El primer año del segundo mandato de Donald Trump estuvo marcado por un deterioro profundo de los derechos humanos en Estados Unidos, según denuncia el más reciente informe anual de Human Rights Watch (HRW). La organización advierte que la actual administración republicana ha actuado con un "flagrante desprecio" por las garantías fundamentales, especialmente en materia migratoria, racial y de libertades civiles.
El documento sostiene que las políticas impulsadas desde la Casa Blanca derivaron en operativos migratorios violentos y abusivos en cientos de ciudades del país. HRW destaca de manera particular los hechos ocurridos en Minneapolis, donde dos manifestantes murieron a manos de agentes federales durante protestas contra las redadas antimigrantes, un episodio que agravó la tensión social y evidenció el uso excesivo de la fuerza.
Migración, miedo y criminalización
La organización denuncia que el Gobierno de Trump eliminó normas que impedían detenciones en escuelas, hospitales y centros religiosos, lo que incrementó el temor entre comunidades migrantes. A ello se suma, según el informe, el uso recurrente de criterios raciales y étnicos para señalar a determinados grupos como responsables de los problemas del país, así como la restricción del derecho al asilo en contradicción con normas nacionales e internacionales.
HRW también acusa a la administración de intentar eliminar el Estatus de Protección Temporal (TPS), realizar arrestos injustificados de ciudadanos estadounidenses y ejecutar deportaciones sumarias, afectando de forma desproporcionada a personas negras y latinas y vulnerando el derecho al debido proceso.
Giro autoritario y retrocesos estructurales
En el prólogo del informe, el director ejecutivo de HRW, Philippe Bolopion, advierte que Trump ha recurrido a una retórica basada en clichés racistas, alineando sus políticas con postulados propios del supremacismo blanco. El texto señala además que migrantes y solicitantes de asilo han sido sometidos a condiciones inhumanas y degradantes, recordando que 32 personas murieron en 2025 bajo custodia del ICE, a las que se suman otras cuatro en lo que va de 2026.
El informe describe un avance del autoritarismo, reflejado en el despliegue de la Guardia Nacional en distintas ciudades, represalias contra adversarios políticos y esfuerzos por debilitar el sistema institucional de controles. HRW subraya que, desde el inicio de su segundo mandato, Trump ordenó eliminar los programas federales de diversidad, equidad e inclusión (DEI), afectando políticas destinadas a combatir la discriminación racial.
Derechos en retroceso dentro y fuera de EEUU
Human Rights Watch también cuestiona la continuidad de la pena de muerte, con 47 ejecuciones registradas en 2025, el procesamiento de menores como adultos y las crecientes restricciones a los derechos sexuales y reproductivos. El informe incluye denuncias sobre ataques a la comunidad transgénero, retrocesos en políticas ambientales y la retirada de Estados Unidos de compromisos internacionales en materia de derechos humanos.
En el plano internacional, la organización acusa a Washington de debilitar instituciones multilaterales y denuncia bombardeos en el Caribe y el Pacífico que dejaron más de 120 víctimas fatales, acciones que HRW califica como ejecuciones extrajudiciales ilegales según el derecho internacional.