Como que papa Dios también

La Chinita está muy triste por los maracaiberos

¡Qué tal, camaradas! Con la vaina complicándose porque aún con todos lo esfuerzos revolucionarios no hemos podido prevenir acciones negativas (mantenimiento preventivo y correctivo a tiempo en instalaciones importantes: achacado a la falta de experiencia en muchos funcionarios) y porque en la incesante guerra mediática la oposición nos aventaja acentuando sus mentiras.

Voy a meterme en un tema muy complejo. Disculpen si lastimo algunas sensibilidades extremas.

Sí, porque todo lo que en cuanto a creencias religiosas cristianas se refiere presenta variadas interpretaciones. Unas profundas, en especial por la gente popular, más creyente, y otras livianas por la mayoría de los cristianos, casi todos lights.

Destacaré algunos aspectos sólo de los cristianos, porque los creyentes en otras religiones las toman mucho más en serio.

¿Comenzaron a molestarse? La verdad duele un poco. Tampoco vayan a pensar que eso lo está escribiendo un comunista. Sería una honra. Pero no. Fui criado en un “hogar” (en toda la extensión de la palabra) con un papá librepensador y una mamá cristiana.

Luego de años de independencia religiosa, y producto de situaciones existenciales, llegué a la conclusión, mi conclusión, y me disculpan los camaradas ateos, sobre la existencia de una energía superior. La llaman Dios en todas las religiones. No explicaré más (hay una perfección en las cosas de la naturaleza…) y aunque dirán que mi posición a nadie interesa, lo hago para darle sentido a mi crítica.

Cuando menciono lo de la Chinita que llora, la de la Chiquinquirá, primero debemos recordarles a todos que ella, como la del Valle, como la de la Coromoto (indiecito que la halló) es la misma Virgen María, madre de Jesús, el mayor revolucionario recordado de la historia. Sin dudas, luchó contra un Imperio (romano) con todos los abusos que representan, haciendo ver (hacía ver) a su pueblo la necesidad de sacudírselos.

Sé que para muchos no voy muy bien, pero… Su acción milagrosa no la tocaré, por ahora.

La virgen María, para estas fechas festivas la Chinita, está triste por haberla incluido en el sentido pagano de las celebraciones donde todos justifican su fe rumbeando.

Como ha ocurrido a través del tiempo cuando se han agregado costumbres ahora tradicionales y seculares a la celebración de las Navidades que socavan la celebración real del nacimiento de Jesús.

El materialismo rodea esta celebración y nos dirige a lo superficial, a lo material, a lo mundano. Durante las Navidades los comerciantes reportan ventas récord de ropa, de enseres, yéndose todas las utilidades de los trabajadores medios, estimulados por el exceso de consumismo importado, sin posibilidades de ahorro (y amanecer en enero mamando)

Así como promover el consumo desmesurado de alcohol (para nada soy abstemio) y la gente parece solamente estar concentrada en los adornos, el pantalleo y la diversión justificada, de la Natividad.

La gente olvida cuál es realmente la razón de la celebración de estas fiestas, aún cuando los estudiosos bíblicos no tienen ni idea de cuándo pudo haber ocurrido el nacimiento de Jesús, simplemente que el Obispo Liberio de Roma, 354 después de Cristo, ordenó a los creyentes celebrar el nacimiento de Cristo el 25 de diciembre.



El Obispo dijo que había escogido este día para contrarrestar la celebración pagana existente, y para comenzar a cambiar la tradición cristianizando la fecha. Esperemos que los Obispos lo hagan con algunas Ferias.

Costumbres viejas como la del “arbolito”. Según el Señor le hace saber a su Pueblo que no hay poder en los árboles. El mal se encontraba en la adoración de los árboles, tal y como está el mal en la adoración de una estatua (Buda), una fotografía de Jesús, una imagen de la virgen María o cualquier otro objeto.

Y aparece el fenómeno de Santa Claus, que no tiene base bíblica y no debería formar parte de nuestra tradición navideña, cristiana para más cuentos, ya que es una creación comercial. Bueno, qué decir del agringamiento consumista, si ya se está consolidando el día de halloween. Se nos viene a la mente el carnaval que es religiosamente un período de tres días que precede al miércoles de ceniza, pero es transformado en Fiesta popular, de la carne y la caña.

Hemos leído que a los niños debe decírseles la verdad sobre los regalos del niño Jesús. Que la Biblia dice que cuando nació el “niño” Jesús Dios instruyó a los Reyes Magos a traer regalos y nosotros también lo celebramos trayendo regalos (juguetes) a nuestros niños.

Y que los padres, con su trabajo, son quienes compran estos juguetes y es nuestro sacrificio en función de recordar el nacimiento del Niño Jesús y el disfrute de los niños que tienen papá. Y sí hay almas bondadosas en pequeñines ajenos al afecto familiar.

Para mí es el verdadero “día del niño”, y no el comercial establecido por los fabricantes de juguetes para no esperar diciembre para las ventas masivas, inventaron Julio como reconocimiento al esfuerzo de fin de los estudios por los niños. ¿Pendejitos, no?

Eso por una parte. Pero La Virgen, la Chinita, está llorando por las inundaciones en el Zulia, mientras se caen a gaitas y a palos y gozan los dueños de hoteles y negocios de todo tipo. La usan para el comercio. Y la Iglesia feliz porque, apoyados en la especulación comercial, llevada al plano religioso, les llena la Basílica y los alrededores.

Como será que los canales de TV llevan a sus narradores de noticias al frente de la Basílica y mientras pasan noticias lamentabilísimas de las inundaciones y los miles de damnificados, están chingos –para caderease al buen ritmo de las gaitas- por referirse a la Chinita, función común del éxtasis festivo.

Ni los maracuchos, ni los canales de TV comerciales, ni nosotros, hemos iniciado una fuerte campaña para recolección de ayudas para los compatriotas.

La Chinita y papaDios no andan por el vecindario, están tristes en las barriadas, en los campos, ya que los gobernantes, los comerciantes, los burguesitos, hasta los populares arrastrados por la rumba, no hacen reales esfuerzos por superar la pobreza.

Hoy les duele y lloran más por los miles de damnificados.

Y lloran por todo el país. Acá en la zona metropolitana norte de Anzoátegui han caído soberanos palos de agua con grandes pérdidas en Puerto La Cruz-Barcelona. Y en Lechería, la ciudad más rica, ganada siempre por la oposición, ha quedado al descubierto el descuido, el abandono por los sectores populares, que hay a montones.

No todo son quintas, edificios lujosos y restaurantes y grandes Centros comerciales y Malls, hay ranchos, de pescadores los más, arremetidos por las lluvias y las marejadas.

Y La Chinita –con su hijo– están sumamente tristes en América por el abandono total en Haití. La ayuda, que es totalmente humanitaria, es pichirre. No resuelve nada. Queremos portaviones y grandes bombarderos de USA y de la OTAN (en un tratado para el Caribe) llenos de comida, medicinas, de todo y en abundancia. Una cayapa solidaria,

Con ellos está triste el libertador Simón Bolívar, quien recibió la mayor de las ayudas para nuestra independencia, y la latinoamericana, a cambio solamente, de que libertara los esclavos. Más ninguna otra exigencia. ¿Qué les parece?

Lo que también ocurre es que los franceses con todo y la igualdad, la fraternidad y la solidaridad no le perdonaron a los negritos alzados liberarse del más grande de los guerreros: Napoleón. Y salvo dejarlos hablando francés, no han invertido un carajo, nunca, nada. Al extremo de que recientemente un mandatario francés, Sarkosy, vino por primera vez en 200 años y eso por no quedar mal ante los ojos del mundo politiquero, cada día más efectista

Yo me uno al llanto de la Chinita, pero abogo porque hagamos un frente contra todas las injusticias de la humanidad, las naturales y las del capitalismo.

¿Entenderán los escuálidos el compromiso social en Venezuela y en el Planeta?

¡Patrias socialistas o muerte universal! ¡Y no estamos venciendo un carajo!

edopasev@hotmail.com


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Eduardo Palacios Sevillano

Ingeniero Civil. Escritor y caricaturista. Productor radial y locutor. Miembro de la directiva de la Orquesta Sinfónica del Estado Anzoátegui. Miembro de la Junta Directiva de la Sociedad Bolivariana del Edo. Anzoátegui. Coordinador de la Red de Historia, Memoria y Patrimonio de Anzoátegui.

 edopasev@hotmail.com

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