamentos, del abastecimiento diario de la población, millones de beneficiados con la producción nacional, que aunque escasa, se ha buscado compensarlo con la importación de los rubros que faltan, que llegan desde los países solidarios con Venezuela, que son vitales para los núcleos familiares en las áreas más vulnerables de toda la geografía nacional.

El bloqueo es una acción que ponen en práctica potencias que adversan a los países y las naciones que enfrentan sus dificultades y buscan en medio de sus problemas, mantenerse soberanas e independientes, sin aceptar el intervencionismo y la coacción, si se enfrenta a los intereses de las corporaciones de la industria y el comercio que beneficia a una de las partes en demasía, frente a la escases de la otra, que por lo general tiene suficientes recursos probados y en explotación, a la que se le quiere poner la mano a juro. Los países en vías de desarrollo se encuentran en esta situación, y lo ha sido desde hace siglos, cuando a pesar de haberse independizado y obtener el control político de las nuevas repúblicas, se ha pretendido seguir manteniéndolas subyugadas a las oligarquías.

Es por lo que el bloqueo es considerado una parte sustantiva, una opción de primer orden en la aplicación estratégica y táctica, que buscan imponer sus decisiones unilateralmente, desconociendo incluso los tratados internacionales, y valiéndose del control que ejercen sobre los medios, lanzando andanadas de noticias falsas y postverdades, que son vertidas a nivel internacional, y cuyo principal objetivo es atraer aliados que se unan al cerco, al aislamiento, a la incomunicación, cortando toda posibilidad de suministros. Crece la reducción, y la tensión interna también, manteniendo una constante presión sobre el gobierno, que se ve obligado a un mayor apresto operacional de todas las fuerzas activas, y el componente armado para el resguardo de la nación agredida las 24 horas del día, por el tiempo que haga falta, mientras las condiciones del acoso estén presentes. El bloqueo, la incomunicación, la desinformación, el sabotaje a los suministros, las incursiones de mercenarios, el corte de energía, escases de servicios básicos, son parte de las acciones que se implementan paulatinamente.

En resumen, el bloqueo, pretende aislar, incomunicar, cercar, con el objeto de llevar a una situación que permita a través de subterfugios leguleyos, de presiones por parte de aliados de ocasión, golpear y debilitar las reservas materiales, y también y más importante, la resistencia del pueblo del país sometido a bloqueo. Las formas empleadas para poner en marcha un bloqueo son varias, y se llevan a cabo sobre el territorio de la nación bajo sanción, cercando las principales vías de acceso, y se toman previsiones para cortar el cerco y no quedar incomunicados, por lo que se aumenta el resguardo de puertos y aeropuertos, así como toca vía terrestres, navales, aéreas y tecnológicas. El bloqueo se planifica minuciosamente, se emplea en forma de tenaza, de cerco, y cumplen al menos cuatro reglas generales; alcanzar un objetivo estratégico que justifique el bloqueo, forma parte de la imperativa necesidad del oponente en aplicar veto y mantener en cuarentena al objetivo. Otro elemento conocer con qué cuenta, si tiene potencia igual o superior a la fuerza de la oposición, para medir el grado de éxito del bloqueo, impidiendo que haya abastecimiento externo. Se disuade a través de movilizaciones e incursiones navales o aéreas, y movilizaciones terrestres de fuerzas enemigas y aliadas. Muy importante el conocimiento del terreno para implementar el bloqueo, forzando el avance y creando cuellos de botella para las fuerzas empleadas. El éxito de un bloqueo es proporcional al tiempo que se disponga para mantener un constante asedio para lograr el debilitamiento del objetivo para finalmente intervenirlo.

En la historia de la humanidad los bloqueos han sido por las siguientes causales, impedir la importación de suministros y comunicación con el centro donde se toman las decisiones. El bloqueo de los hinterland, zonas de entrada y salida, de las comunicaciones e intercambio de mercancías, los puertos o sitios de frontera para comerciar. Las costas donde pueden llegar apoyos aliados, ríos, lagunas, donde se puedan movilizar las tropas de defensa. Recordemos el bloqueo naval a las costas de Venezuela por las potencias imperiales de Inglaterra, Alemania, e Italia, 1902-1903; o el bloqueo naval de Estados Unidos a Cuba durante la crisis de los misiles en 1962. Y el bloqueo iniciado a partir de 2017 por parte de EE.UU. bloqueando las cuentas del Estado venezolano, interfiriendo en las finanzas, el comercio, cualquier transacción con los países en el mundo; a través del uso de sanciones diplomáticas, de presiones desde los gobiernos de los países limítrofes, la movilización de flotas en el Caribe, y desde las bases en Colombia. Venezuela ha podido maniobrar contra el cerco gracias a las relaciones que estableciera el Comandante Chávez con la mayoría de las naciones del globo y de los tratados y convenios de todo tipo en beneficio del desarrollo y progreso, y sobre todo el beneficio de los pueblos.

Hoy, en medio de una nueva pandemia, la mayor potencia del planeta, mantiene un bloqueo contra la nación bolivariana, que hace dos décadas puso en su sitio a los gobiernos gobernados por los halcones y las corporaciones, donde solo el 1% tiene más que el 99%, bajo el sistema más perverso y depredador que se haya inventado, el capitalismo salvaje, y la connivencia de un neoliberalismo político impulsado por el destino manifiesto, del cual se han valido para el control de los recursos estén donde estén, necesarios para mantener el tren de vida de despilfarro y consumo, con lo que trae la mayor contaminación del planeta. Ni siquiera por la imperativa necesidad de luchar contra el Covid-19, y poder recibir los insumos necesarios para ayuda humanitaria, hacen que cese el bloqueo, lo que dice del talante del imperialismo de los juanitos alimañas.


 



Esta nota ha sido leída aproximadamente 478 veces.



Franco Orlando


Visite el perfil de Franco Orlando para ver el listado de todos sus artículos en Aporrea.


Noticias Recientes:

Comparte en las redes sociales


Síguenos en Facebook y Twitter



Franco Orlando

Franco Orlando

Más artículos de este autor